En la tumbona… con las ideas claras
Aunque todos los años, y en cuanto empieza el buen tiempo, las distintas campañas y los consejos de los expertos intentan aclarar las cuestiones relacionadas con los efectos del sol, aún hay muchos mitos e ideas erróneas al respecto. La doctora Cristina Schepers, responsable de la Unidad de Dermatología de la Clínica Planas, pone “los puntos sobre las íes” acerca de algunos de estos errores:
⊕ “Si está nublado no hace falta echarse crema solar”
Falso. Aunque es cierto que las nubes nos protegen, hasta cierto punto, de la radiación ultravioleta, según sea su densidad permiten que entre un 50 y un 85% de esta radiación las traspase, así que sí hay que protegerse. Además, si al estar nublado hace menos calor, es posible que nos expongamos demasiado tiempo al sol, con las consecuencias que esto puede tener para nuestra piel.
⊕ “Si ya estás moreno no te quemas”
Falso. Ponerse moreno proporciona una protección frente a los efectos nocivos de la radiación ultravioleta pero aun así, hay que proteger la piel, ya que es posible quemarse e incluso desarrollar cáncer de piel a pesar de estar bronceados. “Y, además, el moreno no protege frente al fotoenvejecimiento, la deshidratación y otros efectos secundarios del exceso de exposición solar”, señala la experta.
⊕ “Bajo la sombrilla no hay que preocuparse por el sol”
Falso. Aunque la sombrilla protege de la exposición directa al sol, dependiendo del material con el que esté fabricada reducirá más o menos la radiación ultravioleta que se recibe. “No debemos pensar que ofrece una protección total. Lo mismo sucede con la ropa: hay materiales, como el rayón o el algodón, que protegen menos que el poliéster o la seda, por ejemplo. Asimismo, la ropa de color oscuro protege más que la de tonos claros, porque ofrece un factor de protección solar mayor”.
⊕ “Si no me mojo no hay que reaplicar el producto”
Falso. Hay que aplicar la crema solar cada 2-3 horas, ya que la protección que ofrecen estos productos va disminuyendo con el paso del tiempo. Después del baño también hay que volver a aplicar la protección, aunque haya pasado poco tiempo desde la aplicación anterior. “Si nos bañamos debemos tener en cuenta que el agua hace efecto lupa, por lo que es más posible quemarse estando mojado”, afirma la dermatóloga.
⊕ “Una crema de SPF 15 protege la mitad que una SPF 30”
Falso. Un mayor factor de protección solar (SPF o FPS) indica que podemos exponernos más tiempo al sol sin quemarnos por la radiación ultravioleta, no una protección mayor durante este tiempo. Por ejemplo, un SPF 15 protege durante unos 15 minutos, y un SPF 30 durante 25, aproximadamente. “Hay que tener en cuenta que la aparición de un color rosado en la piel, por leve que sea, ya indica inflamación cutánea y, por lo tanto, significa que nos hemos pasado de tiempo”.
⊕ “No es necesario usar aftersun. Una crema hidratante tiene las mismas propiedades”
Falso. Los productos aftersun son algo más que una crema hidratante, ya que tienen propiedades específicas para las pieles que se han expuesto al sol. “Incorporan tanto ingredientes calmantes como algunos con efecto antiinflamatorio y regenerativo, además de bajar la temperatura de la piel, aportando una sensación de frescor”.





