“Ser diabético no supone renunciar a los placeres culinarios”

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Tener diabetes no es ningún impedimento para poder disfrutar de una paella, un rissotto con verduras y setas, una mermelada de frutos rojos o unas peras al cacao. Es algo de lo que pueden disfrutar los más de dos millones de personas que en España padecen esta enfermedad.

Éste es el planteamiento de un proyecto educativo pionero para médicos y pacientes donde ciencia, gastronomía y diabetes van de la mano y que, como dice el chef Ferran Adriá, pretende acercar el mundo de la cocina al diabético, haciéndole ver que controlando las cantidades de alimentos puede comer de todo y disfrutar de todos los placeres de la cocina. Es el objetivo clave de la colaboración entre la Fundació Alícia, la Fundació Clínic y ESTEVE  

¿Realmente puede ayudar el mundo de la cocina a las personas con diabetes? Ferran Adrià, chef de renombre internacional y presidente del consejo asesor de la Fundació Alícia, lo tiene claro: “quienes sabemos de cocina somos los cocineros. Y el proyecto simplemente consiste en esto. En poner nuestros conocimientos al alcance de la gente en estrecha colaboración con los médicos. El mundo de la diabetes es muy complejo, la alimentación es muy importante para la salud, y la gente debe saber qué puede y qué no puede comer. Y se puede comer de todo. O de casi todo”.  

El objetivo del proyecto es mejorar la calidad de vida de las personas con diabetes. El Dr. Ramon Gomis, Director de la Fundació Clínic para la Investigación Biomédica, explica que “se trata de romper un estigma: que el diagnóstico de la diabetes supone renunciar ya para  Salud , Farmacia , Psicología , Belleza, Medicamentossiempre a una serie de alimentos, como el azúcar, a los placeres de la alimentación y de la cocina. Sólo por el mero hecho de padecer la enfermedad”.

El proyecto “plantea el reto de hacer y mostrar algo nuevo en el ámbito de la dieta. Damos un paso adelante para ayudar a innovar y a investigar nuevas propuestas, una nueva manera de ver la cocina para los enfermos crónicos, de modo que no tengan ninguna limitación, o las menos posibles”.  

“Queremos transmitir a las personas con diabetes que pueden y deben comer de todo, siempre y cuando controlen las cantidades de determinados alimentos”, añade la Dra. Elena Roura, responsable del departamento de Salud y Hábitos Alimentarios de la Fundació Alícia. “Comparado con otras enfermedades, podríamos decir que ser diabético no es lo peor que puede pasar, refiriéndonos a la dieta, ya que las limitaciones o complicaciones a la hora de comer no son tantas como en el caso de algunas alergias o intolerancias graves a alimentos como el huevo, la leche o el gluten, que encuentran en multitud de preparaciones y que dificultan muchísimo realizar una alimentación atractiva y variada o ir tranquilamente a comer a un restaurante”. 

El éxito del proyecto ‘Ciencia, gastronomía y diabetes’ es que cuenta con un equipo multidisciplinar de perfiles profesionales muy distintos: médicos, enfermeras, dietistas-nutricionistas, tecnólogos, diseñadores,…, donde cada uno aporta sus conocimientos. Esto se complementa con una serie de materiales que ESTEVE se encarga de producir y de hacer llegar a los médicos para que estos, desde su consulta, tengan una herramienta visual que ayude a explicar los alimentos y las raciones correctas que el diabético debe seguir.

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