La ansiedad puede dificultar la adherencia al tratamiento, la interacción con el médico y el curso de la enfermedad, mientras que los síntomas y limitaciones de estas patologías pueden incrementar los niveles de ansiedad. Para analizar el impacto que produce este trastorno en los pacientes crónicos, expertos de diferentes especialidades médicas componen por primera vez un grupo multidisciplinar orientado al estudio de la salud mental en patologías crónicas, con el respaldo de Schwabe.
| El nuevo foro reúne a especialistas en medicina de familia, psiquiatría, geriatría, neumología, neurología, otorrinolaringología, medicina interna, gastroenterología, oncología, farmacia y enfermería. |
Charlamos con el doctor Pedro Gil Gregorio, ex jefe del Servicio de Geriatría del Hospital Clínico San Carlos de Madrid y coordinador del Foro de Ansiedad y Cronicidad, sobre la primera de las iniciativas puestas en marcha por los especialistas que integran este foro: el diseño de un estudio de prevalencia de la ansiedad en pacientes ambulatorios mediante cuestionarios de cribado rápido.
A pesar de que el Foro es pionero en un enfoque multidisciplinar, el comunicado menciona la «escasa literatura médica» existente. ¿Cuáles son los mayores desafíos prácticos y metodológicos que enfrentan los especialistas al intentar generar conocimiento y consenso en un campo tan transversal y con poca base previa?
Uno de los principales retos es que la ansiedad en pacientes con enfermedades crónicas suele abordarse de forma fragmentada. Cada especialidad (Medicina de Familia, Psiquiatría, Geriatría, Neumología, Neurología, Otorrinolaringología, Medicina Interna, Gastroenterología, Oncología, Enfermería y Farmacia) observa el problema desde su propia perspectiva clínica, e históricamente ha existido poca integración de
ese conocimiento. Eso hace que, aunque los profesionales perciban la relevancia de la ansiedad en la evolución de muchas patologías crónicas, la evidencia científica esté dispersa y no siempre se traduzca en recomendaciones prácticas compartidas. Desde el punto de vista metódico, también existe la dificultad de identificar y medir la ansiedad en contextos clínicos muy distintos. En pacientes con enfermedades crónicas, muchos síntomas físicos, como la disnea, el dolor o la fatiga, pueden solaparse con manifestaciones de ansiedad, lo que complica su identificación sistemática en la práctica asistencial.
En este contexto, iniciativas como el Foro de Ansiedad y Cronicidad, impulsado por Schwabe Farma, buscan precisamente generar un espacio de trabajo multidisciplinar donde especialistas de distintas áreas puedan compartir experiencia clínica, identificar vacíos de conocimiento y avanzar hacia consensos que permitan abordar de forma más integral la salud emocional de los pacientes crónicos, especialmente en el caso de los adultos mayores.
La iniciativa prioriza el diseño de un estudio de prevalencia con «cuestionarios de cribado rápido». ¿Cuál es el objetivo final de este cribado en la consulta? ¿Cómo esperan que la detección precoz de la ansiedad modifique inmediatamente el manejo clínico y la calidad de vida del paciente crónico en el día a día?
Buscamos incorporar de forma sencilla y sistemática la evaluación de la ansiedad dentro de la práctica clínica habitual. En muchas ocasiones, la ansiedad pasa desapercibida porque las consultas se centran principalmente en el control de enfermedad crónica. Sin embargo, identificar la ansiedad de manera temprana puede aportar información muy relevante para comprender mejor la evolución del paciente.
La utilización de este tipo de cuestionarios permite a los profesionales sanitarios detectar de forma rápida posibles síntomas de ansiedad y valorar si es necesario profundizar en su evaluación o plantear intervenciones específicas. Esta identificación precoz puede facilitar un abordaje más integral del paciente, teniendo en cuenta tanto los aspectos físicos como los emocionales que influyen en su salud, ajustando a cada caso el seguimiento, la comunicación y las estrategias terapéuticas desde el primer momento. A medio plazo, el objetivo es que este tipo de herramientas ayuden a mejorar la adherencia a los tratamientos, la relación médico-paciente y la calidad de vida, ya que la ansiedad puede influir en la percepción de los síntomas, en la motivación para seguir las recomendaciones médicas y en el manejo global de la enfermedad crónica.
Más allá del ámbito clínico, el Dr. Luis Herrera menciona potenciar «políticas y programas de apoyo a pacientes y cuidadores». ¿Podría concretar qué tipo de apoyo tangible espera implementar Schwabe Farma Ibérica a partir de las conclusiones del Foro, dirigiéndose directamente a la carga emocional de los cuidadores y pacientes?
Uno de los objetivos del Foro es precisamente visibilizar que la ansiedad asociada a la cronicidad no solo afecta a los pacientes, también a su entorno más cercano, especialmente a quienes asumen el papel de cuidadores. La experiencia clínica muestra que el impacto emocional de las enfermedades crónicas puede extenderse a todo el entorno familiar, generando una carga psicológica importante. En este sentido, el compromiso de todos los que formamos parte del Foro, incluyendo a Schwabe Farma, es seguir promoviendo iniciativas que contribuyan a mejorar el conocimiento sobre esta realidad y a favorecer una mayor sensibilización en torno al bienestar emocional de pacientes y cuidadores. Entre ellas, a corto y medio plazobuscamos el impulso d e espacios de diálogo entre especialistas y el desarrollo de materiales informativos y formativos que ayuden a identificar y a abordar la ansiedad en el contexto de la cronicidad. Todas iniciativas dirigidas a mejorar la calidad asistencial de forma real. Es por ello que también hemos buscado que el Foro tenga representación territorial, con especialistas de toda España, para poder dar respuesta de forma realista a las necesidades no cubiertas de los pacientes. A medio y largo plazo, valoraremos la puesta en marcha de programas que involucren también a los pacientes y cuidadores de forma activa y permitan ampliar los servicios implicados en el abordaje de la ansiedad, mano a mano con los hospitales y centros de salud.





