Los farmacéuticos tendrán que vacunarse contra el virus H1N1 como parte del personal sanitario, «aunque tendrá que ser consensuado y planificado con las autonomías», según han confirmado fuentes del Ministerio de Sanidad.
Se unirán así, además de al resto de los profesionales sanitarios, a agentes de los cuerpos de seguridad, bomberos, personal de protección civil y los que se encuentren en los grupos de riesgo definidos por la Organización Mundial de la Salud: embarazadas y enfermos crónicos desde los seis meses de edad. Ésta ha sido una de las medidas aprobadas por unanimidad en el Consejo Interterritorial de Sanidad (CI) la semana pasada.
El Ministerio de Sanidad calcula que los grupos de riesgo de la sociedad española, los obligados a vacunarse contra la gripe H1N1 cuando la vacuna esté disponible, constituyen entre un 15 y un 20 por ciento aunque se harán planes para vacunar al 40 por ciento de la población española. Además, Sanidad ha acordado con los consejeros de salud de las autonomías encargar a los laboratorios fabricantes una reserva de la futura vacuna para poder llegar hasta el 60 por ciento de la población si fuera necesario.
¿Y qué pasa con los antivirales?
En el Consejo Interterritorial de Sanidad de la semana pasada surgieron dos puntos de discusión planteados por los consejeros de las autonomías donde el gobierna el PP, que ese mismo día en una reunión previa acordaron hacer una propuesta conjunta: que se dispensen los antivirales en las farmacias y que se vacune a todos los niños hasta los 14 años. Respecto a ambas cuestiones, el CI acordó, también por unanimidad, que las cosas sigan como están, es decir, la dispensación de antivirales desde centros hospitalarios y que no se vacune a menores en edad pediátrica, aunque se estra atento por si cambios en la evolución de la enfermedad aconsejan una rectificación de esas medidas.
