Pídela en tu farmacia

TU REVISTA 100% GRATIS

Introduce tu C.P. y localízala:

Revista Abierta

Pídela en tu farmacia

TU REVISTA 100% GRATIS

Introduce tu C.P. y localízala:

Revista Abierta
Home artículo Fabiola: «La farmacia ya forma parte de nuestra familia”

Fabiola: «La farmacia ya forma parte de nuestra familia”

por Redacción Consejos

Fabiola Martínez nació en una familia muy humilde en Maracaibo. Nada más empezar los estudios de Medicina, un cazatalentos la fichó para el concurso de Miss Venezuela. De esta manera empezó la carrera de modelo que la trajo a España, donde reside en la actualidad. Es madre de dos hijos, Kike y Carlos, fruto de su matrimonio con el cantante y presentador de televisión Bertín Osborne. Es activista y defensora de los derechos de las familias y de las personas con necesidades especiales, además de presidir la Fundación Kike Osborne en la que vuelca su labor social y de divulgación. Ahora ha publicado con Espasa su libro Cuando el silencio no es una opción. Lo que nunca conté, una historia inspiradora sobre la importancia de la resiliencia y el valor que tiene enfrentarse a nuestros miedos para sanar las heridas del pasado. Hablamos con ella de diferentes y muy interesantes temas: crecimiento personal, abusos sexuales en la infancia, solidaridad…

Empezó los estudios de Medicina, ¿qué aprendió de esa especialidad?

Pues mira, creo que la medicina es algo muy vocacional… yo sentía que a través de una carrera como esta podría ayudar a otras personas. No me dio tiempo a mucho, pero siempre me han interesado las carreras de ciencias, la Biología, la Psicología, etc. Hoy en día sigo leyendo muchos ensayos sobre estos temas.

Y ahora, ¿en qué momento vital se encuentra?

En un momento en el que sigo trabajando mucho en mí y en mis heridas, reconciliándome con esa niña que aún tiene que entender muchas cosas importantes, como que no fue mi culpa, que no tenía ninguna responsabilidad, que sólo era una niña y con muchas ganas de ayudar a otras personas. Que se convierta en un tema de actualidad va a liberar a muchas víctimas que hasta ahora no se han atrevido a verbalizarlo -los abusos sexuales de niña-. Quiero convertirme en altavoz de lo que tenga que ver con la protección de la infancia, aunque al final es responsabilidad de todos, no podemos mirar para otro lado.

Su libro Cuando el silencio no es una opción. Lo que nunca conté es una obra dedicada a las personas que han visto rota su infancia, a esas personas adultas que arrastran traumas de la infancia que aún no se han solucionado…

Dar consejos es muy complicado. Hay que encontrar el momento para sanar. Cuando algo es traumático no se puede tratar a la ligera. Es muy importante buscar ayuda profesional e ir de la mano de un psicólogo o psiquiatra (según lo que esa persona esté viviendo) para que le ayude en su camino. Derribar traumas y sanar esa parte emocional que se ha visto afectada en la infancia no es nada sencillo. 

“Derribar traumas y sanar esa parte emocional que se ha visto afectada en la infancia no es nada sencillo”

Volviendo a los abusos sexuales en la infancia: según explica en su libro, una de cada cuatro niñas y uno de cada seis niños han sufrido abusos antes de cumplir 18 años, lo que no impide que siga siendo un tema tabú, y ello a pesar de contar con más recursos. ¿Cómo podemos derribarlo?

Es un tema tabú, claro. Lo dicen las estadísticas de organizaciones mundiales que han puesto ahí el foco y han hecho sus estudios. Desde hace muchos años el silencio ha sido el gran escudo que han tenido este tipo de agresores, que en un porcentaje muy alto forman parte del núcleo cercano a las víctimas. Aún hay mucho que hacer. Creo que es bueno hablar de ello con menos pudor, algo que no se hace para proteger a los niños… Si hay tema de conversación, el niño puede verbalizar lo que le está pasando. Creo que el convertirlo en un tema más, aunque siga siendo delicado y no se deba tratar a la ligera, es importante. Esto les va a ayudar. 

Para mí su frase estrella es “sanar es un acto de valentía y autoestima necesario”, ¿cree que no lo hacemos por intentar ser más fuertes? 

Con la infancia hay una filosofía de sobreprotección que no es real. En ocasiones crees que estás protegiendo a tus hijos, pero están recibiendo un bombardeo externo que no se puede controlar. Y, a veces, por edad, no son capaces de ver lo que les está llegando. No les hacemos ningún bien sobreprotegiéndolos. Por otro lado, fomentar la autoestima y el amor propio es fundamental, eso es lo que hace que tú mismo te conviertas en tu motor, sin necesitar que te validen. Todo nace en nosotros mismos. 

Empieza su obra con un capítulo llamado “me permito romperme”.

Somos fuertes, pero no lo sabemos. Cuando tú te quieres, ya no te preguntas si puedes. Sólo lo intentas, lo haces y tiras hacia adelante. No es un superpoder o un gen especial, cuando te quieres, te respetas y te proteges de lo que sea. 

Su fundación Kike Osborne fue creada a raíz de la lucha que emprendieron a partir de la lesión cerebral de su hijo. Gracias a esta fundación ayudan a familias con niños como él.

Eso es, en la fundación ayudamos a familias con hijos como Kike. Actualmente tenemos bastantes proyectos en diferentes ciudades de España. Y ahora hemos abierto tres más en lugares en los que hasta ahora no habíamos llegado, para poder atender a esas familias. Tenemos asesoramiento jurídico, legal, en salud mental… Como nuestro foco son los padres y el entorno de cada niño o niña con discapacidad, lo que intentamos es formarles y darles herramientas para que puedan tomar las mejores decisiones según el momento y etapa en el que se encuentre su hijo/a. También vamos creciendo en líneas de atención, como la telefónica que tenemos de psicólogos… Siempre se procura llegar a todo. Vamos aprendiendo de lo que las familias nos demandan.  Cuando hacemos un taller entregamos un cuestionario de satisfacción y ahí les decimos que nos comenten los temas que les preocupan y buscamos expertos en ese asunto para ayudarles a dar respuesta. Aún queda mucho por hacer. Los niños van creciendo y las necesidades de un niño con discapacidad de meses no son las mismas que las de uno de siete años, por ejemplo. El día a día tiene tantos matices que intentamos cubrir el máximo posible.

La asesoría nutricional es muy importante, ya que hay niños con parálisis que tienen problemas de deglución y disfagia…

Cuando hay una dificultad para tragar todo se complica. Y otro factor que dificulta la alimentación de estos niños y que suele pasar desapercibido es que el niño pierde el gusto por apreciar los sabores, al tomar los alimentos en papillas y espesos. Teniendo en cuenta que la alimentación es clave, ¿por qué no hacemos de este momento algo diferente, con recetas accesibles y bien equilibradas para que los niños coman con placer? A menudo hay mucha falta de conocimiento. 

¿Cree que desde la farmacia se puede implementar la labor de asesoramiento y ayuda a estos niños con discapacidad y su entorno?

En general, la farmacia siempre me ha ayudado. Kike, por ejemplo, tiene crisis epilépticas, y si no fuese por el tratamiento farmacéutico que toma… se le repetirían con más frecuencia… y eso es de gran ayuda. No conozco muy bien el mundo farmacéutico, pero sí los productos que hay de alimentación infantil. Muchas marcas ya se toman muy en serio su responsabilidad a la hora de alimentar a estos pequeños. Las fórmulas para niños que tienen dificultad para alimentarse están muy conseguidas, aunque siempre hay algo que se puede mejorar. Por ejemplo, Kike es intolerante a la lactosa y no podía tomar la leche habitual, sino una hidrolizada que tiene un sabor malísimo. El niño rechazaba ese sabor, que era muy amargo. Aparte de esto, hay que darles amor para que coman a gusto (entre risas). 

¿Tiene alguna de referencia?

Sí, la farmacia de al lado de mi casa, que es mi farmacia de confianza, donde pasamos media vida. La farmacia ya forma parte de nuestra familia.

Respecto al acoso escolar, alguna vez ha dicho que “la falta de información en discapacidades genera a veces falta de empatía, lo que también se traslada al ámbito educativo”. ¿Qué más cree que se puede hacer en colegios y centros de salud para acabar con esta lacra?

Creo que tenemos muy poca información de lo que es realmente la discapacidad. En primer lugar, no se pueden meter en el mismo saco todas las discapacidades. Yo empezaría por definir bien qué es “discapacidad intelectual” y qué es “discapacidad física”. Si la sociedad no está mentalizada en este sentido, las personas con “discapacidad intelectual” lo tienen más difícil, porque la “física” se ve, pero la “intelectual” no, y puedes generar empatía o no; en la “intelectual” observas a una persona aparentemente sana y si hace una tontería, te puede enfadar. Además, siempre hay que tener en cuenta a la persona. En los colegios tenemos que ser coherentes. No vale tener a un niño con discapacidad en clase como si fuera una mascota para hacer mejor persona a los demás, porque a él, ¿quién lo cuida y protege? ¿quién se ocupa de que sea feliz? Porque a veces se convierte en víctima de bullying o hay cumpleaños a los que no se le invita porque no se le considera amigo. Si me preguntan por mi caso en concreto, yo siempre tuve claro que Kike tenía que ir a un colegio de educación especial. Ni siquiera me planteé que estuviera en una clase de integración, porque no iba a seguir el ritmo del resto. Necesita una enfermera para la medicación, por si tiene una crisis epiléptica; también que le lleven al baño… La sociedad idealiza la discapacidad, pero no ve la realidad. Cada uno es diferente. No es que haya que tener una escuela para cada niño, pero hay que hacer una clasificación más coherente. 

Qué importante es el autocuidado. Si estás bien tú, estás ahí para los tuyos. Una enseñanza básica y que muchas veces se nos olvida. Pero qué difícil a veces es “respirar”, y sobre todo, ser uno mismo y llegar a todo.

Tener respiro, saber que tu hijo está bien atendido y cuidado, te permite ya no solo cuidarte, sino también trabajar. Hay muchas familias en las que uno tiene que renunciar al trabajo para poder ocuparse de su hijo.

PARA CONOCERLA MEJOR

¿Algún talento secreto? Soy muy inquieta. Siempre estoy maquinando proyectos. Mi cabeza no para. Mi talento puede ser que soy muy analítica, me gusta aprender y cuando se me ocurre algo, busco información e intento llevarlo a cabo. 

Un libro: Aparte del mío, que puede ayudar a muchas personas, Yoga sensible al trauma. Porque conocernos y saber cómo funciona nuestro organismo es muy importante. 

¿Viaje al pasado o futuro? Al futuro, para ver materializado lo que voy haciendo.

¿Cuál ha sido el mayor reto al que te has enfrentado?  La maternidad, sin duda.

Una canción: Me gusta mucho la música instrumental

Un leitmotiv: Tú puedes. Ese es mi mantra.

También te puede gustar