Todas las noches, se imbuye del espíritu flower power de la hippy
Sheila, personaje que interpreta en el musical Hair, que se está
representando en la Gran Vía madrileña. Además, pronto la volveremos a
ver en su papel de la combativa Encarna en la segunda parte de 14 de
abril. La República. Incombustible y vital, Lucía Jiménez nos cuenta,
entre otras cosas, de dónde saca esa energía que derrocha.
Está haciendo realidad uno de sus sueños. Repasando las hemerotecas, son pocas las entrevistas y declaraciones hechas por la actriz en las que no haya alguna alusión a que interpretar un musical era su gran anhelo profesional y su asignatura pendiente. Y es que aunque conocemos su trabajo sobre todo a través del cine y la televisión, el idilio de Lucía Jiménez con la música viene de antiguo. Antes de dedicarse a la interpretación, una Lucía adolescente hizo sus pinitos musicales en un grupo de rock llamado Domine Cabra y en varias ocasiones ha matado el gusanillo musical subiendo al escenario para acompañar a su hermana, la cantante Rebeca Jiménez.
Pese a su juventud, su intensa trayectoria la ha convertido en una de las actrices con mayor presencia en la pantalla, tanto en el cine como en la televisión. Su papel de Silvia en la exitosa serie A salir de clase la lanzó a la popularidad (asegura que aún la paran por la calle preguntándole por aquel personaje) y debutó en el cine con tan solo 17 años a las órdenes de David Trueba en la cinta La buena vida. Desde entonces, no ha parado: películas como
Silencio roto, La caja Kovak, Los Borgia, Sangre de Mayo, Proyecto Dos o Los dos lados de la cama, y series de televisión como La Señora o 14 de abril. La República, de la que está rodando la segunda parte, han convertido su carrera en una de las más regulares y exitosas de todo el panorama actual.
Casada desde 2008 con el también actor Benito Sagredo, al que conoció durante el rodaje de La Señora, es madre de un niño de año y medio.
Lucía habló con nosotros en plena promoción del musical, todo un clásico en el género, que narra la historia de un grupo de hippies en el Nueva York de mediados de los años 60, en plena efervescencia de la guerra de Vietnam.
-¿Qué supone para ti protagonizar el papel de Sheila en el musical Hair, que se está representando actualmente en el Teatro Arteria Coliseum de Madrid?
Significa un auténtico reto. Cada noche me subo a un escenario a cantar, bailar e interpretar a mi personaje, y para eso he necesitado mucha energía y preparación. Me encantan los musicales y siempre había soñado hacer uno en la Gran Vía de Madrid, así que estoy muy contenta con la experiencia.
-¿Qué es lo que más te atrajo de este proyecto?
Sobre todo, el hecho de que se trata de un musical, que haya una banda de músicos en directo y un reparto excepcional, y que esté ambientado en los años 60 y en esa época hippie que tanto me gusta.
-Te has atrevido con todo: televisión, cine, teatro y, ahora, un musical de este nivel. ¿En qué terreno te encuentras más a gusto?
Me gusta compaginar unos medios con otros, ya que en todos ellos me encuentro muy bien. A lo largo de mi carrera, lo que más he hecho ha sido cine y tal vez sea ahí dónde me encuentre más a gusto, pero la adrenalina del teatro y de actuar cada noche en directo no es comparable con nada.
-Actualmente estás rodando la segunda parte de “14 de abril. La República”, para TVE. Tu personaje, Encarna, es una mujer luchadora, comprometida y combativa frente a las muchas vicisitudes a las que tiene que enfrentarse y a la época en la que le toca vivir. ¿Tienes muchas cosas en común con ella?
Creo que comparto con Encarna las ganas de vivir en un mundo mejor, más justo y con más libertades, en el que todas las personas tengan un sitio para ser feliz.
-En 2010 tuviste a tu primer hijo. ¿Te ha cambiado mucho el hecho de ser madre?
Puedo decir que la maternidad sólo me ha dado cosas buenas. Es sin duda una de las cosas más bonitas que me han pasado en la vida, y se lo recomiendo a todo el mundo.
-¿Cómo te las arreglas para compaginar el cuidado de tu hijo con tu ritmo de trabajo: rodajes, grabaciones, viajes, funciones diarias….?
Para compaginarlo hago lo que hacemos todos los que nos encontramos en esa situación: trabajar intentando encontrar todos los huecos posibles para ver crecer a mi hijo; jugar con él en el parque; darle el baño por las noches…. En fin, todas esas cosas que hacemos los padres.
-Desde el punto de vista de la salud, ¿te cuidas mucho?, ¿sigues algún tipo de alimentación especial?
Me gusta cuidarme y comer sano, pero de todo. Intento hacer comidas en las que incluyo alimentos muy variados, en pocas cantidades y cinco veces al día. En las épocas en las que tengo mucho trabajo no me salto ni una comida, ya que creo que una buena alimentación es básica para sentirte bien y rendir en un día duro de trabajo.
-Con el ritmo de vida que llevas, ¿qué haces para combatir el estrés?, ¿tienes algún truco para relajarte?
Intento dormir todo lo que puedo y, también, pensar siempre en positivo. Creo que la buena disposición psicológica ayuda mucho en momentos de estrés. Estoy convencida de que sí que se puede, que nada es tan importante y que con calma siempre salen mejor las cosas. ¡Hay que pensar menos y disfrutar más!
-Por último, Lucía, ¿cómo te ves de aquí a diez años?, ¿eres de las que planifican el futuro o prefieres vivir el día a día?
Intento vivir el día a día. Me gusta improvisar y dejarme sorprender, pero si tuviera que imaginarme dentro de diez años me gustaría verme subida a un escenario y paseando por el parque con algún hijo más.
Por Carla Nieto
