Para las mujeres con menopausia, el verano puede coincidir con el momento de mayor intensidad de los sofocos. En concreto, la probabilidad de experimentarlos es un 66% superior frente a los meses de invierno, concretamente en enero, cuando los síntomas se sitúan en su mínimo anual1. Los sudores nocturnos siguen un patrón similar, con una probabilidad un 50% mayor durante los meses de más calor1.
La explicación está en la propia regulación de la temperatura corporal. Los sofocos son episodios vinculados al sistema termorregulador y, cuando aumenta el calor ambiental, el organismo tiene menos margen para tolerar los cambios de temperatura. Esta realidad fisiológica tiene una traducción directa en la consulta: “Durante el verano, muchas mujeres consultan porque los sofocos que estaban relativamente controlados, empeoran claramente. El aumento de la temperatura ambiental actúa como un desencadenante adicional sobre un sistema termorregulador que ya está alterado por el déficit estrogénico”, explica la doctora Laura Baquedano, jefa del Servicio de Obstetricia y Ginecología del Hospital Universitario Miguel Servet de Zaragoza.
Los síntomas vasomotores (SVM), popularmente conocidos como sofocos y sudores nocturnos, son una de las manifestaciones más habituales de la menopausia. En España, el 86% de las mujeres presenta síntomas asociados a esta etapa y los sofocos se sitúan entre los cuatro más frecuentes: hasta el 80% los experimenta2. En uno de cada cuatro casos, aparecen con intensidad moderada o severa y, en torno al 10%, interfieren directamente en la vida cotidiana. A pesar de su impacto, los SVM continúan siendo una realidad frecuentemente infratratada2.
Cada episodio puede durar hasta 4 minutos2. De media, las mujeres españolas conviven con SVM de intensidad moderada durante unos 4,5 años, aunque la prevalencia máxima se concentra en los dos primeros años tras la última menstruación2. Factores como el estrés, el bajo nivel educativo o la depresión pueden prolongar su duración. Además, la frecuencia y gravedad de los SVM se ha relacionado con mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, osteoporosis y problemas de memoria.
Diario de Sofocos: una herramienta para hacer visibles los SVM
Ante esta realidad, Astellas Pharma ha desarrollado el Diario de Sofocos, una web-app gratuita y accesible desde cualquier dispositivo sin necesidad de descarga ni registro. La herramienta, que cuenta con el aval científico de la Asociación Española para el Estudio de la Menopausia (AEEM), permite a cada mujer registrar la frecuencia, intensidad, momento del día y posibles desencadenantes de sus sofocos, visualizar su evolución mediante gráficos y generar un informe para compartir con su médico antes o durante la consulta.
Su diseño responde, además, a un principio fundamental: los datos son de la mujer y solo de ella. Astellas no accede ni almacena ningún registro personal. Cada usuaria decide si exporta su información y con quién la comparte. La aplicación también incluye cuestionarios de autoevaluación sobre el impacto en la calidad de vida y recursos informativos sobre la menopausia.
Esta posibilidad de llevar un registro objetivo transforma la conversación médico-paciente. “Los sofocos son síntomas subjetivos, y cada mujer los vive de una manera diferente. Muchas pacientes tienen dificultades para recordar con precisión su frecuencia o intensidad cuando les preguntamos en la consulta. Disponer de un registro diario nos proporciona información objetiva sobre cuántos episodios tiene al día, a qué hora, su intensidad, así como poder identificar posibles factores desencadenes que los precipitan, facilitar tomar decisiones clínicas fundamentadas y valorar la respuesta al tratamiento”, señala la doctora Baquedano.
Además, añade la experta, “muchas mujeres consideran que los sofocos son una consecuencia inevitable de la menopausia y no consultan por ellos. Sin embargo, cuando son frecuentes o afectan al sueño, al trabajo o a la calidad de vida, existen tratamientos eficaces, tanto hormonales como no hormonales, que pueden mejorar significativamente los síntomas. El primer paso es tomar conciencia de ello y hablarlo con un profesional sanitario».
“En Astellas creemos que la salud de la mujer debe abordarse con soluciones que respondan a necesidades reales y acompañen mejor cada etapa de su vida. Con el Diario de Sofocos queremos contribuir a que las mujeres en esta etapa de la vida puedan conocer mejor sus síntomas, con el fin de preparar la consulta con su médico y sentirse más acompañadas en la toma de decisiones sobre su salud”, concluye Ana Mora, Medical Co-Lead del área de Salud de la Mujer de Astellas.
Referencias:
1 Harlow, S. D., Elliott, M. R., Bondarenko, I., Thurston, R. C., & Jackson, E. A. (2020).
Monthly variation of hot flashes, night sweats, and trouble sleeping: Effect of season and
proximity to the final menstrual period (FMP) in the SWAN Menstrual Calendar substudy.
Menopause, 27(1), 5–13. https://doi.org/10.1097/GME.0000000000001420
2 Fasero M, Sánchez M, Baquedano L, Gippini I, Fuentes D, Navarro C, Beltrán E, Lilue M,
Porcel I, Pingarrón C, Herrero M, Romero P, Ortega T, Carretero E, Palacios S, Mendoza N,
Coronado PJ. Sofocos, MenoGuía AEEM. Primera edición 2023.
3 Baquedano L, et al. Population-based survey on menopausal symptoms and treatment use.
Climacteric 2023; Feb;26(1):47-54.
4 Biglia N, et al. Vasomotor symptoms in menopause: a biomarker of cardiovascular disease
risk and other chronic diseases? Climacteric. 2017 Aug;20(4):306-312.
