Home Mente «Trauma vicario», el trastorno que aflora tras el accidente ferroviario de Adamuz

«Trauma vicario», el trastorno que aflora tras el accidente ferroviario de Adamuz

por Redacción Consejos

El Ministerio de Sanidad ha activado una respuesta específica en salud mental tras el grave accidente ferroviario ocurrido en el municipio cordobés de Adamuz, con el objetivo de atender tanto a las víctimas y sus familias como a las personas que han participado en la gestión de la emergencia. La intervención se centra especialmente en el cuidado psicológico de voluntarios, profesionales sanitarios, fuerzas de seguridad y ciudadanía implicada en las labores de rescate y atención.

En una primera fase, la Junta de Andalucía ha desplegado dispositivos de atención psicológica a través del Grupo de Intervención Psicológica en Emergencias y Catástrofes (GIPEC) del Colegio Oficial de Psicología, junto a recursos de Cruz Roja, profesionales del Instituto de Medicina Legal y otros equipos especializados. Estos dispositivos ya están prestando apoyo directo a víctimas y familiares afectados por el suceso.

De forma complementaria, el Ministerio de Sanidad, a través del Comisionado de Salud Mental, pondrá en marcha un programa específico de cuidado a cuidadores, orientado a prevenir el impacto emocional que puede derivarse de la exposición continuada al sufrimiento ajeno durante situaciones de alta intensidad asistencial.

“La atención psicológica tras una catástrofe no es un complemento, sino una parte esencial de la respuesta sanitaria”, ha señalado la ministra de Sanidad, Mónica García, quien ha subrayado que este tipo de intervenciones forman parte de un enfoque integral de salud. Según ha explicado, el objetivo es atender no solo las consecuencias físicas de una emergencia, sino también el impacto emocional que deja en las personas afectadas directa e indirectamente.

El trauma vicario afecta a quienes han estado en primera línea atendiendo la emergencia

La intervención busca prevenir el denominado trauma vicario, un tipo de sufrimiento emocional derivado de la exposición intensa al dolor ajeno, que puede aparecer en quienes acompañan, cuidan o auxilian a personas en situaciones extremas. “Es fundamental atender también el impacto en la salud mental que deja una tragedia de estas características”, ha afirmado la ministra, destacando la importancia de actuar una vez superada la fase más aguda de la emergencia.

Los equipos especializados comenzarán a trabajar en los próximos días en Adamuz, activando grupos de acompañamiento psicológico dirigidos a voluntarios, vecinos y personal interviniente. Estos grupos estarán integrados por profesionales del Ministerio de Sanidad y de la red pública andaluza de salud mental, con el objetivo de garantizar una atención continuada y coordinada.

La intervención contará con profesionales especializados, contratados por el Ministerio, en coordinación con el centro de salud mental de referencia, para asegurar el acompañamiento y la continuidad de la atención”, ha explicado García. El objetivo, ha añadido, es “proteger la salud mental de quienes han estado en primera línea atendiendo la emergencia” y “reconocer su labor en un momento de especial dureza colectiva”.

Desde Sanidad se insiste en que este tipo de actuaciones refuerzan el papel de la salud mental como un pilar esencial del sistema sanitario, especialmente en contextos de emergencia y catástrofes. “El cuidado de quienes cuidan es una inversión esencial en salud pública y cohesión social”, ha remarcado la ministra.

La actuación desplegada en Adamuz se enmarca en una estrategia más amplia de intervención en emergencias que el Ministerio de Sanidad viene desarrollando en otros territorios afectados por catástrofes recientes. El objetivo es consolidar estos dispositivos como parte estructural del sistema de respuesta permanente en salud mental del Sistema Nacional de Salud.

El impacto psicológico de una tragedia ferroviaria: hablamos con Mariola Fernández, profesora de Psicología en la Universidad Europea.

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