Home artículo Una adecuada hidratación y la combinación de glucosa y cafeína, claves para mantener el rendimiento en la vuelta al trabajo

Una adecuada hidratación y la combinación de glucosa y cafeína, claves para mantener el rendimiento en la vuelta al trabajo

por Redacción Consejos
Con el mes de septiembre llegan también la vuelta al trabajo y a la rutina diaria de horarios y hábitos intelectuales. Tras unos días de descanso en los que, además, alteramos de forma voluntaria la ingesta de alimentos y bebidas, se impone la normalización de nuestras horas de trabajo y descanso, así como de las pautas de hidratación. La progresiva bajada de las temperaturas, que coincide con el final del verano, puede llevarnos a descuidar el consumo de líquidos. No obstante, no beber lo suficiente puede perjudicar no sólo nuestro estado de salud sino también la capacidad cognitiva de nuestro cerebro.

Estas evidencias científicas cobran mayor relevancia si tenemos en cuenta que casi la mitad de los españoles reconoce no consumir la cantidad de líquido necesaria durante su jornada laboral.1 La ingesta diaria recomendada es de 2 a 2,5 litros de líquido, incluyendo variedad de bebidas como agua, refrescos, zumos, infusiones, etcétera. Puesto que pasamos más de ocho horas de media en nuestro puesto de trabajo, durante ese periodo de tiempo deberíamos beber cerca de 1,3 litros de líquido. Sin embargo, el estrés y la ocupación intensiva del trabajo cotidiano hacen que en muchos casos no se sigan estas pautas de hidratación recomendadas.

Por tanto, hay que beber de forma periódica, sin esperar a tener sed, ya que esta sensación aparece cuando ya se han perdido líquidos, es decir, existe una cierta deshidratación, y con ella, una disminución del rendimiento intelectual y cognitivo. De hecho, un mínimo desequilibrio hídrico puede desencadenar efectos negativos en el rendimiento mental:

•    Con pérdidas del 1% aumentan los tiempos de reacción y disminuye la memoria.
•    A partir del 2% se producen pérdidas momentáneas de memoria y disminuye significativamente la atención, así como las respuestas reflejas, el equilibrio  psicomotriz y la coordinación visual y motora.
•    Si se pierden más del 3% de los líquidos corporales, pueden aparecer fuertes dolores de cabeza, así como alteraciones en la destreza y orientación.
•    Para pérdidas superiores al 6% del volumen hídrico corporal es frecuente que se registren delirios y/o alucinaciones, al tiempo que disminuye de manera drástica la memoria a corto plazo y la capacidad de concentración.

Combinación de glucosa y cafeína, un aporte para la mente
Junto con un aporte hídrico adecuado, en esta época de vuelta a las obligaciones que requieren esfuerzo físico o intelectual, se ha demostrado científicamente que la combinación de  Salud , Farmacia , Psicología , Belleza, Medicamentosglucosa y cafeína tiene efectos beneficiosos en la mejora del rendimiento cognitivo, sobre todo en relación a tareas como la atención y la reacción secuencial, que revierten de manera positiva en los procesos de aprendizaje y memoria verbal.

Según las conclusiones del estudio científico “Efectos de la cafeína y la glucosa en las tareas cognitivas”, llevado a cabo por investigadores de la Universidad de Barcelona 2, la asociación de estos ingredientes optimiza las funciones neuronales y, en general, mejora la eficiencia de las áreas cerebrales.

Las bebidas que combinan azúcares y cierta cantidad de cafeína, como los refrescos, son aliadas para la vuelta al trabajo o a los estudios.  Todo ello, unido a una alimentación equilibrada y variada en la que se incluya una adecuada hidratación, así como la práctica de ejercicio físico moderado completan las recomendaciones de los expertos para este regreso a la rutina que tanto nos cuesta afrontar cada nuevo curso.

Consejos para la vuelta al trabajo

1.    Durante la jornada laboral, ingerir cerca de 1,3 litros (entre 2 y 2,5 litros diarios) incluyendo diversidad de bebidas: agua, zumos, refrescos, infusiones, etc.

2.    Mantener una dieta equilibrada, variada y moderada que aporte todos los nutrientes que el cuerpo necesita en estas jornadas de mayor desgaste intelectual y/o físico.

3.    Hacer descansos de cinco o diez minutos cada dos horas de trabajo para despejar la mente. Aprovechar estas pausas para cambiar de postura, estirar las piernas y tomar alguna bebida con azúcares que hidratan y aportan glucosa al cerebro.

4.    Adoptar una cuidada higiene postural que nos ayude a mantener la concentración y evitar molestas lesiones de cuello y columna.

5.    Incluir en nuestra dieta diaria alimentos como el pan, los cereales y la fruta; su alto contenido en carbohidratos proporcionan también elevadas dosis de energía.

6.    Dormir cada día un mínimo de ocho horas.

7.    Optar por bebidas con azúcar y algo de cafeína para ayudar a mantener los niveles de atención durante el trabajo.
 
8.    Adoptar un estilo de vida saludable, incluyendo la práctica de ejercicio moderado de 1 a 2 horas por semana.

También te puede gustar