En los últimos 10 años España ha hecho un gran esfuerzo para adaptar el 65% de los lugares públicos, pero el ritmo ha bajado con la crisis. Según Databraille, empresa madrileña que adapta soportes para invidentes en código Braile, España es uno de los países europeos en los que más esfuerzo se ha invertido en cuanto a señalización para personas con algún grado de limitación visual, no sólo en espacios públicos sino también, en transportes y espacios privados. Sin embargo, la crisis ha provocado que el ritmo de adaptación de estos espacios públicos se ralentice hasta un 80% de tal manera que actualmente apenas se están adaptando ciudades para los invidentes.
En los últimos 10 años, nuestro país se ha puesto al día en señalización e integración gracias a los avances de técnicas, códigos y lenguajes especializados, consiguiendo así que las personas con algún tipo de discapacidad puedan tener autonomía a la hora de desplazarse, recabar información o hacer uso de los diferentes servicios públicos.
En la sociedad española cada vez es más alto el número de personas que sufren algún tipo de discapacidad. Actualmente se encuentran censados más de 250.000 discapacitados visuales, que diariamente tienen que enfrentarse a la compra de productos (características de esos productos o su peligrosidad) y a las dificultades de identificar los servicios de transporte público, sin la posibilidad de poder utilizarlos plenamente por si mismos. Para ellos es imprescindible que tanto letreros, envases, carteles, y demás información tanto en espacios públicos como privados estén adaptados. Desde los organismos públicos ya se lleva a cabo esta labor pero es importantísima concienciar en espacios privados: comunidades de vecinos, supermercados, centros comerciales, casas, etc.





