La osteoporosis es la enfermedad crónica más prevalente en todo el mundo y sólo en nuestro país la sufren más de tres millones de personas, de las cuales 2,5 millones son mujeres. Según el doctor Andrés Forteza, presidente del Comité Organizador del X Congreso de
La velocidad de pérdida de masa ósea habitual en las mujeres tras la menopausia es de entre 1 y 2,5% de la masa ósea cada año. Por ello, es fundamental que la mujer tenga un conocimiento real de la enfermedad y de las ventajas que implica realizar el tratamiento y el profesor
“Epidemia del siglo XXI”
La osteoporosis es una enfermedad grave, crónica, y progresiva, pero silenciosa por la carencia de síntomas. Hay que insistir, en este sentido, en la detección de los factores de riesgo que predisponen a la osteoporosis como parámetro fundamental a la hora de iniciar un tratamiento. Por ejemplo, ser mujer, tener un peso inferior a
En España esta patología produce alrededor de 90.000 fracturas de cadera y 500.000 fracturas vertebrales cada año que pueden causar incapacidad laboral transitoria, invalidez y predisponen al riesgo de muerte. Según el profesor Ferrer, “el empeoramiento de la calidad de vida de las pacientes que padecen una fractura ósea por osteoporosis, así como la importante demanda de atención sanitaria y el considerable impacto socioeconómico que conlleva la enfermedad, hacen necesario que la osteoporosis sea considerada como un problema sanitario de primer orden”.
La alta prevalencia de la misma se debe, fundamentalmente, al envejecimiento de la población y al estilo de vida, jugando un papel importante el sedentarismo, la ingestión de alcohol, el tabaco, las dietas, etc., por lo que, además de evitar estos factores de riesgo, es necesario mantener algunas medidas preventivas, como adoptar una dieta rica en calcio y vitamina D, realizar ejercicio físico moderado y regular, no fumar, etc., durante toda la vida, aún cuando la osteoporosis ya está presente. “No obstante”, señala el profesor Ferrer, “cuando la enfermedad es diagnosticada, junto con las medidas de prevención, se deben tener en cuenta la gran variedad de tratamientos farmacológicos. En la actualidad, se dispone de un amplio abanico de terapias que han demostrado que son eficaces, tanto en reducir el riesgo de que se produzca la primera fractura como en evitar que se produzcan más”.
Nuevas estrategias en el tratamiento de la osteoporosis
Hoy en día se dispone de un muy efectivo y diverso arsenal terapéutico para abordar esta patología. Junto a los tratamientos que han demostrado una gran eficacia antifracturaria como alendronato y risedronato han surgido posteriormente nuevos tratamientos entre los que se puede destacar el ibandronato, la hormona paratiroidea o el ralenato de estroncio. El primero de ellos ha demostrado su eficacia al inhibir la resorción ósea, disminuir la pérdida de masa ósea, aumentar la densidad ósea y reducir el riesgo de fracturas.
Además de nuevos tratamientos, se ha conseguido una simplificación en la dosis de las terapias, que han pasado de ser semanales a mensuales y, recientemente, a anuales. “Aunque esta circunstancia supondrá una disminución de las fracturas óseas por osteoporosis, así como de la tasa de dependencia funcional en las mujeres mayores, la investigación no se detiene y las nuevas investigaciones, orientadas hacia las terapias biológicas, abrirán un abanico de posibilidades que, mediante la combinación o asociación de tratamientos, nos permitirán maximizar los beneficios de la terapia y mejorar la calidad de vida del paciente”, afirma el doctor Forteza.
Asociación Española para el Estudio de
