Banbu se posiciona con un catálogo de más de 120 referencias formuladas sin compuestos CMR (carcinogénicos, mutagénicos o tóxicos para la reproducción). En un mercado saturado de cosmética «natural», la diferenciación radica en la seguridad analítica.
Entrevistamos a Rodrigo Folgueira, cofundador y CEO de Banbu
Apuestan por una propuesta endocrine safe que evita disruptores hormonales y compuestos CMR. Desde un punto de vista galénico y de I+D, ¿cuáles son los protocolos de validación científica que implementa Banbu para asegurar que, tras eliminar estos disruptores comunes, la eficacia terapéutica y la estabilidad de la fórmula se mantienen intactas a largo plazo?
En Banbu entendemos el concepto “endocrine safe” desde una perspectiva técnica y preventiva. No se trata únicamente de eliminar ingredientes prohibidos por la normativa europea, sino de aplicar un principio de precaución fundamentado en evidencia científica actualizada.
Desde el punto de vista galénico y de I+D, nuestro protocolo se articula en cuatro fases:
1. Cribado toxicológico previo a formulación
Excluimos sistemáticamente sustancias clasificadas como CMR (carcinogénicas, mutagénicas o tóxicas para la reproducción) y aquellas identificadas en literatura científica como potenciales disruptores endocrinos, aunque estén permitidas en determinadas concentraciones. Trabajamos con bases de datos regulatorias europeas y revisiones científicas actualizadas.
2. Selección de materias primas certificadas
Utilizamos exclusivamente ingredientes naturales y ecológicos certificados bajo estándar COSMOS, con trazabilidad completa y fichas técnicas detalladas. Esto nos permite evaluar pureza, estabilidad y posibles contaminantes.
3. Desarrollo galénico en sistemas anhidros o de bajo riesgo conservante
Muchas de nuestras fórmulas son anhidras, lo que reduce la necesidad de conservantes convencionales y mejora la estabilidad microbiológica. Cuando el producto requiere fase acuosa, realizamos challenge test y estudios de estabilidad acelerada y en tiempo real.
4. Evaluación dermatológica independiente
Todos los productos se someten a test dermatológicos en laboratorio externo para validar tolerancia cutánea y funcionalidad. La eficacia no puede verse comprometida por la eliminación de determinados compuestos; por ello trabajamos con activos botánicos estandarizados y biotecnológicos con respaldo científico.
Nuestro objetivo es claro: demostrar que es posible formular con criterios de máxima seguridad sin renunciar a la eficacia cosmética.
El Farmacéutico como Garante de la «Clean Beauty”
El farmacéutico es el profesional de salud más cercano al ciudadano y el que mejor puede explicar conceptos complejos como el equilibrio hormonal. Ante el auge del greenwashing, ¿qué herramientas o datos técnicos ofrece Banbu al farmacéutico para que este pueda prescribir sus productos con la certeza de que está recomendando una cosmética responsable, transparente y fabricada con estándares de calidad europeos?
El farmacéutico es, sin duda, el profesional sanitario más accesible y el mejor interlocutor para traducir conceptos complejos como el equilibrio hormonal o la exposición acumulativa a determinadas sustancias. En un contexto donde el término “clean beauty” puede resultar ambiguo, en Banbu ofrecemos herramientas concretas:
- Dossiers técnicos completos por producto, con desglose INCI y función de cada ingrediente.
- Justificación de exclusión de sustancias controvertidas, basada en criterios regulatorios europeos.
- Certificaciones oficiales (COSMOS, CAAE, sello vegano) que aportan validación externa.
- Información formativa específica para el canal farmacéutico, que facilita explicar al paciente qué es un disruptor endocrino y por qué puede ser relevante reducir la exposición cotidiana.
- Fabricación bajo estándares europeos y control de calidad conforme a normativa vigente.
No apelamos al miedo ni a discursos alarmistas; hablamos de reducción de exposición innecesaria desde un enfoque de prevención y salud pública. Creemos que el farmacéutico necesita argumentos técnicos verificables, no slogans.
La figura del cuidador
Para un cuidador que debe elegir productos de higiene diaria para un familiar dependiente o con piel sensible, la ausencia de disruptores endocrinos no es solo una preferencia estética, sino una medida de prevención sanitaria. ¿Cómo facilita la gama de Banbu la labor de estos cuidadores, y por qué consideran que su enfoque en sostenibilidad y transparencia es un aliado crítico para la salud de las familias a largo plazo?
Para una cuidadora, la higiene no es cosmética decorativa; es un acto repetido que puede influir en la salud cutánea y sistémica de personas vulnerables.
Nuestra propuesta facilita su labor en tres dimensiones:
1. Minimización de exposición acumulativa
En poblaciones como infancia, personas mayores o pacientes con patologías crónicas, reducir la carga de ingredientes potencialmente problemáticos puede ser relevante dentro de una estrategia global de prevención.
2. Alta tolerancia dermatológica
Formulamos sin sulfatos agresivos, siliconas, parabenos ni compuestos CMR, priorizando ingredientes que respeten la barrera cutánea y el pH fisiológico.
3. Transparencia informativa
Facilitamos acceso público a la composición y función de cada ingrediente, permitiendo decisiones informadas. La educación es parte de nuestra misión.
Además, entendemos la sostenibilidad como un concepto ligado también a salud futura: envases reciclables, fórmulas biodegradables y producción responsable forman parte de un modelo que protege tanto al individuo como al entorno en el que vive.
Nuestro compromiso es ofrecer una cosmética que acompañe la recomendación farmacéutica desde la responsabilidad, la evidencia y la coherencia regulatoria.




