La aplicación de presión contínua en la vía respiratoria a través de una mascarilla nasal, durante las horas de sueño, lo que conocemos como CPAP, es el tratamiento de elección para la mayoría de pacientes con SAHS. “La apnea del sueño produce una pérdida de calidad de vida debido a la somnolencia que genera; y en consecuencia, limita mucho la actividad de los pacientes. El tratamiento con CPAP permite mejorar los síntomas y, por tanto, la capacidad y actividad de los pacientes y alargar, a su vez, la esperanza de vida del mismo”, explica el Dr. Joaquín Terán, neumólogo y coordinador del Área de Sueño de SEPAR.
Hasta un 30% de pacientes incumplen la terapia
No obstante, el tratamiento con CPAP, siendo eficaz, seguro, sencillo, no invasivo, y válido para entre el 70 y el 80% de los pacientes, incorpora un “elemento extraño” en una actividad cotidiana como es dormir. La adaptación de los dispositivos, del flujo de aire y de las mascarillas a las necesidades y realidad de cada paciente desde el inicio del tratamiento es fundamental. Si esto no se produce, el uso del CPAP puede generar molestias que terminan por reducir la adherencia o incluso producir el abandono del tratamiento, y por tanto, un retorno a las consecuencias negativas para la calidad de vida y la salud del paciente con apnea del sueño. Los pacientes, muchas veces ignorantes de las opciones, no consultan a su médico para buscar alternativas En la actualidad, la tecnología de CPAP detecta las inspiraciones y las espiraciones proporcionando la presión justa en cada momento de la respiración; monitoriza la respiración del paciente y puede reconocer si éste sufre otros trastornos respiratorios más complejos; detecta la temperatura y la humedad del dormitorio de forma que el dispositivo aporta al flujo de aire la humedad que el paciente necesita en cada caso; almacena toda la información que se obtiene del uso del dispositivo lo que permite al clínico una gestión más individualizada del tratamiento. Asimismo, se ha avanzado mucho en el desarrollo de mascarillas adaptables a las características fisiológicas, las preferencias o las necesidades de cada paciente Un Aula Respira para aprender a convivir con la Apnea y a dormir con la CPAP Ante los problemas que esta enfermedad provoca a los afectados y con motivo del Día
Mundial del Sueño, la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), con la
colaboración de Philips Respironics, ha organizado una sesión Aula Respira en 19 hospitales de ámbito español sobre la apnea del sueño, especialmente, enfocada a los pacientes para ayudarles a comprender mejor su enfermedad y facilitar el uso de la CPAP. En toda España participarán alrededor de 800 pacientes.
El Aula Respira titulada “Apnea, ronco y tengo sueño. Adherencia al tratamiento con CPAP” tiene un carácter eminentemente práctico y a través de videos testimoniales trata de explicar mejor tanto a los pacientes como a sus cuidadores (quien a menudo son los que descubren la enfermedad debido a los ronquidos y ahogos de su pareja) cómo afecta esta enfermedad a su vida cotidiana y cómo el tratamiento con CPAP mejora rápidamente lo síntomas y permite recuperar el ritmo de vida normal. Sin embargo, el tratamiento requiere un tiempo para acostumbrar a dormir con el aparato CPAP. El Aula Respira ofrece algunos consejos para adaptarse al tratamiento pero el objetivo es que sean los propios pacientes participantes en la sesión quienes expliquen su experiencia y animen a otras participantes a preguntar sus dudas y resolver sus inquietudes.
“La adherencia al tratamiento es clave para su eficacia. Por eso, ajustar adecuadamente la presión y la humedad del aire durante la noche y proporcionar una mascarilla que permita un descanso cómodo, son claves para la aceptación de tratamiento” – explica Salvador Díaz Lobato, coordinador de SEPAR Pacientes – En la actualidad, existen alternativas que adaptan la presión a cada mascarilla, además de mascarillas que se acomodan a las características físicas de cada paciente con sistemas humidificadores, así como dispositivos más avanzados que monitorizan la respiración del paciente y permiten detectar cuándo ésta se vuelve más dificultosa, adaptando el flujo de aire a cada situación. “Todo ello, junto con una estrecha relación médico-paciente/cuidador, mejoran la comodidad del paciente y por tanto la adherencia al tratamiento, para lograr cuanto antes una mejora en los síntomas y en la calidad
de vida”, añade.
Las Aulas Respira representan un espacio de encuentro entre médicos y pacientes, en los que se genera un punto participativo y dinámico dónde los enfermos pueden compartir testimonios y experiencias con los demás con la finalidad de informar y resolver dudas de una forma más personal, directa y eficaz.
Hospitales participantes 16 de marzo:
-Hospital Universitario Ramón y Cajal, Madrid
-Hospital Universitario Puerta de Hierro, Madrid
-Hospital Universitario Infanta Leonor, Madrid
-Hospital Universitario de Getafe
-Hospital Universitario Dr. Peset, Valencia
-Hospital Universitario Arnau de Vilanova, Lleida
-Hospital San Pedro de Alcántara, Cáceres
-Hospital Universitario de Salamanca
-Complejo Hospitalario de Burgos
-Complejo Hospitalario de Pamplona
-Complejo Hospitalario de Jaén
-Hospital Universitario Marqués de Valdecilla, Santander
-Hospital Xeral Complexo Hospitalario Universitario de Vigo.
-Hospital Universitario Virgen Macarena, Sevilla
-Hospital Comarcal de Laredo, Cantabria
-Hospital Clínico Universitario «Lozano Blesa”, Zaragoza
-Hospital Clínica Benidorm, Alicante
-Hospital Universitario Mutua Terrassa, Fecha Aula 19 de marzo
-Hospital. Universitario Nª Sª de Candelaria (Tenerife)- Fecha Aula 20 de marzo
La efectividad del tratamiento en relación a su coste es positiva
Los expertos consideran que los costes derivados del diagnóstico y el tratamiento de un paciente con SAHS han de valorarse en relación a la reducción de la morbilidad cardiovascular. Se calcula que el coste del tratamiento de un paciente con SAHS ronda los 358 €. Esta cantidad es despreciable si tenemos en cuenta la reducción de costes por las complicaciones cardio y cerebrovasculares que el no-tratamiento puede conllevar.
La esperanza de vida de este tipo de pacientes se ve afectada como consecuencia del riesgo cardiovascular; ya que las cifras de presión arterial aumentan conllevando un incremento del riesgo relativo de ictus y enfermedad isquémica del corazón. “Las dudas sobre la relación coste/eficacia que existe alrededor del uso de los tratamientos con CPAP y que pueden frenar su uso, se deben en gran parte, a que todavía faltan investigaciones realizadas en nuestro entorno. A medida que tales métodos se conviertan en herramientas habituales dentro de las evaluaciones económicas de nuestro país el problema se resolverá”, comenta el Dr. Terán, a lo que añade: “Esto implica que los diferentes servicios de salud deberían integrar estudios de última generación sobre el coste y la efectividad en la toma de decisiones respecto a las intervenciones sanitarias”.
Se han realizado avances realmente significativos en la mejora de los métodos de diagnóstico y tratamiento de los trastornos respiratorios del sueño, como la simplificación de los procedimientos de diagnóstico y tratamiento con CPAP para reducir el riesgo asociado a morbilidades cardiovasculares y/o cerebrovasculares y para mejorar el funcionamiento social y otras consecuencias de la enfermedad. Sin embargo, a pesar de este progreso, este tipo de trastornos siguen infradiagnosticados o no tratados, especialmente entre los grupos de alto riesgo, como pacientes con morbilidades cerebrovasculares y cardiovasculares.
