Más de 2.000 trasplantes renales al año

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Cada año, más de dos mil españoles reciben un nuevo riñón con una tasa de respuesta significativamente alta. Hasta ahora, el uso de inmunopresores en pacientes trasplantados ha demostrado ser esencial para evitar el rechazo del órgano trasplantado.

Partiendo de este punto, en la actualidad, los expertos centran sus esfuerzos en tratar de prevenir las complicaciones asociadas al tratamiento inmunosupresor y no tanto al rechazo. Es más, nuevas evidencias científicas señalan que los enfermos que superan el primer año de vida tras un trasplante tienen más riesgo de fallecer por efectos secundarios asociados a la inmunosupresión que por el mismo trasplante. “De ahí la importancia de controlar los riesgos derivados de la inmunosupresión, como son los problemas cardiovasculares, infecciones, tumores, etc., que ahora, son los que están produciendo la mortalidad a largo plazo en estos pacientes”, explica el doctor David Pacheco, director de la Unidad de Trasplante Hepático del Hospital Universitario Río Hortega de Valladolid y coordinador del I Curso de Trasplante de Órganos Toraco-Abdominales, organizado por la Sección de Trasplante de Órganos de Asociación Española de Cirujanos (AEC), que desde ayer acoge el nuevo Hospital Universitario Río Hortega de Valladolid.
 
A lo largo de dos días, unos ochenta cirujanos jóvenes de toda España repasarán de la mano de destacados expertos las complicaciones a corto y largo plazo de la terapia inmunosupresora, así como las últimas novedades quirúrgicas en los trasplantes de órganos sólidos toraco-abdominales en adultos y niños. “El  objetivo del presente curso es mejorar la formación y conocimientos de la nueva generación de cirujanos en una parcela en la que, hasta ahora, nuestro país ha sido referente a nivel mundial”, puntualiza este experto. “Pero además, este encuentro nos brinda la oportunidad de analizar de forma global y conjunta la situación actual de los trasplantes a nivel nacional”.
 
España, líder mundial en trasplantes
A nivel mundial, España sigue siendo el país líder en trasplantes de órganos por número de habitantes, por delante incluso de Estados Unidos, que ostenta la hegemonía en base a  Salud , Farmacia , Psicología , Belleza, Medicamentosnúmeros absolutos. En la actualidad, el trasplante de páncreas se está abriendo paso con enormes posibilidades futuras. No obstante, hoy por hoy, el trasplante renal encabeza la lista de trasplantes que se realizan en nuestro país. Cada año, unas dos mil personas reciben un nuevo riñón, casi el doble de pacientes que son trasplantados de hígado (1.000) y muy por delante del número de trasplantes de corazón, que apenas rebasa los 300 casos al año. Lejos de estos números se situarían los trasplantes de pulmón (200), páncreas (90), intestinal y multivisceral.
 
“Pese al poco recorrido que ha tenido en la actualidad el trasplante intestinal y multivisceral, aún con escasas indicaciones y con una necesidades muy concretas de donantes”, explica el doctor Pacheco, en la jornada de mañana de hoy de el trasplante multivisceral en cuanto a sus indicaciones, técnicas y resultados. 
 
Evolución del perfil del donante
España es en la actualidad el país con mayor número de donantes cadáver para trasplante de órganos. No obstante, en los últimos años esta situación está cambiando. Hasta ahora, la causa de muerte más habitual de los donantes era el traumatismo craneoencefálico, por lo general un joven o adolescente que fallecía en un accidente de tráfico. “Las medidas de seguridad han logrado disminuir el número de víctimas mortales en carretera por lo que contamos con menos candidatos a donantes. Pero además, la esperanza de vida es mucho mayor lo que ha acrecentado la diferencia entre la demanda de trasplantes y número de trasplantes realizados de donante cadáver”, subraya este experto.
 
Estas dos circunstancias han motivado un cambio en el perfil del donante. Así, el donante vivo está empezando a tener cierta representatividad en trasplante renal y hepático. Por lo general, la donación se lleva a cabo con familiares, sobre todo padres o hermanos, y amigos con los que comparte un alto grado de identidad genética. “Por el momento, el donante vivo apenas representa el 5- 8% de los casos de trasplante de hígado que actualmente se realizan en España”, explica el doctor Pacheco. Por el contrario, en Japón, donde no existe concepto de muerte encefálica, la donación de vida representa el 100% de los pacientes. “Lo ideal sería encontrar un punto intermedio entre la cultura española, preferentemente de donante cadáver, y la cultura japonesa, de donante vivo”.