“Slow beauty” o belleza sin prisas, la solución al envejecimiento

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Plan exprés, operación bikini… Todo apunta a que se consiguen mejores resultados cambiando de chip o, lo que es lo mismo, aplicando aquello de “piano, piano” a la puesta a punto de cara al verano.

Esta época del año suele marcar el pistoletazo de salida para una singular carrera con la que, a costa unas veces de esfuerzos titánicos y otras de utopías, pretendemos en pocas semanas reparar los estragos que el sedentarismo, los malos hábitos y la falta de cuidados cosméticos adecuados han dejado en nuestro organismo. Craso error, ya que  además de añadir aún más tensión al estrés diario, suelen resultar ineficaces: se trata de soluciones de emergencia que sólo sirven para poner parches pero que no suponen un remedio eficaz –y, mucho menos, definitivo- a esos aspectos de nuestro físico que queremos cambiar.

No sólo los años
“El aspecto saludable de la piel se identifica habitualmente con la genética, pero lo cierto es que ésta sólo representan el 25 por ciento del envejecimiento. El resto, el parecer joven a medida que pasan años, se debe a evitar ciertas causas externas o vicios, lo que más de uno llama ‘mala vida’: sol, estrés, tabaco, alcohol, drogas, contaminación, radiaciones solares, alimentación inadecuada, etc. Los enemigos son múltiples y atacan donde más ‘duele’: la oxidación celular, principal causa del envejecimiento. Para reducir su efecto solo hay dos posibilidades: tratar de evitar estos vicios y utilizar tratamientos antienvejecimiento para tener una piel siempre joven”, explica el doctor Julián Conejo-Mir, Presidente AEDV (Academia Española de Dermatología) y Jefe de Servicio del Hospital Universitario Virgen del Rocío de Sevilla.
Y lo mismo ocurre con el resto del organismo: la acción de los radicales libres “desgasta” muchas de sus estructura, lo que, además de sentar las bases de posibles enfermedades futuras, hace que estemos físicamente más bajos de tono, más cansados y que, en consecuencia, luzcamos un aspecto peor.

La “slow beauty”
Por eso, y teniendo en cuenta que este desgaste del organismo es lento y progresivo, la recuperación, para que sea efectiva, debe hacerse también de forma paulatina. Y  es que parece que ya ha pasado la época de aquello de que “para presumir hay que sufrir” y de las estrategias exprés. Lo que se lleva es la puesta a punto desde la perspectiva del bienestar, la introducción de hábitos que nos hagan sentir y lucir mejor y, en definitiva, prepararse para lucir palmito desde otra perspectiva. De hecho, muchos expertos empiezan a trabajar con el concepto de slow beauty. Así, por ejemplo, Kaori Ishida, científica de la Universidad de la Mujer de Komazawa, en Japón, publicó en la revista Journal of Cosmetic Chemists un artículo en el que habla de este concepto y dónde señala que en oposición a la belleza rápida, la ‘slow beauty’ es la que se adquiere por la acumulación diaria de gestos cosméticos, hábitos y rutinas de bienestar, y ello supone la mejor forma de afrontar el envejecimiento.

En este nuevo concepto juega un papel muy importante el efecto de los ingredientes cosméticos a nivel sensorial, lo que justifica la apuesta creciente por productos englobados en dos de las tendencias más novedosas de cosmética de venta en farmacia: la neurocosmética y la  biocosmética.
 Salud , Farmacia , Psicología , Belleza, MedicamentosLa neurocosmética (utilizada en líneas como Atashi) se basa en la estrecha relación existente entre epidermis y cerebro, lo que explica hasta qué punto las emociones pueden alterar el estado de la piel. Esta sería la razón por la que el estrés y los shocks emocionales desencadenan una serie de señales o mensajes negativos que, en forma de sustancias que atacan a las células cutáneas, favorecen el envejecimiento prematuro.

En cuanto a la biocosmética (concepto en el que se basan los productos de firmas como Plante System, Sanoflore o Armonía Bio), consiste en la elaboración de cosméticos a base de activos vegetales que, además, deben ser cien por cien naturales y proceder de agricultura biológica que respeta el medio ambiente, y  tiene que contar con el certificado de calidad de Ecocert (organismo de control y certificación de este tipo de cosméticos de la Unión Europea).

Los ingredientes con los que están formulados ambos tipos de productos van ejerciendo un efecto acumulativo (lento, pero seguro), sobre la piel, el organismo y el estado anímico.

Tres enemigos a batir… Ahora

1. El estrés

-Así te afecta. El estrés continuado altera considerablemente a la piel, envejeciéndola. “Esto es debido a que la piel y el sistema nervioso guardan una conexión embriológica en la vida adulta, con elevación de ciertas hormonas en los casos de estrés”, explica el doctor Conejo-Mir. Estos son los efectos más directos en nuestro aspecto físico: afecta al sueño, haciendo que la piel pierda lozanía y aparezcan ojeras; contribuye a que salgan manchas en la piel; causa arrugas, ya que contribuye a la micro-inflamación de la piel, irritándola y haciéndola más vulnerable al sol y a otros agresores; favorece la pérdida del cabello y, posiblemente, a la aparición temprana de arrugas, y puede agravar determinados problemas cutáneos como la dermatitis atópica o la cuperosis.
-Cómo paliar sus efectos. El relax es el mejor tratamiento y en este sentido resultan muy efectivas algunas de las terapias más punteras como es el caso de la medicina biorreguladora, consistente en activar las respuestas naturales del organismo, como la detoxificación y el drenaje, a través del uso de sustancias totalmente naturales. “Nuestro organismo tiene la capacidad de eliminar toxinas constantemente, pero debido a situaciones como el estrés, puede haber un exceso de producción de tóxicos o una disminución de su eliminación, y es entonces cuando es conveniente ayudarlo con medicina biorreguladora”, explica el Dr. Jesús Agudo, especialista en Medicina Biológica y profesor de la Universidad Autónoma de Madrid. “Por ejemplo, en la mujer, los acúmulos de líquidos o celulitis que se depositan en la zona central del cuerpo son signos muy típicos de que se necesita una buena detoxificación”. Los laboratorios Heel distribuyen en farmacia medicamentos biológicos de distinto tipo.

2. La astenia primaveral
-Así te afecta: Sensación de debilidad, cansancio, trastornos de memoria, falta de vitalidad… son los síntomas característicos de lo que se conoce como astenia primaveral, un trastorno de carácter leve, que remite al cabo de pocos días, pero que reduce notablemente la capacidad para realizar cualquier tarea. Aunque su causa no está clara, su aparición suele atribuirse al cambio climático e incluso a los procesos alérgicos.
-Cómo paliar sus efectos. Todos los expertos coinciden en que el tratamiento más efectivo es la prevención, que consiste fundamentalmente en seguir unos hábitos de vida lo más saludables posible: respetar las horas de sueño; mantener unos horarios fijos para acostarse y levantarse; realizar ejercicio físico moderado y llevar un ritmo de vida ordenado. Y, sobre todo, vigilar la alimentación. “Ha de seguirse una dieta rica en vitaminas y minerales, nutrientes que participan en diversas funciones del sistema nervioso e inmune, y cuya deficiencia tiene una relación directa con nuestro estado de ánimo y de salud. Por eso en la dieta deben estar presentes frutas, ensaladas y verduras, sin olvidar el aporte de carne, pescado o huevos”, explica la Dra. Maite del Valle, responsable para toda España de la Unidad de Adelgazamiento y Nutrición de Ethia Centro Médico Estético Integral.

3. El tabaco
-Así te afecta:
“Los estudios epidemiológicos realizados hasta la fecha confirman que el riesgo de arrugas de las mujeres fumadoras es casi el triple respecto a quienes no consumen tabaco y el doble en el caso de los hombres. Los cambios causados por el humo del tabaco suelen manifestarse a partir de los 35 años y son directamente proporcionales al grado de consumo. Además de las arrugas, que son diferentes de las que presentan los no fumadores, el tabaco produce otro tipo de deterioro en nuestro aspecto físico: el humo del cigarro entra en contacto con la cara y el cabello, lo que provoca una piel reseca, sin luminosidad y un cabello con puntas quebradizas”, explica el docto Conejo-Mir.
-Cómo paliar sus efectos. Lo primero, dejar de fumar (si puede ser hoy, mejor que mañana).  Y, después, poner en marcha una estrategia reparadora para paliar estos efectos, basada en una correcta hidratación de la piel (si incluyen vitamina C en su composición, mejor) y el cabello y una dieta que, a la vez que te depura, impida que ganes esos kilos de más de los que siempre se quejan los que abandonan este hábito. Tal y como explican los expertos de la Unidad de Adelgazamiento y Nutrición de Ethia Centro Médico Estético Integral, los fumadores tienen un déficit de vitamina C, por lo que la alimentación se debe basar en un mayor aporte de esta vitamina. Además, a la hora de seguir una dieta, hay que tener en cuenta una serie de pautas: no picar entre horas ni tomar chucherías; tener en cuenta que la comida no debe ser un sustituto de los cigarrillos, y se deben respetar las 3-5 ingestas al día; evitar en lo posible los hábitos o alimentos que ritualmente se tomaban con el cigarrillo (por ejemplo, el café de la sobremesa); recurrir a las infusiones y sopas calientes, ya que relajan y calman la ansiedad causada por la falta de tabaco y aumentar la ingesta de los alimentos ricos en vitamina C, como frutas frescas y verduras.

El momento de la piel sensible

Cada vez hay más personas que declaran tener la piel sensible y, de hecho, la oferta de la cosmética de farmacia dirigida a esta tipología se ha incrementado en los últimos tiempos. Sin embargo, tal y como explican los expertos de la Academia Española de Dermatología, la piel sensible no es un término médico en sí mismo, sino que se trata de la forma coloquial con la que la define la epidermis de las personas que se notan tirantez, enrojecimiento y descamación de forma espontánea o tras la aplicación de determinados productos. Está comprobado que estos síntomas son más evidentes en primavera, debido sobre todo a la forma en la que este tipo de piel reacciona ante los cambios climatológicos. También hay evidencias de que el estrés favorece una mayor sensibilización de la piel. Es importante preguntar  al farmacéutico cuál es el tipo de producto más indicado, ya que el tratamiento de la piel sensible pasa en muchas ocasiones por evitar determinados productos que irritan o producen alergias. Está demostrado que, en estos casos, los cosméticos que incluyen ingredientes como el aloe vera sirven para refrescar.

Curva aquí, volumen allá
Para eliminar los centímetros de más es necesario actuar en tres frentes: utilizar cremas específicas con ingredientes reductores, aplicándolas dos veces al día con movimientos circulares sobre la zona a tratar; moldear la zona mediante ejercicios y masajes específicos, y favorecer la eliminación de esas toxinas que “hinchan” los tejidos (beber mucho agua, recurrir a las infusiones depurativas, someterse a un drenaje linfático…).

En cuando a las curvas características de las mujeres tipo pera (mayor acúmulo de grasa en muslos y caderas), hay que saber que estas no sólo no son tan fieras como las pintan sino que además, a tenor de los resultados de una investigación reciente, pueden tener una clara razón de ser. Según expertos de la Universidad de Oxford, las personas con grasa en las caderas y muslos tienen una mayor esperanza de vida, ya que ese material atrapa las partículas grasas dañinas y segrega compuestos útiles para el organismo. Así, las personas con cuerpos en forma de pera parecen tener menos niveles de unos compuestos, las citoquinas inflamatorias, que pueden estar relacionados con las cardiopatías o la diabetes. Por su parte, la grasa presente en los muslos actuaría como un estupendo “absorbente” del exceso de grasa procedente de la dieta, evitando que éstas ejerzan un efecto negativo en el organismo. 

Los ingredientes del bienestar
-El chocolate. Cada vez más presente en las formulaciones, ya que sus propiedades cosméticas están más que demostradas: revitaliza los cutis más fatigados, retrasa la aparición de arrugas, hidrata y tonifica la piel del rostro… A todo ello hay que unir los resultados de las últimas investigaciones, que señalan que el consumo diario de 40 gr de chocolate negro podría ayudar a corregir los desequilibrios del organismo relacionados con unos niveles elevados de la hormona del estrés. Sin duda, estas propiedades serán pronto aplicables a la forma cosmética de este nutriente.

-El resveratrol. El amplio historial de sus efectos beneficiosos como componente esencial de la uva primero y del vino después ha avalado el salto a la cosmética de esta sustancia, que se ha convertido en la protagonista de los “tratamientos estrella” de spas, banearios y centros de belleza. Por suerte, ya es posible encontrar productos que la incluyen en su composición, lo que permite beneficiarse de sus efectos antienvejecimiento y antiinflamatorios.

-Té verde. Se ha convertido ya en un clásico de la cosmética ansiedad, debido sobre todo a su más que comprobado efecto antioxidante. Pero además, y según las investigaciones más recientes, este ingrediente podría ser un estupendo remedio frente a la melancolía. Tal y como se comprobó en una investigación realizada en la Universidad de Tohoku, un componente del té verde, el aminoácido teanina, actúa como tranquilizante en el cerebro, lo que resultaría especialmente beneficioso en aquellas personas con niveles anímicos bajos o síntomas de depresión.

-Las algas. El fucus (alga parda) está presente en la mayoría de las formulaciones adelgazantes y anticelulíticas, ya que ejerce una acción reductora, drenante, alisante y reafirmante. Además, debido a su riqueza mineral, las algas mejoran notablemente el aspecto de la piel de naranja. Las algas azules están subiendo enteros como ingrediente estrella en la cosmética antiedad, ya que, debido a su alta concentración en yodo, estimulan la función tiroidea y la lipólisis, cuya función es la producción de fibras elásticas, combatiendo así las huellas del paso del tiempo, especialmente en zonas sensibles como el contorno de ojos.

-Los aceites esenciales. Además de sus propiedades hidratantes, cicatrizantes y nutritivas, lo que los convierte en estupendos aliados cosméticos, estas sustancias ejercen un efecto directo sobre los sentidos, bien a través de una acción relajante (lavanda, azahar, ylang-ylang o vainilla) o eurforizante (mandarina, naranja, geranio, rosa).

-El veneno de serpiente. Una de las sustancias más “in”, debido a sus comprobadas propiedades “alisadoras” de arrugas. Concretamente, el que se extrae de un tipo de serpiente, la víbora del templo, contiene un tripétido denominado Waglerin -1 que genera un fuerte efecto bloqueante muscular, consiguiendo de esta forma un efecto muy similar al que se consigue con el botox. Ya se comercializan cremas que incluyen esta sustancia en su composición.

Como nueva de aquí al verano: Plan de acción
Además de la cosmética, es muy importante incorporar a la rutina diaria una serie de hábitos y técnicas que ayudarán a tu organismo a regenerarse y a liberarse de tensiones innecesarias. La puesta a punto –y la sensación de bienestar- están aseguradas

El poder del masaje corporal.
  El shiatsu es uno de los masajes más populares debido a que con él se consigue una relajación exprés, además de otros muchos beneficios para la salud. Se trata de una técnica japonesa que utiliza la presión (atsu) de los dedos (shi) sobre todo el cuerpo para actuar sobre los meridianos por donde circula el chi o energía vital. Esta presión tiene un efecto directo sobre el sistema nervioso central y periférico, con lo que la relajación es casi instantánea: equilibra la energía, distensiona los músculos y despierta la sensación de bienestar.  Además, el shiatsu mejora la circulación sanguínea y linfática, alivia dolores como los menstruales, soluciona los problemas de retención de líquidos, mejora el control del sistema endocrino y refuerza el sistema inmune. Lo ideal es ponerse en manos de un profesional para acceder a todos los beneficios de una sesión de shiatsu, cuya duración oscila entre una hora y 90 minutos. Sin embargo, también es efectivo recurrir a un automasaje basado en esta técnica. Es muy fácil: tan solo debes recordar que el objetivo es estimular los meridianos (puntos) por los que fluye la energía, y ello se consigue mediante las “fricciones deslizantes”:
-De pie, con la espalda recta, fricciona el brazo derecho con la mano izquierda hacia arriba y hacia abajo, desde la muñeca hasta el hombro. Repite con el otro brazo. Realiza 30 fricciones en cada uno.
-Aplica fricciones rápidas, manteniendo la presión, primero sobre el muslo derecho y luego sobre el izquierdo (una 30 veces en cada uno). Haz lo mismo en ambas pantorrillas.
-Termina colocando la mano izquierda sobre el abdomen y la derecha sobre la frente. Cierra los ojos y quédate en esta postura durante un rato, respirando profundamente
2- Técnicas de spa, en casa. Puedes acceder a todos los beneficios de los spas sin salir de casa. Ahí van algunas ideas para convertir tu cuarto de baño en un centro de hidroterapia:
-Para sacar todo el partido a los chorros de la ducha, lo mejor es que adquieras en una tienda de sanitarios o en una farmacia una manguera especial (2 metros de largo) que se pueda adaptar a tu ducha y que permita que el agua caiga sobre tu cuerpo con la mayor presión posible.
-La cosmética actual ha vuelto su mirada a los ingredientes más naturales, así que puedes optar por las numerosas gamas de productos a base de algas, arcillas, y otros ingredientes propios de los centros de hidroterapia y, también, por algún que otro producto de tu despensa (la sal gorda es siempre un recurso estupendo).
-Aplica sobre tu cara una mascarilla de arcilla de un centímetro de grosor y déjala actuar durante aproximadamente una hora.
-Hazte con un cepillo de cerdas naturales (es preferible que tenga un mango largo), para cepillar en seco tu piel (empezando siempre desde los tobillos en dirección al corazón, y con movimientos circulares) y, de esta forma, liberar energías y activar la circulación.
-Los baños relajantes resultan muy efectivos. Añade sales de baño o unas gotas de aceite esencial de lavanda. También puedes diluir una infusión cargadita de melisa o valeriana. No estés más de media hora dentro de la bañera.
-Coloca las toallas y un albornoz en un radiador mientras te bañas o duchas y, cuando salgas, envuélvete en ellos y permanece tumbada al menos media hora.