OBESIDAD: 4 de diciembre, Día Nacional de la Persona Obesa

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Hasta un 30% de los españoles que sufren obesidad puede ser prediabético y más de un 16% ya ha desarrollado diabetes, cifra que supera el 20% en los casos de obesidad severa, según los últimos datos del estudio Dieta y Riesgo de Enfermedad Cardiovascular en España (DRECE). Las epidemias de obesidad y diabetes discurren en paralelo y su confluencia, que ya se conoce con el término diabesidad, no solo afecta a la población adulta. La situación se está reproduciendo en el colectivo infanto-juvenil. Según datos de otra investigación española inédita, uno de cada 10 adolescentes con obesidad mórbida presenta prediabetes y casi el 1% de ellos es diabético.

“La diabesidad es una de las peores consecuencias de la obesidad. La diabetes es una enfermedad que triplica el riesgo cardiovascular del obeso y que le hace susceptible a  padecer todas sus temibles complicaciones como la ceguera o la insuficiencia renal. Además, es probablemente la mas fácil de prevenir, ya que cuando el obeso se hace prediabético, si pierde kilos, puede revertir a una situación normal. De ahí, la gran importancia de evitar la progresión de la dolencia”, explica la doctora Susana Monereo, jefe de sección de Endocrinología y Nutrición del Hospital Universitario de Getafe, y autora del mencionado estudio en población adolescente.

Prevenir el avance imparable de la diabesidad es precisamente uno de los objetivos del XIV Día Nacional de la Persona Obesa 2009 que, bajo el lema Porque un kilo de más cuenta, ¡Cuídate!, se celebra el próximo día 4 de diciembre en toda España, organizada conjuntamente por la Sociedad Española de Endocrinología y Nutrición (SEEN) y la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO). La campaña cuenta con la colaboración de las compañías Abbott, Glaxo SmithKline, Lilly y Novo-Nordisk, así como del grupo de hipermercados Alcampo, dentro de su programa Alimentamos tu salud.

Con motivo de esta jornada de educación sanitaria, se desarrollarán una serie de actividades divulgativas dirigidas a la población general. Para ello se instalarán Puntos de Información al Público en centros comerciales y consultas médicas de todo el país, en las que se distribuirán materiales en los que se incide en la importancia de la diabesidad y los riesgos que comporta y se ofrecen consejos de salud.

Como señala el doctor Tomás Lucas, presidente de la SEEN, se pretende “sensibilizar a la población general de dos problemas cada vez más fimportantes y que con frecuencia se  Salud , Farmacia , Psicología , Belleza, Medicamentospresentan asociados”. En este sentido, destaca el papel de las sociedades médico-científicas en la difusión de mensajes de salud: “Tenemos la responsabilidad de informar a la sociedad y, en este caso, es especialmente importante porque la diabetes y la obesidad son patologias en franco aumento y sólo se podrá reducir su frecuencia concienciando e indicando las actuaciones preventivas oportunas”.
 
La epidemia de diabesidad sigue un curso ascendente y progresivo en todo el mundo, especialmente en los países desarrollados. La población española no es ajena a este fenómeno. “Las expectativas para los proximos años es de crecimiento “sostenido”.  Sus consecuencias serán una menor esperanza de vida al tratarse de enfermedades crónicas ligadas  a  una mayor  incidencia de  otras comorbilidades, que se añaden a las  complicaciones  propias de la diabetes”, subraya el doctor Miguel Angel Rubio, coordinador de la Unidad de Obesidad del Servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital Clínico San Carlos de Madrid. “Es posible que  nuevos  tratamientos  farmacológicos puedan controlar la escalada o  retrasar  las complicaciones,  pero  a corto plazo no vislumbramos un  control  de esta  situación. De continuar esta tendencia, por  primera  vez,  nuestros  hijos  vivirán menos  que sus  padres”, advierte el experto.
 

Diabesidad en la población infanto-juvenil
Trasladar los riesgos que se asocian al aumento excesivo de peso en las edades infantiles y en la adolescencia es otro de los objetivos de la campaña. “Es el grupo donde se ha observado mayor incremento proporcional de la obesidad. Se trata de una población de gran riesgo ya que los niños obesos  tienen el doble de probabilidades de seguir siendo obesos de mayores y de padecer todas sus complicaciones, ya que la enfermedad actúa durante mas tiempo. Sabemos que la aparición de diabesidad se presenta con unos 10 años de retraso en relación a la obesidad. En los niños pasa lo mismo. La primera década son obesos y a partir de ahí empieza el riesgo de desarrollar diabetes. Hoy la diabetes tipo 2 aparece en jóvenes y llega a ser más frecuente que la tipo 1, algo impensable hasta hace muy poco tiempo. En mayores de 14 años obesos encontramos que casi la mitad padece ya complicaciones importantes asociadas a su exceso de peso como hígado graso, hipertensión, aumento de triglicéridos y alteraciones de la glucosa, incluso apneas del sueño, además de todo el conjunto de problemas del ánimo relacionados con la ansiedad, la discriminación la autoestima, etcétera”, destaca la doctora Monereo.

El doctor Xavier Formiguera, presidente de la SEEDO subraya el “vacío” que se produce entre los mensajes que divulgan los profesionales y lo que la población percibe respecto al problema de la obesidad. La doctora Monereo abunda en este “desconocimiento social” sobre los riesgos del aumento excesivo de peso: “Aunque la mayor parte de los diabéticos tipo 2 son obesos en el momento del diagnostico, muy pocos saben que si no hubieran  engordado la enfermedad no hubiera aparecido. Suelen considerar el aumento de peso como algo normal ligado a la edad y al estilo de vida”.

Porque un kilo de más cuenta, ¡Cuídate!
La elección del lema de la jornada 2009 no ha sido casual. “Cuando se inicia la ganancia de peso, el primer kilo es el inicio de una carrera que puede no parar y acaba en obesidad. En el otro extremo, y quizás más importante, porque perder un porcentaje relativamente pequeño del exceso de peso supone una importante ganancia de salud al disminuir las complicaciones asociadas”, explica el doctor Lucas.

La SEEN y la SEEDO reconocen la dificultad que entraña modificar los hábitos de vida de la población, fundamentalmente en lo que se refiere a la adopción de un estilo de alimentación equilibrado y saludable y de una vida activa. Este tipo de cambios son fundamentales y representan el primer paso para revertir estos problemas de salud. Sin embargo, precisan un esfuerzo conjunto de toda la sociedad.  “La obesidad es un problema de todos y por tanto nos toca a todos colaborar en prevenirla. Hoy se debe luchar con tanta intensidad contra la sobrealimentación como nuestros antecesores lucharon contra el hambre”, resalta la doctora Monereo.

El presidente de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), Roberto Sabrido, hace hincapié en la prevención de la obesidad y en la necesidad de centrarse en la población infanto-juvenil, actuando sobre los comedores escolares y estimulando la actividad física en ese tramo de edad. Sabrido coincide en que en la lucha contra la obesidad “todos somos necesarios: la Administración, la industria alimentaria y especialmente las sociedades científicas. Desde la AESAN estamos trabajando para afrontar este problema. Así, en la futura Ley de Seguridad Alimentaria y Nutrición, vamos a incidir claramente en la educación alimentaria y regulando, entre otras cosas, el acceso de la población infantil a los alimentos con alto contenido en grasas, azúcares y sal”.

 “Se requiere el compromiso de  muchos sectores de la población,  desde los  ayuntamientos locales a la hora de urbanizar sus calles, crear espacios de recreo,  diseñar ciudades habitables con  carril-bici, etcétera,  pasando  por  una mejora de la educación  nutricional  en la escuela y en la familia.  Al mismo tiempo, hay que fomentar una dieta saludable, con el control de la restauración colectiva, y la práctica diaria de  ejercicio físico  no competitivo en los centros escolares . Pero también promocionar la actividad física en los centros de trabajo y horarios que permitan la conciliación  familiar.  Desde las administraciones, además,  es necesario implementar la regulación de etiquetados, las normativas sobre ingredientes,  llevar a cabo campañas de  información y formación,  penalizar  los alimentos poco saludables y  subvencionar  los más saludables”, ejemplifica el doctor Rubio.
 
A este respecto, los especialistas demandan una  política  más activa  tanto de prevención  como  de  tratamiento frente a la obesidad. Como destaca el doctor Rubio, ”ahora mismo existe una desigualdad  en el tratamiento de  la obesidad,  toda vez que el Sistema Nacional de Salud no sufraga los fármacos indicados  y aprobados por el Ministerio de Sanidad, ni se considera  las listas de espera de cirugía de la obesidad  como listas de espera  quirúrgicas  en igualdad de condiciones que  incluso procesos más banales, como las hernias o las hemorroides”.