La atención farmacéutica sale del hospital para acompañar al paciente allí donde continúa su tratamiento: su propio domicilio. El Hospital público Gregorio Marañón de la Comunidad de Madrid ha incorporado de forma pionera en España la atención farmacéutica presencial para adultos ingresados en su programa de Hospitalización a Domicilio. Hasta ahora, cerca de 60 personas se han beneficiado de esta iniciativa.
El objetivo es comprobar de primera mano cómo se integra la medicación en la rutina diaria del paciente y detectar posibles dificultades que no siempre pueden identificarse desde el hospital. Para ello, los farmacéuticos revisan los tratamientos directamente en los hogares, comprueban cómo se utilizan, ayudan a organizar los medicamentos y ofrecen recomendaciones para facilitar un manejo seguro.
Una atención especialmente dirigida a pacientes complejos
En esta primera etapa, el programa se dirige especialmente a personas que necesitan un seguimiento más estrecho. Entre ellas se encuentran pacientes polimedicados, que han experimentado numerosos cambios de medicación durante el ingreso o que presentan dificultades para administrar correctamente sus tratamientos.
Antes de desplazarse al domicilio, los farmacéuticos revisan la historia clínica y el tratamiento prescrito para preparar cada visita. Una vez en casa, comprueban junto al paciente o su cuidador qué medicamentos utiliza, cómo los administra y qué obstáculos pueden surgir en el día a día.
Esta visita permite observar aspectos que forman parte de la rutina cotidiana y que pueden pasar inadvertidos en el entorno hospitalario: cómo se organizan y conservan los medicamentos, qué sistemas se utilizan para recordar las tomas o si determinadas técnicas de administración se realizan correctamente.
Es el caso, por ejemplo, de tratamientos que requieren una técnica específica, como los inhaladores.
Detectar problemas que pueden comprometer el tratamiento
Durante la visita, los profesionales también revisan si existen medicamentos que puedan confundirse entre sí, tratamientos que ya no sean necesarios o productos caducados. Asimismo, prestan especial atención a los medicamentos de alto riesgo, cuyo uso incorrecto puede tener consecuencias más graves.
La valoración no se limita a los medicamentos. Los especialistas del Gregorio Marañón comprueban también cuestiones como el control del dolor, las alteraciones del sueño, el estreñimiento o las caídas, aspectos que pueden influir en la evolución del paciente durante su ingreso domiciliario.
A partir de toda esta información, los farmacéuticos ofrecen recomendaciones destinadas a facilitar un uso adecuado y seguro de los tratamientos.
Una vez finalizada la visita, la información recopilada se comparte con el equipo responsable del paciente para valorar, cuando sea necesario, posibles ajustes y la optimización del tratamiento.
Un seguimiento que continúa a distancia
La atención presencial se complementa con un teléfono de contacto directo con los profesionales del hospital disponible las 24 horas del día. De esta forma, los pacientes pueden resolver dudas y contar con acompañamiento farmacoterapéutico tanto durante el ingreso en casa como en el momento del alta.
El programa permite así conocer con mayor detalle cómo se integra la medicación en la vida cotidiana del paciente. Según los resultados iniciales, el 67% de las intervenciones realizadas están directamente relacionadas con la atención presencial.
Además de las visitas programadas para determinados perfiles, el farmacéutico puede desplazarse al domicilio cuando el equipo asistencial considera que su intervención presencial puede resultar de utilidad.
Un modelo que comienza a extenderse
La intención del Hospital Gregorio Marañón es ampliar progresivamente esta iniciativa para llegar a un mayor número de pacientes de Hospitalización a Domicilio. De hecho, ya se han realizado las primeras visitas de atención farmacéutica a pacientes pediátricos.
El programa comenzó a desarrollarse después de que el hospital obtuviera, en 2025, la acreditación de referencia a las Unidades de Hospitalización a Domicilio otorgada por la Home Care Accreditation de la Joint Commission International (JCI), organismo de certificación y mejora de la calidad de la atención médica.
La experiencia apuesta así por un modelo en el que la atención farmacéutica no termina al salir del hospital, sino que acompaña al paciente hasta su casa para comprobar cómo se utiliza realmente la medicación y adaptar el seguimiento a sus necesidades cotidianas.
