El 35% de las personas mayores de 65 años, es decir, uno de cada tres, se ha vacunado ya frente a la gripe, según se extrae de los últimos datos del Gripómetro, una iniciativa del Grupo de Estudio de la Gripe (GEG) que analiza la evolución de la cobertura vacunal frente a este virus.
Según ha recordado el doctor Ramón Cisterna, coordinador del GEG y jefe del Servicio de Microbiología Clínica y Control de la Infección del Hospital de Basurto (Bilbao), “además de las personas mayores, también es importante que se vacunen aquellos niños y adultos que padecen enfermedades crónicas ya que corren un mayor riesgo de complicación de la patología”.
Esto se debe a que el virus de la gripe no sólo causa enfermedad primaria, “sino que puede derivar en otras patologías o agravar enfermedades de base como la insuficiencia cardiaca, congestiva, el asma o la diabetes”, explica este experto.
Para concienciar de la importancia que tiene para esta población, la página web del Gripómetro (www.gripometro.es) dispone de un videoconsejo, “El riesgo de los grupos de riesgo” en el que se explica qué personas se deben vacunar especialmente frente a la gripe y por qué es importante que lo hagan.
El doctor Cisterna subraya la relevancia de la vacunación en grupos específicos como “pacientes oncológicos, personas en diálisis o pre-diálisis, trasplantadas, enfermos respiratorios, cardiacos o con el sistema inmunitario deprimido”. Y es que los estudios muestran que en las personas vacunadas se reduce el número de hospitalizaciones debidas a la gripe y de complicaciones de tipo cardiorrespiratorio, como neumonías o infartos de miocardio que ocurren típicamente tras la temporada de gripe.
Se estima, por ejemplo, que sólo el 40% de los enfermos respiratorios hace uso de la medida preventiva más eficaz contra la gripe, la vacunación, a pesar de que los estudios demuestran que en los pacientes con Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) reduce el desarrollo de patología respiratoria severa y hospitalización entre el 50 y el 80%. “La recomendación de la Organización Mundial de la Salud es que el 75% de la población de riesgo, entre los que se encuentran los enfermos crónicos se vacune”, señala el doctor Cisterna.
Y los compañeros de los enfermos crónicos
Puesto que el de la gripe es un virus altamente transmisible, los expertos inciden en que también se deben proteger a través de la vacunación las personas que conviven con grupos vulnerables, como personas mayores, adultos y niños con enfermedades crónicas y embarazadas o tiene, por su situación laboral, un alto riesgo de transmitirles el virus. “Se trata de crear un efecto barrera, es decir, aumentar la inmunidad de grupo para que la probabilidad de que la población vulnerable contraiga la enfermedad sea menor”, concluye el doctor Cisterna.
