Complicaciones óseas en el Mieloma Múltiple y la importancia del diagnóstico precoz
Respecto a las consecuencias de la enfermedad, se apunta precisamente a la proliferación de las células plasmáticas que pueden depositarse en otros tejidos, dañándolos. En concreto, las principales complicaciones relacionadas con este tipo de cáncer son la insuficiencia renal y las lesiones óseas. Es en el momento en el que el mieloma presenta síntomas cuando se decide iniciar tratamiento.
El Dr. Ildefonso González, responsable de la Unidad de Cirugía de Columna Vertebral del Hospital R. Universitario Reina Sofía de Córdoba, ha explicado que las complicaciones óseas forman parte de la evolución natural de esta enfermedad en la mayoría de los casos. De hecho, “el 90% de los pacientes con MM sufre lesiones óseas durante todo el periodo de la enfermedad que incrementan su morbilidad”.
Aunque el pronóstico y la calidad de vida de los pacientes con MM han cambiado hacia la cronicidad con mejor calidad de vida gracias al carácter multidisciplinar de la enfermedad, de acuerdo al doctor González, desde la especialidad de traumatología lo que más preocupa en el manejo del paciente con MM es su detección precoz. “Tenemos que trabajar más en el reconocimiento de estas lesiones precozmente, ya que pueden ser los primeros signos de la presencia de la enfermedad MM y deben ser orientadas correctamente para su estudio clínico y tratamiento por el hematólogo/oncólogo”.
La importancia de la genética y otros factores pronósticos
Casi todos los pacientes con MM presentan anomalías citogenéticas y el diagnóstico citogenético al diagnóstico es un factor pronóstico importante. “Más recientemente”, explica Mª José Calasanz, catedrática de Genética y directora del Servicio de Análisis Genéticos en la Universidad de Navarra, “se ha demostrado que aproximadamente dos tercios de los pacientes con MM tienen ≥1 oncogenes recurrentemente mutados, que pueden ser potenciales dianas terapéuticas y ofrecen la oportunidad para explorar la medicina personalizada en MM”.
Un reto actual, prosigue, es definir a los pacientes con MM precoz de alto riesgo que sean candidatos para el tratamiento inmediato. “Técnicas como citometría de flujo multiparamétrica, métodos moleculares como asoPCR o NGS, tomografía computarizada por emisión de positrones son necesarias para una vigilancia óptima y poder ajustar el tratamiento. Cuanto mejor es la calidad de la respuesta, más tiempo de supervivencia”, insiste.
De acuerdo a Calasanz, aunque el MM sigue siendo incurable, el diagnóstico, manejo clínico, la mejor clasificación pronóstica, mayor conocimiento genómico, y el desarrollo de nuevos fármacos están en una fase de gran conocimiento e integración para trasladarlo a la práctica clínica, desarrollándose estrategias de tratamiento personalizadas, con el fin último de lograr un beneficio para el paciente, aumentar así su supervivencia, o incluso avanzar hacia su curación.





