Las prisas ante la “operación bikini” no suelen dar buenos resultados. Funciona mejor concentrar los esfuerzos en reforzar la piel frente a la acción del sol y sacar todo el partido al “moreno saludable” que ofrecen los autobronceadores.
Por muchos cuidados que haya recibido la piel durante el invierno y por muy bien que luzca, hay que tener muy claro que, cuando se habla de exposición solar (y sus consecuencias), esta “renta” es insuficiente. Por eso, las semanas previas a las vacaciones ofrecen una excelente oportunidad que se debe aprovechar para reforzarla y prepararla de forma que acuse lo menos posible los efectos de la radiación, el calor y otros factores asociados al verano.
Aceites: el “cosmético de rescate”
Cuando se trata de reforzar, preparar y proteger a la piel de forma práctica y en un corto periodo de tiempo, todos los expertos coinciden en señalar a una opción: los aceites. La farmacéutica Pilar Pérez, CEO de Albalab Bio, explica el porqué de este consenso: “Se trata de productos cosméticos compuestos por aceites vegetales, que están diseñados para, en un solo gesto, hidratar, nutrir y, en definitiva, mejorar la apariencia de la piel del rostro”. Entre sus ventajas destacan su textura agradable, la facilidad de uso (con unas pocas gotas basta), la rapidez con la que son visibles sus efectos y la versatilidad de sus fórmulas, adaptadas a las necesidades concretas de cada tipo de piel. La experta recuerda que estos productos se deben aplicar por la noche, después de la limpieza de cutis, con el objetivo de que los activos cosméticos que incluyen actúen durante las horas de descanso. Aunque los aceites son aptos para todo tipo de pieles, Pilar Pérez aconseja especialmente su uso en los siguientes casos:
-Piel seca: “Proporcionan una hidratación profunda y ayudan a restaurar la barrera natural de la piel, haciéndola más resistente frente a agresores externos como la contaminación o los cambios climáticos. Hay que tener en cuenta que los aceites ayudan a sellar la humedad cutánea, evitando la pérdida de agua y manteniendo la hidratación durante más tiempo”.
-Piel madura: Pilar Pérez indica que algunos aceites poseen propiedades antioxidantes, que son muy importantes para reducir los signos de envejecimiento: líneas de expresión, pequeñas arrugas, etc. “Al nutrir la piel profundamente, muchas de estas formulaciones ayudan a mejorar la firmeza y combatir la flacidez”.
-Piel sensible: Para estos casos están especialmente indicados los productos que contienen aceites suaves, como el de caléndula o cáñamo, muy beneficiosos para estas pieles, ya que tienden a calmar la irritación.
-Piel grasa o mixta: “Aunque parezca contradictorio, algunos aceites, como el de jojoba o el de argán, ayudan a equilibrar la producción de sebo, favoreciendo la regulación hidrolipídica, tan necesaria en este tipo de pieles”, dice la farmacéutica.
Autobronceador: este es “su momento”
Siguen siendo la opción ideal para lucir un tono bronceado, de forma progresiva y en poco tiempo, sin necesidad de exponerse al sol, una función que ha evolucionado, al igual que lo ha hecho la presentación (en crema, mouse, aerosol, gel…) hacia el tratamiento, gracias a la inclusión en sus fórmulas de ingredientes como el ácido hialurónico, la vitamina E o el aloe vera. Ana Santamarina, experta en dermocosmética y formulación y fundadora de Santamarina Cosmetics, analiza cuáles son las peculiaridades de estos productos: “Los autobronceadores contienen un activo llamado DHA (dihidroxiacentona), que reacciona con las proteínas de la capa superior de la piel para producir un bronceado artificial debido a las melanoidinas, sustancias que forman y que le proporcionan ese tono tostado a la epidermis. Además, también pueden incluir un azúcar, llamado eritrulosa, que ofrece una tolerancia más alta y tiene la particularidad de actuar de forma más lenta con el objetivo de proporcionar un bronceado artificial de un tono más natural. En el mercado encontramos productos con ambos activos (DHA y eritrulosa) o con solo uno de ellos”.
Del “naranja” al dorado “convincente”
La nueva gama de autobronceadores poco tiene que ver con aquellas texturas densas, que proporcionaban un “sospechoso” tono naranja y cuyo olor tenía evocaciones más culinarias que cosméticas… De hecho, uno de los “mitos” más extendidos en torno a estos productos es que “oxidan” la piel, resultado de lo cual es el color naranja característico de las opciones pioneras. Ana Santamarina recuerda que “lo que sí ‘oxida’ la piel es la radiación UV”, y apunta que, en la mayoría de los casos, este efecto indeseable se debe a una mala aplicación del producto. Por eso, tanto para minimizar el “riesgo anaranjado” como para potenciar el resultado final, la experta insiste en la importancia de seguir unas pautas previas a la aplicación del autobronceador: “La más importante es exfoliar la piel 24 horas antes o mantenerla bien hidratada, para que así el moreno se mantenga durante más tiempo. Yo aconsejo aplicar antioxidantes previamente para así contrarrestar esa pequeña cantidad de radicales libres a los que se expone la piel (no hay que olvidar que un autobronceador no es un producto de protección solar y lo habitual es que no incluyan SPF)”.
Automoreno uniforme y duradero: así se consigue
- Para lograr un resultado homogéneo y sin “parches”, Ana Santamarina aconseja utilizar siempre una manopla específica y repartir el autobronceador de manera uniforme, con movimientos suaves y circulares, evitando o aplicando menos cantidad en las zonas más queratinizadas (esto es, rugosas), como son los codos o los talones.
- “Como tip personal, me gusta aplicar el producto con una brocha de maquillaje limpia en la zona de las manos y los pies, para asegurar un acabado perfecto y evitar que queden marcas de corte demasiado evidentes”.
- Aunque en principio los autobronceadores son aptos para todos los tipos de piel, en el caso de problemas cutáneos (acné, rosácea, dermatitis…), Santamarina aconseja consultar con un dermatólogo, ya que algunos ingredientes pueden irritar o empeorar ciertas condiciones. “Otra opción es realizar un patch test en casa, preferiblemente por la noche, aplicando el producto en una pequeña zona de la piel para de esta forma comprobar si se produce alguna irritación”.
- “Para que el autobronceado dure más, lo mejor es hidratar diariamente la piel con una crema hidratante. Este gesto prolonga la duración del color. También se debería evitar la exposición excesiva al agua y al sudor, factores que pueden hacer que el bronceado se desvanezca más rápido”, señala la experta.
- “Otro elemento que puede hacer que el tono dure menos es el uso de retinoides y AHA’S, ya que estos ingredientes aceleran la renovación celular, aunque personalmente creo que no merece la pena evitar el uso de estos activos teniendo en cuenta los beneficios que aportan a la piel. Y, además, siempre se puede aplicar una nueva capa de autobronceador si el tono se pierde”.
Qué son (y cómo se usan) las gotas bronceadoras
Se podría decir que es este cosmético “de tendencia”, que cuenta cada vez con más adeptos, es el resultado de la sinergia entre los aceites (por su textura) y los autobronceadores (debido al efecto “moreno sin sol” que proporcionan). Se trata de un formato innovador formulado con un concentrado de activos de última generación entre los que se incluyen las conocidas como “moléculas autobronceadoras (DHA, eritrulosa, aminoácidos activados para prolongar la duración del bronceado) e ingredientes con potencial antioxidante, como la vitamina E, por lo que, además de color, proporcionan protección frente a la contaminación y el daño solar.
Entre los “secretos de su éxito” está la posibilidad de hacer un control preciso sobre la intensidad del bronceado: con solo unas gotas la piel adquiere al instante un color dorado que en aproximadamente una hora se transforma en un bronceado intenso y luminoso. Se aplican igual que un serum, como un primer paso de la rutina de día/noche.
Productos:
1-Serum Facial Autobronceador Antiedad Sunissime, de Lierac. Aúna bronceado, hidratación y tratamiento antienvejecimiento. Para todo tipo de pieles y con efecto glow.
2-Élixir de Soleil, Gama Boost, de Vitry. Serum autobronceador natural que combina un cuidado hidratante y un bronceado saludable. Cómodo sistema de dosificación con pipeta.
3-Concentrado de Sol Bronze, de Patyka. Gotas bronceadoras con una formulación que incluye moléculas de autobronceado, ácido hialurónico y extracto de melisa.
4-Serum Autobronceador Prodigieuse Boost, de Nuxe. Diseñado para aplicarse gota a gota o directamente sobre el rostro. Con ácido hialurónico y textura ligera de rápida absorción.
5-Gel Exfoliante Antimanchas Iluminador, de Bella Aurora. Ideal para la rutina nocturna, elimina con un suave masaje impurezas y células muertas, para mantener a raya la pigmentación. 6-SUN Prolongador del bronceado After Sun, de Ziaja. Prolonga el bronceado y nutre la piel y es ideal para todo tipo de pieles. Con ingredientes activos como la manteca de karité, la provitamina B5 (D-pantenol) y la vitamina E.

