“Tu piel nunca olvida y cuantas más quemaduras sufras más posibilidades tendrás de desarrollar un cáncer cutáneo”, explica la farmacéutica Rosa Melero, vocal de Dermofarmacia del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Bizkaia (COFBi), que no obstante añade que “con unas recomendaciones adecuadas, podemos disfrutar de los beneficios del sol disminuyendo el riesgo de quemaduras solares, fotoenvejecimiento y un posible cáncer de piel por una excesiva exposición al sol”.
Lo primero que hay que tener en cuenta a la hora de exponerse a los rayos solares es que hay que protegerse contra ellos. Para ello, es necesario elegir la crema solar más adecuada a cada persona. Pero, ¿cuál es la más apropiada para cada uno? “Para conocer el factor más adecuado hay que tener en cuenta el fototipo (capacidad de la piel para asimilar la radiación solar), la edad y las circunstancias de exposición solar de cada individuo”, aclara Rosa. Es decir, que hay que observar si se van a realizar actividades al aire libre, prácticas deportivas o trabajo; si la zona de exposición va a ser la playa o la montaña (altitud y latitud); si la persona es un niño, un anciano o una embarazada; si toma medicamentos fotosensibilizantes; si tiene dermatitis atópica, acné, manchas, melasmas u otros problemas de piel; o si ha tenido algún cáncer cutáneo.
Es en este punto donde la labor del farmacéutico adquiere un papel relevante como agente sanitario de fácil acceso, pudiendo aconsejar al paciente cuál es la protección más adecuada para él o para las personas de su entorno. Además de estos consejos individuales, los farmacéuticos también recomiendan aumentar la cantidad de producto que se suelen aplicar los usuarios. “Ponerse menos crema de la que es aconsejable puede provocar una reducción desproporcionada de la protección”, asegura Melero. Según la vocal del COFBi, la cantidad más adecuada es de dos miligramos por cada centímetro cuadrado, lo que equivale a seis cucharaditas de café de loción (unos 36g para todo el cuerpo de un adulto de talla media). “Es importante aplicar la crema en casa, de manera uniforme, sobre la piel seca y media hora antes de la exposición solar; luego renovar la aplicación cada dos horas y después de cada baño
(incluso aunque el fotoprotector sea resistente al agua). Además, hay que reaplicar el producto en caso de sudoración excesiva y extremar las precauciones en las partes más sensibles del cuerpo”. Otro de los aspectos a tener en cuenta es que no existe un fotoprotector que evite el 100% de los rayos solares, por lo que con los de alta fotoprotección es conveniente seguir las mismas indicaciones que con el resto de productos.
Ojo con los medicamentos
Algo de lo que no mucha gente se preocupa es de si a la hora de elegir la fotoprotección está tomando algún medicamento. Hay algunos fármacos que son capaces de producir fotosensibilización, aumentando el riesgo de reacción de la piel frente al sol. Estos pueden ser desde algunos antibióticos hasta antiinflamatorios, anticonceptivos, antihistamínicos tópicos, sulfamidas, psicótropos, entre otros. Estos fármacos que pueden producir fotosensibilidad se acompañan de un símbolo en el que aparece una señal de precaución con un sol y una nube. En caso de estar tomando este tipo de fármacos “es conveniente que se tengan especiales precauciones con la exposición, como el uso de un buen fotoprotector de amplio espectro y pedir consejo al farmacéutico.
Algunos consejos del farmacéutico
– No permanecer mucho rato al sol, aunque emplee un producto de protección solar
– Evitar la exposición entre las 12.00 y las 16.00 horas
– Mantener a los bebés y niños pequeños fuera de la luz solar directa
– Usar siempre fotoprotector incluso en días nublados
– Extremar siempre las precauciones en cualquier actividad al aire libre
– El agua, la hierba y la nieve reflejan las radiaciones, por lo que se deben usar fotoprotectores más elevados
– Procurar no dormirse al sol
– Proteger la piel con ropa y la cabeza con un sombrero
– Proteger los ojos con gafas de sol que lleven protección 100% UV
– No usar colonias, desodorantes u otros cosméticos porque podrían producir manchas o fotosensibilización
– Una vez abierto el envase no se deberían guardar las cremas solares para la temporada siguiente
Recomendaciones específicas para los niños
– Evitar la exposición al sol en los niños menores de tres años
– Proteger siempre con gorro , gafas y camiseta
– Evitar colonias y perfumes
– Darles de beber agua frecuentemente para evitar golpes de calor
– Usar crema en la playa y en el resto de sus actividades al aire libre
– Recordar el modo de empleo: antes de salir de casa, piel seca y generosamente
– Reaplicar cada dos horas
Cuándo elegir productos con el UVA muy potenciado
– Niños de entre 3 y 12 años
– Fototipos muy bajos: I y II
– Individuos con antecedentes de cáncer
– Embarazo
– Condiciones extremas de exposición
