Los podólogos alertan sobre los productos callicidas por riesgo de quemaduras 

1
700

El Consejo General de Colegios Oficiales de Podólogos ha alertado a la población sobre el riesgo del uso de callicidas, que se distribuyen en farmacias, en internet y en supermercados. Estos productos incluyen en su composición un ácido: el más frecuente el ácido salicílico. Lo que hace es quemar el heloma pero, también el tejido sano de alrededor del mismo. Según la doctora Rosario Morales, profesora titular de Quiropodología y Cirugía podológica de la Universidad Complutense, “cuando el paciente intenta eliminar un heloma con un callicida lo que puede provocar es otra lesión más severa: una quemadura”. Esta herida provocada por el producto químico es una vía de entrada de gérmenes y, por lo tanto, hay más probabilidad de que pueda ser contaminada o infectada por bacterias.

“La lesión que puede provocar un callicida puede no ser preocupante en una persona sana, pero sí en pacientes de alto riesgo: diabéticos, pacientes tratados con anticoagulantes, personas con problemas vasculares o neuropatías”, afirma la doctora Rosario Morales.

Según la profesora de Quiropodología y Cirugía Podológica, “el callicida no soluciona el problema, porque no se trata la causa que lo esta provocando: la solución definitiva es un tratamiento conservador (ortopodológico) y, en algunos casos, quirúrgico”. Según la doctora Morales, “lo que debe hacer un paciente que cree que tiene un callo o heloma es ir al podólogo para que diagnostique la causa por la que se está produciendo y dé una solución definitiva, pues el heloma se produce por que la piel en esa zona esta sometida a presión y roce continuo, provocando un proceso inflamatorio crónico que afecta a los queratinocitos, las células predominantes en la piel, y esto se debe, fundamentalmente, a  factores extrínsecos, como el calzado inadecuado,  o intrínsecos, como deformidades óseas, alteraciones biomecánicas, alteraciones estructurales del pie, deformidades en dedos…”.

Existe el riesgo de que el paciente confunda un heloma con otra dermatopatía como, por ejemplo, un papiloma. “Sea una u otra afección, lo que debe hacer es ir al podólogo, para que puede tratar ambos problemas”, asegura la doctora. Como indicador, hay que saber que el papiloma es poco frecuente en adultos, es más en niños, adolescentes y jóvenes, mientras que el heloma tiene una mayor prevalencia en adultos y personas mayores. Suele aparecer en adultos de más de 20 años y la prevalencia es mayor a partir de los 40.

El tratamiento paliativo pero, no definitivo del callo, consiste en eliminar esa acumulación de células muertas (queratinocitos) mediante la técnica de la quiropodia, que implica una deslaminación de la hiperqueratosis y enucleación del  heloma. Si no se actúa sobre la causa, en un plazo de 20 a 45 días va a volver a aparecer y habrá que repetir el tratamiento. El profesional de la Podología es el clínico capacitado para realizar un correcto diagnóstico de la causa que está provocando la aparición del heloma y aplicar el tratamiento adecuado definitivo.

Así, el profesional de la Podología realizará recomendaciones relacionadas con el calzado, podrá proponer un tratamiento con plantillas o el abordaje quirúrgico que corresponda según la alteración biomecánica de que se trate.

¿Qué es un callo?

Un callo es una afección de la piel que aparece como consecuencia de una zona de presión en el pie. Puede tener su origen en factores externos, como el calzado, e internos, como cualquier alteración de huesos o articulaciones que dan lugar a patologías como los dedos en garra o en martillo o metatarsalgias. En terminología podológica, el callo se denomina heloma y es una disqueratosis inflamatoria crónica. El heloma supone la muerte o necrosis de una zona principal de la epidermis, las células predominantes de la piel o queratinocitos.

*En la imagen se puede ver un callo tratado con un callicida, que ha provocado una quemadura extensa en todo el antepié. Además, el callo (zona amarilla) permanece intacto. El paciente terminó acudiendo a la clínica podológica por el dolor de la quemadura y la persistencia del callo y tuvo que afrontar un doble coste.

1 Comentario

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here