Concha Buika: “Aquí no hemos venido a tener miedo”

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De su madre aprendió a escuchar las grandes voces del jazz, y desde la
ventana de su casa, por la radio y en la calle, escuchó las coplas y
los sonidos flamencos que conformaron su particular modo de cantar.



Concha Buika nació en Palma de Mallorca en 1972, donde vive su familia, originaria de Guinea Ecuatorial. Tras pasar una temporada en Las Vegas se instaló en Madrid, y ya con su segundo disco, Mi niña Lola, llegaron las críticas apasionadas y los carteles de “entradas agotadas” en sus conciertos. Su siguiente grabación se tituló Niña de Fuego, un disco que le valió dos nominaciones a los Grammys Latinos, además de visitar por primera vez los escenarios internacionales del jazz, como Montreux o North Sea, y también Argentina, Helsinki, Oslo, Zurich, los USA, México o Roma.

Durante el pasado año colaboró con la fadista portuguesa Mariza en un dúo incluido en su disco Terra y con la griega Elefteria Arvanitakis en el tema Mírame. En Septiembre 2.009 salía al mercado una colaboración realizada con Nelly Furtado en un tema llamado Fuerte, todo un himno a la fuerza de la mujer. Si sus anteriores éxitos procedían de la copla, en El Último Trago (su último álbum publicado el pasado mes de octubre y grabado en directo en Cuba), la cantante se ha decantado por los boleros que jalonaron la carrera de Chavela Vargas, musa almodovariana que cumplía 90 años en 2009.

Para este disco Concha Buika ha contado con la producción de Javier Limón, y sobre todo, con la aportación fundamental del pianista y arreglista cubano Chucho Valdés, ganador de  Salud , Farmacia , Psicología , Belleza, Medicamentoscinco Grammys, uno de los hijos de Bebo Valdés, y además fundador de la célebre orquesta de jazz Irakere.

¿Cómo ha sido el encuentro entre vosotros, dos intérpretes con un bagaje tan distinto?
Ha sido mágico, sí. Cuando a la naturaleza le da por hacer estas bromas se lo pasa bien, y hace que los demás también se lo pasen bien. Creo que esto es fruto de la magia de las cosas.
¿Habías cantado alguna vez estos boleros tan bien conocidos aquí como en Sudamérica?
He cantado de todo siempre, aunque de un artista solo se conoce lo que se publica, no todo lo que hace, pero he cantado muchas cosas, adoro la música.

¿No ha pesado el miedo a las comparaciones, tratándose de composiciones tantas veces interpretadas por voces míticas?
Solo temo a mi madre, a hacienda y  al Señor, no le tengo miedo a nada yo. Aquí no hemos venido a tener miedo, sino a experimentar la vida, hay que hacer cosas, hay que atreverse, hay que ser valiente, sí.

Estas canciones han sido casi la compañía sentimental de generaciones pasadas, ya estaban un poco olvidadas ¿era necesario recuperarlas?
No lo sé. Depende del universo al que pertenezcas, depende de por donde te muevas están súper al día o no lo están. No sé lo que necesita escuchar la gente, sé lo que necesito cantar yo, lo que necesito tocar en un momento dado, no sé, voy buscando. Las personas necesitan escuchar, lo que sea, música, y la belleza no tiene edad. Lo que es bello es bello siempre, ayer y ahora.
 
El disco es un claro homenaje a Chavela Vargas; son todas canciones que ella cantó alguna vez ¿sabéis si le gustó el trabajo a Chavela?
Concha: Bueno, ella tenía más repertorio pero escogimos de entre todo lo suyo. Le gustó mucho, dijo que era lindo, lo bendijo, sí.
    
Has vuelto a trabajar con Javier Limón como productor ¿qué me puedes contar de su aportación?
Él produjo el disco y es, junto con Mariana Gyalui, mi manager, los que nos está allanando el camino para que podamos ir trabajando cómodos, bien, y a gusto. Nos ayudan muchísimo en todo, respetan realmente que nosotros lo que tenemos que hacer es tocar.

¿A parte de Chavela, has tenido como referencia a alguna de las anteriores cantantes que abordaron este repertorio?
Tengo la referencia de escuchar cantar a mi Chavela, a Edith Piaf o a otras, pero de esto hace muchos años, cuando yo era una niña porque estaban en la discografía de mi mamá. Lo que sí tengo como recuerdo es habérselos escuchado a mi madre, la mayoría de estas canciones me las cantaba mi madre, así que muchas veces estoy cantando y lo que hago es imitarla.

Está claro que entre vosotros dos hay un nexo común que son vuestras raíces africanas a pesar de ser uno de Mallorca y otro de Cuba, dos islas tan distantes y distintas ¿no?

Curiosamente también la familia de mi padre viene de la parte de Oriente de Cuba, fueron expulsados por no aceptar la llegada de los españoles, eran los Johns y los Balboa. Los mandaron para Nigeria y Guinea Ecuatorial. Es un apellido que no prolifera mucho en España, y solamente existe en una zona de Guinea Ecuatorial, donde todavía subsiste por aquellos que expulsaron de Cuba.

Se nota que entre los dos hay un feeling muy especial, algo fundamental entre un pianista acompañante y su vocalista…
Una de las grandes suertes que he tenido en esta vida ha sido la de aprender al lado de un pianista. Crecí desde niña en el dúo con el piano y esto te da una educación muy grande. Muchos cantantes lo viven como algo traumático porque es duro, es complicado, no es fácil, es la prueba del algodón. Es una movida tan romántica, de confianza plena, total y absoluta. Cuando me paré frente al maestro para cantar, me temblaban un poco las piernas pero como tenía mi educación anterior en el dúo y conocía la dinámica de un piano, pude entenderlo todo muy tranquilamente.

O sea, que hay tándem Chucho-Buika para rato…
Vamos a tener un romance bastante largo sí.

Por Xoan Luaces Fandiño