El Consejo de la Federación Internacional Farmacéutica (FIP), institución que representa a más de 4 millones de farmacéuticos a través de 153 organizaciones profesionales y científicas de países de todo el mundo, se ha reunido en el marco de su 83 Congreso Mundial para validar cuatro declaraciones políticas que abordan asuntos estratégicos: la incorporación de la inteligencia artificial (IA) en la práctica farmacéutica, el rol del farmacéutico en el autocuidado, la atención a las enfermedades no transmisibles y la consolidación de una atención farmacéutica centrada en el paciente. a través de 153 organizaciones profesionales y científicas de países de todo el mundo
Inteligencia artificial y farmacia
En lo que respecta a la Inteligencia Artificial, la FIP subraya que la IA y la salud digital representan una oportunidad para mejorar la eficiencia, precisión y personalización de los servicios farmacéuticos. Sin embargo, advierte de sus limitaciones (sesgos, errores, falta de contexto) y recalca que la supervisión del profesional seguirá siendo imprescindible. Asimismo, recomienda que los planes de estudio incluyan competencias en datos, ética e innovación tecnológica.
Autocuidado en salud
El organismo internacional defiende que los farmacéuticos son agentes clave en la promoción del autocuidado, gracias a su cercanía y formación. Reclama a los gobiernos integrar formalmente a estos profesionales en las estrategias de salud, asegurar recursos en zonas rurales y garantizar la remuneración de los servicios prestados.
Enfermedades no transmisibles
Cáncer, diabetes, patologías cardiovasculares, respiratorias y problemas de salud mental requieren, según la FIP, un mayor protagonismo de la farmacia. Los farmacéuticos pueden detectar precozmente estas enfermedades, acompañar al paciente en la adherencia a los tratamientos y reducir complicaciones. La organización pide además colaboración entre sanitarios y un acceso equitativo a terapias asequibles.
Atención centrada en el paciente
La FIP apuesta por un modelo asistencial en el que el farmacéutico recoja información del paciente, planifique, implemente y evalúe de forma continua los tratamientos. Destaca la necesidad de fortalecer la relación de confianza con el paciente y potenciar las competencias de comunicación, digitales y asistenciales de los profesionales.
Compromiso frente a la resistencia antimicrobiana
Junto a estas cuatro declaraciones, también se aprobó la Declaración de Copenhague sobre resistencia a los antimicrobianos, alineada con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU. El documento fue firmado oficialmente el 1 de septiembre con participación activa de España.
La participación española
La farmacia española tuvo una presencia destacada en Copenhague de la mano del Consejo General de Colegios Oficiales de Farmacéuticos, encabezado por su presidente Jesús Aguilar. Junto a él estuvieron Raquel Martínez, vicepresidenta de la FIP y secretaria general del Consejo, y Rita de la Plaza, tesorera.
España presentó proyectos de gran alcance, como las Escuelas Rurales de Salud Mental, el Mapa de Servicios Farmacéuticos, el programa JunTOS para pacientes trasplantados, el proyecto europeo MedSRI sobre desabastecimiento de medicamentos y el informe sobre soledad no deseada.
De esta manera, la FIP refuerza su papel como referente mundial en la evolución de la farmacia y reconoce la contribución de la farmacia española en la transformación del sector.





