La ruptura definitiva de las negociaciones del nuevo convenio colectivo para oficinas de farmacia se ha producido tras el endurecimiento de las pretensiones de los sindicatos en relación a las posiciones anteriores, según manifiestan los representantes de la Federación Empresarial de Farmacéuticos Españoles (FEFE) y de la Federación Nacional de Oficinas de Farmacia (FENOFAR) que han participado en este proceso.
En la última reunión, que tuvo lugar el pasado viernes, los sindicatos presentaron una propuesta muy alejada de las mantenidas en los últimos meses y que ya había sido rechazada en el mes de julio: subidas salariales con carácter retroactivo en el período comprendido de 2011 a 2013. El acta firmada por patronal y sindicatos el 24 de julio de 2013 ya reflejaba, en su punto tercero, “la derogación expresa, a todos los efectos y en todo su ámbito temporal, desde el 1 de enero de 2011, del artículo 4.2 del XXIII Convenio Colectivo Marco para Oficinas de Farmacia” (artículo referido a la revalorización automática y provisional mientras no se llegase a un nuevo acuerdo). “Los sindicatos propusieron el viernes un aumento del 5,4 por ciento para 2011 y 2012. Sin embargo, en septiembre propusieron un incremento del 3,3 por ciento para el período comprendido entre 2011 a 2013, y además realizaron otras propuestas diferentes publicadas en la prensa especializada y una última presentada directamente al árbitro”, explican FEFE y FENOFAR.
La propuesta que llevaban a la mesa de negociación FEFE y FENOFAR incluía incrementos salariales del 4,5 por ciento para un período de cuatro años (2014-2017), aunque podrían rebajarlo a tres años. Para la patronal, este acuerdo era el mejor posible teniendo en cuenta las dificultades que están padeciendo las oficinas de farmacia, con caídas de márgenes entre 5 y 6 puntos y pérdidas del 30 por ciento en ventas en los últimos años.





