Pacientes anticoagulados piden equiparación a los diabéticos

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Los pacientes anticoagulados quieren que se les equipare con los diabéticos y se les facilite de manera gratuita el material necesario para medir sus niveles de coagulación en sangre, un aspecto que tienen que tener controlado “de manera muy rigurosa” para evitar complicaciones graves como las hemorragias o los trombos; y que se extiendan las prestaciones que ya existen en algunas autonomías al  resto de comunidades autónomas.

Así lo pidió Mariano Hernanz de las Heras, presidente de la Asociación de Pacientes Coronarios (APACOR) durante su reciente intervención en la mesa redonda “Calidad de vida de los pacientes en tratamiento con anticoagulantes orales” del III Congreso Europeo de Pacientes, Innovación y Tecnologías, que se celebró recientemente en Madrid con el apoyo de Boehringer Ingelheim.

En su opinión, si los pacientes pudieran realizar sin coste económico los controles en el domicilio, muchos optarían por esa vía en lugar de acudir a un centro sanitario para comprobar los niveles de INR (Ratio Internacional Normalizado, por sus siglas en inglés), que es la variable que evalúa los niveles de coagulación de la sangre. Si el INR se descompensa, el paciente puede tener riesgo de hemorragias al estar anticoagulado en exceso o, por el contrario, crearse un trombo si su INR es inferior al necesario. Está demostrado que con el autocontrol los pacientes tienen menos complicaciones y, por lo tanto, ocasionan menos costes sanitarios al evitar hemorragias o trombosis.

La frecuencia con que los pacientes deben acudir a un hospital o a un centro de salud depende de la situación de cada paciente. “Si un enfermo se mantiene estable y se le considera bien controlado, requerirá ir a consulta una vez al mes, mientras que si se descompensa es posible que su hematólogo quiera verlo una vez por semana”, explica Mariano Hernanz. Por todo ello, añade que los continuos controles, los mencionados desplazamientos a centros hospitalarios y la dificultad de poder hacer un autocontrol, afectan de un modo especial al ritmo de vida de este colectivo de pacientes y a su estabilidad clínica.

Por su parte, el doctor Jesús Arzubiaga, del Servicio de Cardiología del Hospital de Basurto, ha apuntado entre sus conclusiones en esta mesa redonda que el uso de anticoagulantes orales está muy difundido, y que la mayoría de los pacientes en tratamiento con estos  Salud , Farmacia , Psicología , Belleza, Medicamentostratamientos en la actualidad padecen algún tipo de cardiopatía. “La fibrilación auricular es la patología que más frecuentemente (en el 50% de los casos) promueve la indicación de anticoagulación.

Asimismo, este experto destacó entre sus conclusiones que “el riesgo de accidente tromboembólico aumenta hasta un 12% con la presencia de fibrilación auricular en función del tipo de cardiopatía, el sexo y la edad del paciente, entre otros factores”. A esto ha añadido que el 35% de los accidentes cerebrovasculares en pacientes de más de 80 años son producidos por fibrilación auricular. No obstante, este cardiólogo del Hospital de Basurto subraya que la aparición de nuevos fármacos en este ámbito “ofrecerán una mejor calidad de vida al obviar controles analíticos hematológicos y no interferir con otros fármacos ni con los alimentos”.

Cerca de un millón de pacientes en España

En la actualidad, se estima que casi 1.000.000 personas en España toman medicación anticoagulante. Su uso aumenta exponencialmente con la edad: el porcentaje de pacientes que lo necesitan se multiplica por cuatro entre los 60 y los 80 años. Hay muchas situaciones que pueden llevar a una persona a tomar estos fármacos: haber padecido una trombosis o una embolia, padecer una enfermedad cardiovascular, ser portador de una prótesis cardiaca otener antecedentes familiares, entre otras.

Uno de los principales escollos que se encuentran los pacientes para mantenerse bien controlados es la interacción que ejerce la medicación con determinados alimentos como todos los de hoja verde, además de con muchos fármacos. “Esto es especialmente importante si tenemos en cuenta que la gran mayoría de los pacientes son mayores y pueden necesitar otra medicación”, explica el presidente de APACOR.

En este contexto, Mariano Hernanz de las Heras lamenta la falta de información que tienen muchos pacientes anticoagulados, “sin duda por el escaso tiempo que tienen los médicos en las consultas”. Durante su exposición en el Congreso Europeo de Pacientes, el presidente de APACOR recordó las diez reglas de oro que deben seguir estos pacientes:

1. Tomar el anticoagulante en la dosis exacta y a la misma hora para crear hábito
2. No tomar bebidas alcohólicas y mantener un régimen equilibrado de comidas
3. No ponerse nunca inyecciones intramusculares
4. Tener un cuidado exquisito con los fármacos y siempre advertir que se está tomando esta medicación
5. No tomar laxantes oleosos para el estreñimiento y hacer una dieta rica en frutas y verduras
6. Consultar siempre al hematólogo antes de extraerse piezas dentales o someterse a pruebas sangrantes
7. Consultar con un especialista ante la menor sospecha de embarazo
8. Vigilar las pérdidas anormales de sangre o hematomas en la piel y mucosas.
9. En caso de dolor de cabeza intenso y brusco o alteraciones del habla o de la visión, acudir a urgencias.
10. Llevar consigo el diario o libreta de seguimiento de tratamiento, ya que será de utilidad en el caso de sufrir un accidente.

Durante el Congreso también se hizo un repaso de las líneas de investigación y los avances que hay en marcha en este terreno, con especial énfasis en posibles nuevos fármacos que se espera estén pronto en el mercado y que evitarán a los pacientes gran parte de la carga que ahora tienen puesto que no interferirán con alimentos ni con otras medicaciones y no requerirán los controles que se exige a las actuales medicaciones.