Aumenta la supervivencia de vida en Tumores Neuroendocrinos

0
1581

En febrero de 2013, hace un año, la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM) inició una campaña de comunicación bajo el lema “En Oncología cada avance se escribe con Mayúsculas”. Esta campaña tiene como objetivo dar a conocer la evolución y los avances médicos que se han sucedido en estas últimas décadas en el tratamiento de los diferentes tumores.

Mensualmente y desde entonces, la Sociedad está emitiendo notas de prensa con los hitos más destacados en las diferentes patologías oncológicas. Para el mes de febrero, destacamos los avances más importantes en los tumores neuroendocrinos (TNE).

Los tumores neuroendocrinos (TNEs) constituyen un grupo heterogéneo de tumores que se originan en células neuroendocrinas con una amplia distribución, incluyendo ganglios y paraganglios, glándulas endocrinas (hipófisis, médula adrenal, páncreas), piel y numerosos órganos con células dispersas (tubo digestivo, tracto biliar, pulmón y bronquios, timo, sistema urogenital). Además, y a diferencia de otros cánceres, pueden producir una serie de hormonas que causan síndromes clínicos específicos en un 20-30% de los casos.

Los tumores neuroendocrinos son poco frecuentes pero su incidencia está aumentando por un mejor diagnóstico, estimándose en unos 10 casos por 100.000 habitantes/año. Aproximadamente dos tercios son de origen gastrointestinal o pancreático y dentro de éstos la localización más frecuente es el intestino delgado. La edad media al diagnóstico está en la quinta década de vida y su pronóstico suele ser mejor que el de otros cánceres. El diagnóstico suele confirmarse con la presencia en las células tumorales de los marcadores inmunohistoquímicos sinaptofisina y/o cromogranina A.

El tratamiento con análogos de somatostatina en este tipo de tumores ha dado lugar a que la mediana de supervivencia en los tumores neuroendocrinos de intestino delgado metastásico fuera en los años 1979-80  de 12 meses siendo en la actualidad de hasta 12 años en algunas series. En los últimos años el arsenal terapéutico para los tumores neuroendocrinos, sobre todo pancreáticos, ha aumentado con importantes avances, gracias a la incorporación de nuevas moléculas como el Everolimus y el Sunitinib, siendo además fármacos que permiten un tratamiento cómodo, vía oral y con buen perfil de toxicidad.

Considerando el global de todos los tumores malignos, a principios de los años 80, la supervivencia a los cinco años del diagnóstico apenas superaba el 45%, mientras que a día de hoy se aproxima prácticamente al 65% de los casos. El incremento es por tanto menor al 1% anual, pero la suma de estos pequeños avances ha llevado en su conjunto a un incremento muy significativo.

Muchos de estos avances cuando son presentados de forma aislada parecen tener una escasa relevancia, pero sumados entre sí han cambiado la vida de muchos pacientes. Por tanto, es necesario que, aquellos progresos, por pequeños que sean, que muestran beneficios para los enfermos, se incorporen de manera equitativa a todos los individuos, y que el acceso al mejor tratamiento para su enfermedad sea universal, porque como ya hemos visto, los pequeños avances tomados de forma conjunta sí son relevantes, cada pequeño avance cuenta.
TNE

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here