Según la doctora Natalia López, de la Unidad de Enfermedad Inflamatoria Intestinal del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, “la ingesta de fibra mejora el tratamiento del estreñimiento y evita el uso de laxantes”. Sin embargo, a pesar de sus efectos beneficiosos, los pacientes reducen su consumo debido a los efectos que produce su ingesta, tales como flatulencia y gases.
Entre el 18% y el 25% de la población española está afectada por este problema, estando el grueso de este porcentaje compuesto por mujeres. Aunque la ingesta de fibra es fundamental para el buen funcionamiento del tránsito intestinal y se halla en numerosos alimentos (principalmente en frutas, verduras y cereales), muchas personas no toman la cantidad diaria recomendada (entre 25 y
El ritmo de vida acelerado, así como la alimentación desiquilibrada provoca la pérdida de la regularidad intestinal y las consecutivas molestias digestivas. Por ello, para evitar dichos problemas, los especialistas aconsejan una dieta sana y rica en fibra. Entre las principales recomendaciones está el consumo de abundante fruta y verdura, beber agua, hacer ejercicio, no inhibir el efecto defecatorio, adquirir el hábito de ir al baño a una determinada hora, etc. Recientemente, para fomentar el consumo de fibra, se está comercializando un nuevo tipo de este componente que no produce retención de gases y se tolera muy bien por parte del paciente.
