Scholl, especialista en el cuidado del pie desde hace más de 100 años, ha creado para este verano Schollgelly, las chanclas que acaban con los inconvenientes más frecuentes atribuidos a este calzado veraniego.
Elaboradas con tecnología Gelactiv, incorporan una almohadilla en el talón que amortigua el impacto al pisar y acaba con las molestias más frecuentes asociadas a su uso: el cansancio en las piernas al final del día y el dolor de espalda. La tecnología Gelactiv está avalada por estudios biomecánicos realizados por el Instituto de Bioingeniería de la Universidad Politécnica de Milán.
“Más gruesas y cómodas, las Schollgelly presentan un relieve muy resistente al deslizamiento, tanto en la suela como en la parte superior. Su plantilla anatómica es ligeramente más elevada en el talón y bajo los dedos, para evitar ponerlos “en garra” y ayudar a caminar”, comenta Mar Isiegas, responsable de la marca.
Para aumentar la seguridad, la tira interdigital ha sido reforzada para impedir que se rompa o suelte y las bandas laterales mantienen la rigidez y posición correctas para evitar incómodos pliegues y rozaduras.
Al igual que a todos sus zapatos, “Scholl ha sometido a las Schollgelly a pruebas que confirman que resisten temperaturas de hasta 80º, que no se deterioran con el cloro, el agua salada o la arena de la playa y aseguran la solidez de sus colores”, añade la responsable.
De venta en farmacias, las Schollgelly son la apuesta segura de este verano para el bienestar de los pies masculinos y femeninos.
