Home Belleza Skincare para adolescentes: rutina correcta, riesgos, y productos recomendados

Skincare para adolescentes: rutina correcta, riesgos, y productos recomendados

por Redacción Consejos
cómo cuidar la piel antes de los 20 años

Limpieza, hidratación, protección solar… y nada más. Estos son los tres pasos que debe incluir la rutina de skincare antes de los 20 años y que tiene poco que ver con las “sobredosis” de productos y la “hiperactividad” de gestos que proponen influencers y creadores de contenidos virales en redes como Instagram o Tik Tok. Los expertos advierten de los riesgos de estas prácticas e insisten machaconamente en una idea clave: la piel joven no necesita cuidados antiedad. 

Sesiones de spa “caseras”, rutinas de cuidados con overbooking de productos; retos virales protagonizados por prácticas cosméticas “extravagantes”; consejos sobre recetas “naturales” elaboradas con ingredientes más o menos dudosos… el skincare infanto-juvenil es una auténtica tendencia asociada directamente al uso entre este grupo de población de las redes sociales en general de Tik Tok e Instagram en particular.

No es una moda más, sino que estas prácticas pueden tener consecuencias negativas, derivadas principalmente del uso de determinados productos y sustancias inadecuados para estas edades. Así lo advierte un reciente estudio publicado en la prestigiosa revista científica Pediatrics

La investigación, llevada a cabo por expertos del Departamento de Dermatología de la Facultad de Medicina Feinberg de la Universidad de Northwestern (EEUU) analizó la rutina de belleza de 100 videos de Tik Tok compartidas por creadores de contenido de entre 7 y 19 años, encontrando una media de 11 ingredientes activos potencialmente irritantes en sus rutinas, muchos de los cuales se asocian al riesgo de desarrollar alergias cutáneas.

Madrugones beauty

Los autores también comprobaron que las pautas tipo de estas rutinas virales constaban de un mínimo de seis pasos y estaban compuestas por docenas de opciones de serums, hidratantes, tónicos y limpiadores faciales. Ello “obligaba” a que, en muchos casos, los niños y jóvenes se levantaran a las 5,30 de la mañana para así asistir a clase con “el skincare hecho”, gesto que repetían por la noche. 

La principal razón que dieron los protagonistas de estos videos para justificar estos cuidados fue la necesidad de lucir una piel sin granos ni imperfecciones. Sin embargo, tal y como constataron los investigadores, la mayoría de ellos presentaban una piel limpia y perfecta, sin rastros de acné visible. Por eso, en la mayoría de los casos, los perjuicios de estas prácticas (principalmente la alteración de la barrera cutánea) superaban a los beneficios. 

Las conclusiones del estudio revelan datos tan importantes como el uso -no indicado en esta franja de edad- de principios activos como los AHAs, que si bien son un excelente agente antiedad, someten a la piel a una exfoliación química que elimina las capas más superficiales, lo que en el caso de la piel infanto-juvenil, la hace más vulnerable, una circunstancia que se “agrava” con el hecho de que la mayoría de estas rutinas carecían de algún tipo de protección solar y contenían fragancias y otros ingredientes potencialmente alergénicos e irritativos. 

En España, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) advierte que en los últimos años, la edad en la que se inician los cuidados diarios de la piel se ha ido rebajando considerablemente, proliferando el número de niños y adolescentes que, de la mano de las redes sociales, se aplican tratamientos de skincare inadecuados e incluso perjudiciales para la salud de la piel. 

En relación con esto, el doctor Antonio Fustes, médico estético de Clínicas Dorsia, nos comenta por qué este tipo de información, dirigida a niños y jóvenes, que se difunde en las redes sociales tiene muchos peligros: “El hecho de que detrás de una aparentemente inocente publicación haya intereses comerciales importantes y la facilidad de que cualquier persona se ponga frente a una cámara y, sin mayores conocimientos, comience a dar consejos para el cuidado de la piel, favorece que en muchas ocasiones, estos consejos no sean ni correctos ni adecuados para este público”. 

El especialista hace hincapié en la importancia de que los jóvenes que consumen estos contenidos tengan claro que no todo lo que se expone en las redes es cierto, “y, frente a esta tendencia, es necesario transmitirles la idea de que siempre es conveniente consultar con un profesional que tenga los conocimientos adecuados y que, tras una evaluación personalizada, establezca la rutina de skincare más adecuada en cada caso”. 

A cada edad, sus cuidados (y sus productos)

La edad estándar a partir de la cual se recomienda empezar a adoptar rutinas de skincare como tales (dirigidas principalmente a prevenir daños futuros) es alrededor de los 20 años. Antes de esta edad, la piel infanto-juvenil necesita cuidados específicos, pero desde otro enfoque. 

Como explica el doctor José Luis López Estebaranz, presidente del Colegio Ibero-Latinoamericano de Dermatología (CILAD), “en el caso de los niños, es importante mantener la piel hidratada y protegida del sol, con productos solares específicos para estas edades (filtros solares sin componentes químicos alergénicos). Durante la adolescencia, es común tener que enfrentarse al acné debido a los cambios hormonales propios de la edad, que producen un exceso de sebo que obstruye los poros, dando lugar a la proliferación bacteriana que causa los granos, no sólo en cara sino también en el tórax y la espalda. En esta etapa, es esencial mantener una buena higiene facial, usar productos no comedogénicos y evitar la manipulación de los granos para prevenir la inflamación, las alteraciones de la pigmentación y las cicatrices”. 

Las claves de la rutina teen

Para Antonio Fustes, la adolescencia es un buen momento para “iniciarse” en el skincare pero desde una perspectiva distinta a la que proponen las redes: “Por un lado, incorporar este gesto durante etapa facilita que se adquiera este hábito y se haga de manera rutinaria; y, por otro, es aconsejable hacerlo ya que es un momento en el la que piel tiende a volverse más grasa por la influencia hormonal, un cambio de escenario que actúa en cierta medida como estímulo para empezar a cuidarse y lucir mejor”.

Esta es, según el especialista, la rutina tipo que la piel necesita a esta edad: 

  1. Limpieza: “Hay que limpiar la cara dos veces al día con un producto suave”.
  2. Hidratación: Utilizar una crema hidratante ligera, no comedogénica “y preferiblemente que incluya ácido hialurónico, para asegurar así una buena hidratación superficial”.
  3. Protección solar: “Debe usarse de manera regular, con protectores ligeros que no sean comedogénicos, adecuados para esta edad”.

En el caso de las pieles con acné, el experto aconseja ponerse en manos de un profesional para seguir un tratamiento dermatológico adecuado y adaptar los productos de skincare a esta condición: “En pacientes con acné ligero y rojeces residuales del mismo, ingredientes como la niacinamida o la vitamina C pueden acompañar a los adolescentes que no necesiten tratamientos más dirigidos”.

A partir de los 20 años… nuevos activos

Es alrededor de los 20 años cuando se puede empezar a introducir principios activos de mayor intensidad, “por ejemplo, los retinoides (retinol, retinal, bakuchiol, etc.) por las noches, para mejorar la calidad de la piel y estimular la producción natural de colágeno. La niacinamida, la vitamina C o la coenzima Q10, en diferentes combinaciones y concentraciones, ayudan a tener una piel que luzca más luminosa, más tersa y, en consecuencia, más sana”, señala Antonio Fustes

En la misma línea, José Luis López Estebaranz apunta que, a esta edad, el cuidado de la piel debe enfocarse fundamentalmente en la prevención y la hidratación: “Es importante usar protector solar diariamente, mantener una rutina de limpieza facial y usar productos antienvejecimiento como antioxidantes o retinoides, para prevenir la aparición de signos prematuros de la edad”. 

Y a partir de los 30 años, el experto recomienda potenciar el uso de estos productos antienvejecimiento incorporando a la rutina sérums con antioxidantes (vitaminas C y E, ácido ferúlico, ácido hialurónico y retinoides). 

Ácido hialurónico: por qué es “apto para todos los públicos”

Aunque en ocasiones su papel queda “ensombrecido” por la irrupción de nuevos ingredientes que enseguida se convierten en tendencia, el ácido hialurónico (AH) sigue siendo un must de las rutinas de skincare con la ventaja añadida de que es uno de los pocos activos que todo el mundo puede utilizar indistintamente y, además, a cualquier edad. De hecho, los expertos en el tema lo consideran como un “activo intergeneracional” imprescindible. Patricia Garín, directora dermocosmética de Boutijour, comenta al respecto que “en una piel joven, que tiene más tendencia a la grasa, el ácido hialurónico aporta hidratación sin sobrenutrir la piel. De esta forma, consigue equilibrarla, perfeccionar el tejido y dejarla más preparada para la crema hidratante posterior”. 

Por su parte la cosmetóloga Raquel González, creadora de Byoode, destaca que los efectos beneficiosos que aporta el ácido hialurónico son especialmente notables si se aplica después de limpiar el rostro: “Debido a que permite reestablecer los niveles de humedad cutánea, cuando la piel está hidratada, esa humedad ejerce un efecto conductor, haciendo que, si después aplicamos otro sérum (por ejemplo, de vitamina C o retinol), éste penetre de manera más efectiva en el tejido”. 

Las tres tendencias virales más peligrosas

Las facialistas del centro médico estético Skin Studio advierten que bajo la denominación aparentemente inocua de skincare que abundan en las redes sociales se pueden esconder recomendaciones de rutinas y productos normalmente financiadas por campañas de marketing que pueden llegar a arruinar la piel del público joven, ya que es el más vulnerable a estos mensajes. Concretamente, recomiendan tener precaución con tres tendencias virales en Tik Tok e Instagram:

  1. Retinoides sin supervisión. Es el activo antiedad más eficaz que se conoce y, además, mejora la textura de poros, manchas, cicatrices y acné, “pero en pieles jóvenes puede provocar irritación severa, descamación y sensibilidad solar. Por eso, sólo debe usarse bajo prescripción profesional, en dosis bajas, siguiendo las pautas indicadas y siempre con protección solar”, apunta Diana de Blas, directora del centro.
  2. “Cocteles de ácidos” domiciliarios. Esta tendencia consiste en combinar varios exfoliantes químicos: AHAs como los ácidos glicólico y láctico, con BHAs como el ácido salicílico e incluso con retinol, con el objetivo de imitar en casa los peelings profesionales. Estos “cócteles” pueden provocar daños en la barrera cutánea, hiperpigmentación y quemaduras.
  3. Maxi combos de múltiples activos. En estos canales también se promueve el uso de rutinas que incluyen el uso de hasta diez productos al día (exfoliantes, ácidos, retinol, mezclas, etc.) sin dar espacio a que la piel se “recupere” entre uno y otro. Esta práctica resulta más dañina que útil.

6 trucos virales 

  1. Cada piel es un mundo. Antes de utilizar ningún producto o ingrediente es fundamental conocer muy bien qué tipo de piel se tiene. Una buena opción es acudir a un profesional (dermatólogo, farmacéutico) para que la examine y evalúe su estado y necesidades.
  2. La piel joven no (n-o) necesita rutinas antiedad. En las edades más tempranas basta con la limpieza, la hidratación y la protección solar. A medida que se van cumpliendo años se pueden ir añadiendo diferentes activos.
  3. Activos “potentes”: manual de uso. Cuando se use alguno de los activos considerados “potentes” (retinol, vitamina C), hay que hacerlo siempre bajo prescripción profesional, empezando poco a poco y observando cómo va reaccionando la piel. Y siempre, al día siguiente (estos activos están indicados para la cosmética nocturna), aplicar protección solar.
  4. Mejor, no combinar. Las expertas aconsejan hacer justo lo contrario de lo que se propone en redes: evitar combinar diferentes rutinas, ya que más no significa mejor.
  5. Las red flags. Si la piel luce brotes, poros o textura irregular, siempre hay que empezar por activos suaves y calmantes, como la niacinamida.
  6. Imprescindible, la protección solar. Al igual que el resto de los expertos, desde Skin Studio insisten en la importancia utilizar SPF todo el año, y recuerdan que el sol es el mayor responsable del envejecimiento prematuro de la piel. 

Productos: 

1-Dexeclear Gel Limpiador Anti-Imperfecciones, de Dexeryl. Producto 2 en 1 que limpia profundamente la piel con tendencia acneica y reduce los granos. 

2-Cleanance Comedomed +, de Avène. Cuidado intensivo que incorpora niacinamida en su composición para tratar las imperfecciones cutáneas en todas sus etapas de evolución.

3-Hidratante Reparadora Stop AKN, de Babé. Crema hidratante reparadora enriquecida con niacinamida y manteca de Murumuru. Previene el acné y cuida la función barrera. 

4-Sérum SOS Boutons, de Vitry. Diseñado para calmar y combatir las imperfecciones de la piel, incluidos los granos y el exceso de sebo, con textura ligera y sin perfume. 

5-Crema Lift Luminosidad y Firmeza, de Patyka. Formulada específicamente como “primera crema antiedad”, actúa sobre las primeras líneas de expresión, devolviendo la luminosidad perdida.

6-Stick Solar Sun Protect 50 +, de Camaleon. Con alta protección solar, textura ligera y muy cómodo de transportar, facilita a las pieles más jóvenes el gesto de la fotoprotección diaria. 

También te puede gustar