Con motivo del Día Mundial del Corazón, que se celebra el próximo día 29 de septiembre, el Hospital Nisa Pardo de Aravaca nos aconseja tener una buena salud cardiovascular para poder disfrutar de los momentos en los que el corazón se acelera:
- Enamorarse: el corazón comienza a latir con una mayor velocidad, unas 130 pulsaciones por minuto, aumenta la presión arterial máxima, se liberan grasas y azúcares que aumentan la capacidad muscular y se produce una cantidad mayor de glóbulos rojos con el objeto de mejorar el transporte de oxígeno a través del torrente sanguíneo.
- Celebrar la victoria de tu equipo: no podemos evitar que nuestro pulso se acelere y nuestras pulsaciones se dupliquen ante un gol que nos permite ganar.
- Tener un hijo: durante el embarazo tienen lugar muchos cambios en el cuerpo de la mujer. Algunos de ellos afectan directamente al corazón y a su función, y suponen un esfuerzo extra para este órgano. Se produce un gran aumento del volumen sanguíneo. El gasto cardiaco crece alrededor del 50%. Al final del embarazo, la frecuencia cardiaca aumenta en reposo: pasa de 60-70 pulsaciones por minuto a 80-90.
- Saltar en paracaídas: no todo el mundo tiene el valor de saltar en paracaídas o hacer puenting, pero si lo encontramos, debemos saber que nuestras pulsaciones aumentarán a casi 200 por minuto. Será una experiencia perfecta para descargar toda nuestra adrenalina.
- Disfrutar de una buena comida con amigos: después de comer, mientras hacemos la digestión y, en función de la cantidad y tipo de la comida, podemos tener entre un 10 y 30% más de pulsaciones que en reposo.
- Vacaciones en playa o montaña: la temperatura es uno de los factores que afectan a la frecuencia cardíaca. Cuanto más calor, más altas son las pulsaciones y, de la misma manera, cuanto más frío más bajas se mantienen.
- Situación de estrés: en situaciones complicadas y que no podemos controlar, la frecuencia cardiaca puede alcanzar unos niveles muy altos, entre 100 y 160 pulsaciones.
- Salir a correr: el running es un deporte que todo el mundo puede practicar. Mientras corremos, nuestras pulsaciones pueden llegar a duplicarse, sobre todo si hace mucho tiempo que no practicamos ejercicio.
- Enfadarse: cuando nos disgustamos y alteramos, nos sube el pulso, pero también nos pueden salir arrugas al fruncir el ceño. ¡Mejor sonríe!
- Besarse: cuanto más apasionado sea el beso más se incrementarán nuestras pulsaciones. Aunque también se acelerará nuestro corazón con un beso «prohibido» porque los nervios subirán las pulsaciones. Además, este ejercicio también nos ayuda a quemar unas cuentas calorías.
Para gozar de un corazón sano, los expertos recomiendan realizar ejercicio moderado entre 20 y 40 minutos, cuatro días a la semana, tener unos buenos hábitos alimenticios, dejar de fumar y evitar el sedentarismo.
