Flacidez, celulitis, hinchazón, retenciones… son muchos los frentes (todos, por cierto, relacionados entre sí) para ponerse a punto antes de las vacaciones. Por suerte, aún hay margen de actuación para llegar a tiempo a la playa: basta con seguir la fórmula productos específicos + pautas de aplicación adecuadas + rutinas diarias y constantes.
¿Sabías que todos esos “excesos” y volúmenes “de más” que centran los esfuerzos beauty en esta época del año están interconectados entre sí, casi en “modo complot”? En efecto, la hinchazón, la celulitis y la sensación de incomodidad que sabotean cualquier plan de puesta a punto tienen un denominador común: la retención de líquidos.
Desde Naturadika desvelan cuál es la “test” infalible para detectarla: si al presionar suavemente sobre una zona del cuerpo que se nota hinchada y soltar la piel ésta tarda en volver a la normalidad, es casi seguro que la retención de líquidos se ha instalado en ella.
Aunque “está ahí” durante todo el año, lo cierto es que empeora y es más evidente -y molesta- durante el verano, y los expertos de esta firma explican por qué: “El calor hace que los vasos sanguíneos se dilaten, por lo que el organismo suele tener más dificultades para drenar la humedad, lo que significa que también habrá más presión en las venas”.
Si bien los efectos de esta retención se dan en cualquier parte del cuerpo, se notan especialmente en las piernas, los tobillos y los pies, una localización que tiene mucho que ver con la gravedad, haciendo que el exceso de líquidos “se hunda” hasta el fondo.
“La hinchazón (edema) que causan los líquidos retenidos favorece que la piel esté tensa y que alteraciones como los acúmulos grasos característicos de la celulitis (piel de naranja) sean más evidentes”, apuntan.
“Drenar” y detoxificar
Los especialistas de Naturadika ofrecen un plan de acción específico para combatir la retención de líquidos y favorecer la eliminación de excesos corporales (principalmente toxinas):
-Elevar las piernas. “Cuando la retención de líquidos se hace evidente, ya sea por hinchazón o por el empeoramiento de la celulitis, el mejor consejo es hacer una caminata y, sobre todo, elevar las piernas, ya que junto a los tobillos y los pies, son las zonas que más se resienten de esta retención. Un buen gesto para la sensación de piernas pesadas es colocar algunas almohadas bajo los pies para facilitar la circulación. Otra idea es tumbarse en el suelo y mantener las piernas en el aire (a ser posible contra la pared), algo que proporciona un alivio instantáneo y normalmente reduce la hinchazón”.
-Duchas y masajes. “Colocar las piernas bajo la ducha y alternar el agua fría y caliente es un gesto que mejora la circulación sanguínea, lo que a su vez reduce la retención de líquidos. Los masajes también mejoran la circulación sanguínea y ayudan a drenar el exceso de líquido, además de proporcionar mucho bienestar”.
-Beber suficiente agua. Una pauta sencilla con enormes beneficios, ya que favorece la eliminación de toxinas y del exceso de humedad, restableciendo así el equilibrio hídrico.
-Dieta, mejor sin sal. “La retención de líquidos suele deberse a una mala alimentación. Por ejemplo, si se consume demasiada sal, el cuerpo retiene líquidos con más facilidad, así que lo mejor es optar por un mayor consumo de alimentos frescos y condimentar los platos con un poco de pimienta u otras especias como albahaca, perejil o hierbas frescas”.
-Un “sí” a las verduras. Desde Naturadika recuerdan que los mejores diuréticos naturales son las frutas y verduras con mayor contenido en agua (un 90-95% de su composición). En el caso de las verduras, son muchas las que están “llenas de agua”.
Para aquellas personas a las que no les resulte agradable la ingesta de estos alimentos, los expertos sugieren la opción de prepararlas en forma de batido verde añadiéndoles un poco más de agua.
-Y otro “sí” a las frutas. Hay tres especialmente recomendables: la sandía, el melón y la piña. “Las dos primeras tienen un contenido de agua muy elevado y estimulan la diuresis (producción y eliminación de orina); mientras que la piña es una de las mejores frutas diuréticas y, además, fortalece los vasos sanguíneos, siendo una excelente opción en los casos de celulitis y arañitas vasculares. También merece una mención especial el higo chumbo, un fruto con excelentes propiedades diuréticas ya que, como ha demostrado un estudio reciente de la Universidad Sidi Mohamed Ben Abdellah 2 (Marruecos), favorece la eliminación de los líquidos retenidos a través de la producción de orina y ayuda a excretar el exceso de sodio”.
Celulitis: conocerla más para combatirla mejor
Nueve de cada 10 mujeres tienen celulitis que, como comentan los especialistas de Somatoline Cosmetics, “se trata de una inflamación del tejido subcutáneo que se acumula en forma de nódulos compuestos por agua, grasa y toxinas y que ocurre por diversas causas (genética, hormonales, alimentación…). Se caracteriza por un aspecto irregular y rugoso de la superficie de la piel, y las zonas más afectadas suelen ser los glúteos y los muslos, aunque puede aparecer en otras áreas”.
A pesar de tener unas señas de identidad tan definidas, en cada persona se manifiesta de una forma determinada, presentando distintos grados de intensidad o “tipologías”. Miren García-Chazarra, co-fundadora de Glo (firma especializada en el tratamiento de la celulitis), describe cuáles son los tipos o fases más habituales:
–Dura o compacta: Puede presentarse tanto en mujeres jóvenes con buena forma física como en aquellas que tienen sobrepeso. “Se llama así por su consistencia firme y dolorosa a la palpación y, por lo general, se trata de una celulitis de reciente aparición. Al tacto se siente como una masa dura y compacta, adherida a los tejidos subyacentes, y la piel de naranja es muy evidente a la vista. Se localiza con frecuencia en la cara externa de los muslos (cartucheras), cara interna de la rodilla y glúteos. A menudo puede presentar estrías”.
-Blanda o flácida: Afecta principalmente a las mujeres mayores de 40 años con poca actividad física y que hayan sufrido cambios bruscos de peso corporal. Da lugar a un tejido de características “esponjosas” y blando al tacto, con una piel de naranja muy evidente “que se nota a simple vista, sobre todo en la cara externa de los muslos, el abdomen, la espalda, los brazos y los glúteos. Suele ir asociada a otros problemas como varices, sensación de pesadez, fatiga, adormecimiento de las piernas y dolores nocturnos”.
–Edematosa: Afecta a mujeres de todas las edades, pero se da con más frecuencia en jóvenes y adolescentes. Se localiza preferentemente en las piernas, en forma de nódulos, y es dolorosa al tacto. Desde Somatoline destacan que está asociada al exceso de peso, a la retención de líquidos y a problemas de circulación, y que, a diferencia de otros tipos de celulitis, puede causar sensación de frío o calor en la zona y, sobre todo, dolor y sensibilidad: “Esto es debido a afecta al retorno venoso y linfático, haciendo que las piernas se hinchen e incluso pudiendo llegar a comprimir algunas terminaciones nerviosas”, señalan.
Au revoir, piel de naranja
- Las pautas para combatir la celulitis (o, al menos, reducir su aspecto) son comunes a todas las tipologías pero es importante, en primer lugar, elegir un producto específicamente formulado para las características que presenta en cada caso.
- “Asimismo, es fundamental adoptar una serie de hábitos y rutinas: huir de la vida sedentaria; beber mucha agua; y seguir una dieta equilibrada”, apuntan los especialistas de Somatoline.
- Todos los expertos hacen hincapié en la importancia de someter la zona afectada a la acción de los masajes: por un lado, utilizando cosmética que alivie y suavice la piel, active la microcirculación sanguínea y evite la retención de líquidos; y, por otro, con aparatos o gadgets específicos (los de última generación permiten tratar cualquier tipo de celulitis).
- En cuanto a la cosmética anticelulítica, a los ingredientes tradicionales se está uniendo en muchas fórmulas el retinol, que complementa la acción de los activos “clásicos”: mientras éstos trabajan sobre la retención de líquidos, la microcirculación y la acumulación de grasa localizada, el retinol acelera la quema de grasas y retexturiza la superficie de la piel, consiguiendo con ello un notable efecto de firmeza y alisado. Nota importante: los productos con retinol se deben utilizar siempre por la noche.
- Las vendas frías, usadas en el tratamiento en cabina de la celulitis décadas atrás, viven su particular revival, con formatos “para hacer en casa” que incluyen gasas impregnadas en activos de última generación y que minimizan la excesiva sensación de frío que producía el método tradicional. Basta con envolver la zona afectada con las vendas y dejar actuar durante 50-60 minutos, una o dos veces a la semana.
Pautas, técnicas y rutinas para optimizar resultados
“Los productos funcionan, pero sólo si los ayudas”. Así de “rotunda” se muestra la doctora Esther Ristori, médico estético en Clínicas Dorsia, quien nos explica la importancia que tienen la forma y el contexto en el que se utilizan la cosmética y las técnicas reafirmantes y anticelulíticas:
“La clave está en cómo se aplican estos productos: masaje firme, con movimientos ascendentes y constancia. Yo siempre digo que una crema sin masaje es como un gimnasio sin entrenar”, afirma.
La hora del día también es relevante en cuanto al efecto que producen estos productos:
“Cuando se aplica una reafirmante por la mañana, se aprovecha la circunstancia de que la piel está más activa metabólicamente y que la microcirculación aumenta con el movimiento diario. Ingredientes como péptidos, silicio orgánico o ácido hialurónico trabajan mejor cuando hay más oxigenación y actividad celular. Además, durante el día, la piel pierde agua, así que una reafirmante ayuda a mantener la estructura y la tensión cutánea”.
“Por la noche, en cambio, el cuerpo entra en fase de reparación tisular. La temperatura cutánea sube ligeramente, la permeabilidad aumenta y la piel absorbe mejor los activos. Por eso, los anticelulíticos -que suelen contener cafeína, carnitina, retinol o extractos drenantes– tienen más impacto si se aplican antes de dormir. Es el momento en el que el tejido adiposo está más sensible a los estímulos lipolíticos, cuya misión es destruir las células grasas”, añade la doctora Ristori.
En cualquier caso, hay un gesto “innegociable”: el masaje: “No se trata de un capricho, sino que es fundamental, ya que está demostrado que aumenta el flujo linfático y sanguíneo; mejora la penetración de los activos y estimula los fibroblastos. Tres minutos por zona equivalen a multiplicar por dos o por tres la eficacia real del producto”.
Efecto frío: cómo beneficiarse del cold power (sin salir de casa)
Cuando se trata de reafirmar y tonificar, siempre se habla de las ventajas de aplicar frío sobre la zona, algo que confirma Esther Ristori: “El frío sí ayuda, no se trata de un mito. La explicación está en cómo responde el cuerpo a los cambios de temperatura. Cuando aplicamos frío sobre la piel, se produce una vasoconstricción inmediata, seguida de una vasodilatación refleja. Ese efecto bomba mejora la microcirculación, reduce la inflamación de los tejidos y genera un efecto tensor visible, porque las fibras de colágeno reaccionan al cambio térmico. Además, el frío estimula el drenaje linfático, que es clave para descomprimir los tejidos donde se forma la celulitis”.
Además, beneficiarse de estos efectos pro-firmeza es muy sencillo y factible, como indica la experta: “Basta con terminar con agua fría (aunque sólo sea durante 20-30 segundos), porque este contraste térmico activa la circulación de forma natural. Y mejor aún: alternar agua caliente-fría, lo que llamamos ducha escocesa, que es todavía más eficaz. Después de la ducha, en las zonas más rebeldes, se pueden aplicar rodillos fríos, hielo envuelto en una tela o geles efecto frío (cosmética cryo). No se necesitan aparatos sofisticados: la constancia es lo que marca la diferencia”.
Plan exprés con resultados a pocas semanas vista
Buenas noticias: aún hay tiempo para “resetear” los excesos corporales, mejorar el tono, disimular la celulitis y, en la medida de lo posible, perder volumen, pero para ello hay que ser constante y seguir paso a paso las pautas de un “plan exprés” que, como advierte la doctora Ristori, tiene que ser realista y fisiológicamente lógico: “La idea es activar, drenar y tonificar en pocas semanas, aprovechando la manera en la que responden el tejido cutáneo y el sistema linfático”. Ésta es su propuesta:
-Por las mañanas: Empezar con una ducha fría es una forma sencilla de estimular la microcirculación y mejorar el tono vascular. Después, aplicar un producto reafirmante (hay que recordar que sus ingredientes trabajan mejor cuando la piel está más activa metabólicamente). Y si se acompaña de 10 minutos de ejercicios de piernas o glúteos, se activa la musculatura profunda, que es la que realmente sostiene la piel desde dentro.
–Por las noches: El anticelulítico funciona especialmente bien porque la piel entra en fase de reparación y aumenta su permeabilidad. “Con un masaje profundo se favorece el drenaje linfático y se mejora la penetración de los activos como la cafeína o la carnitina, que actúan sobre la lipólisis y la microcirculación”.
-Dos o tres veces por semana: La experta aconseja hacer una exfoliación o un masaje con un rodillo frío, para potenciar aún más los resultados de la rutina diaria. “La exfoliación mejora la renovación celular y la absorción de los productos, mientras que el frío reduce la inflamación y ayuda a descongestionar los tejidos”.
-Otras pautas clave: “Y, por supuesto, es fundamental hidratarse bien y reducir la sal, ya no sólo por una cuestión estética, sino que se trata de una necesidad fisiológica que, además de favorecer un buen estado de salud, asegura una menor retención, menos volumen y mejor textura cutánea”.
“Con este enfoque, en cuatro-seis semanas, la piel puede verse más lisa, más firme y con menos volumen retenido. No es magia, sino que se trata de trabajar “a favor” del funcionamiento natural del cuerpo”, concluye la doctora Ristori.




