Tras el brote de Hantavirus detectado a bordo del crucero de expedición MV Hondius, que navegaba en el Atlántico después de haber realizado una ruta por Sudamérica, la situación actual de este virus transmitido por roedores ha generado una gran atención internacional: hasta la fecha hay tres fallecidos (uno confirmado con prueba de laboratorio); un enfermo ingresado en Suiza con prueba positiva (bajó del barco en Santa Elena); otro enfermo en UCI en Sudáfrica (el tercero con diagnóstico); y tres pacientes sintomáticos ya evacuados en avión desde Cabo Verde hacia Amsterdam (uno de ellos es el médico).
La Organización Mundial de la Salud (OMS), en coordinación con las autoridades sanitarias europeas y españolas, ha solicitado el atraque del buque en Canarias para facilitar la evacuación médica de los pasajeros afectados y gestionar el control epidemiológico de forma segura.
La embarcación transporta 147 pasajeros, entre ellos 14 españoles, y una vez que lleguen a Canarias serán trasladados en aviones militares al Hospital Gómez Ulla de Madrid con el objetivo de guardar cuarentena.
Las autoridades españolas han insistido en que el desembarco en Canarias se realizará bajo protocolos de máxima seguridad, sin contacto con la población local, y con seguimiento médico y epidemiológico continuo por parte de expertos internacionales. Para recibirlos ha activado el Mecanismo Europeo de Protección Civil. Esta herramienta de la UE sirve para coordinar una respuesta conjunta ante emergencias, al facilitar la asistencia y repatriación de los afectados.
¿Cómo se transmite el virus? ¿Es posible el contagio entre humanos?
La mayoría de los hantavirus del mundo no se transmiten entre personas. La vía habitual de contagio sigue siendo el contacto con partículas procedentes de orina, saliva o excrementos de roedores infectados. Los hantavirus también se pueden propagar a través de la mordedura o el rasguño de un roedor, pero esto es raro.
Sin embargo, la variante conocida como virus Andes, detectada principalmente en Argentina y Chile, sí ha demostrado capacidad limitada de transmisión entre humanos. Este contagio suele producirse tras un contacto muy estrecho y prolongado con una persona infectada, especialmente durante la fase inicial de síntomas respiratorios.
Suelen presentar dos cuadros principales: el síndrome cardiopulmonar por hantavirus (SCPH) de mayor gravedad y peor pronóstico, predominante en América; y la fiebre hemorrágica con síndrome renal (FHSR), más frecuente en Europa y Asia.
Signos y síntomas de la cepa Andes
El virus Andes puede provocar una enfermedad muy grave llamada síndrome cardiopulmonar por hantavirus (SCPH o HCPS en inglés), considerada la complicación más peligrosa asociada a este virus.
Los síntomas suelen aparecer entre 2 y 8 semanas después de la exposición y comienzan de forma similar a una gripe fuerte, con:
- Fiebre elevada.
- Dolor muscular intenso.
- Cansancio extremo.
- Escalofríos.
- Dolor de cabeza.
- Náuseas y vómitos.
- Diarrea y dolor abdominal.
En algunos pacientes, la enfermedad evoluciona rápidamente hacia una fase respiratoria grave, con síntomas que incluyen tos seca, dificultad respiratoria, sensación de presión en el pecho, acumulación de líquido en los pulmones (edema pulmonar), bajada brusca de tensión e insuficiencia respiratoria aguda.
Además del daño pulmonar, el virus Andes también puede provocar:
- Shock cardiovascular.
- Alteraciones hemorrágicas.
- Arritmias.
- Fallo renal agudo, y en casos raros, complicaciones neurológicas como meningitis o encefalitis.
Uno de los aspectos que más preocupa a los expertos es su elevada mortalidad. Diversos estudios sitúan la letalidad del síndrome cardiopulmonar por hantavirus entre el 35 % y el 50 % en los casos graves.
España está preparada, según la Semicyuc
Los Servicios de Medicina Intensiva en España están preparados para atender a estos pacientes. Así lo ha afirmado el doctor Borja Suberviola, coordinador del Grupo de Trabajo de Enfermedades Infecciosas y Sepsis de la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias, quien ha explicado el abordaje de estos pacientes en una UCI y los protocolos que hay que poner en marcha para atenderles.
Actualmente no existe un tratamiento farmacológico efectivo. La ribavirina ha mostrado cierto beneficio en la fiebre hemorrágica con síndrome renal (FHSR), si se administra precozmente; pero no ha demostrado eficacia clara en el síndrome cardiopulmonar por hantavirus (SCPH), en la que el tratamiento se fundamenta en el soporte vital del paciente. Este soporte incluye el tratamiento del shock mediante fluidoterapia y fármacos vasopresores, el soporte respiratorio mediante el empleo de ventilación mecánica y de la disfunción renal con el uso de técnicas de sustitución renal. En casos de especial gravedad puede llegar a ser necesario el empleo de soporte mediante membrana de oxigenación extracorpórea (ECMO).
No existe indicación para el uso de antibióticos de forma rutinaria, ya que se trata de una infección viral. Estos solo deben emplearse si existe sospecha o confirmación de coinfección bacteriana. De igual manera, tampoco está indicado el uso de fármacos inmunomoduladores, como sucede en otras patologías como la infección por SARS-CoV-2. En esencia, el manejo se centra en el soporte vital por parte de médicos intensivistas en el entorno de la UCI.
Así será el desarrollo del operativo sanitario en Canarias
La ministra de Sanidad, Mónica García, ha explicado que el operativo diseñado distingue claramente entre los casos sintomáticos y los pasajeros considerados contactos estrechos sin síntomas.
Los casos activos o sintomáticos no viajarán a Canarias. Serán evacuados directamente desde Cabo Verde mediante aeronaves medicalizadas hacia unidades hospitalarias de alto aislamiento para recibir atención especializada. Por su parte, las personas que continúan rumbo a Canarias son contactos estrechos o pasajeros sin síntomas.
El desembarco se realizará mediante circuitos sanitarios controlados, con traslado directo desde el puerto hasta el aeropuerto y posterior retorno a sus países de origen, evitando en todo momento el tránsito por espacios abiertos a la población general.
En relación con los ciudadanos españoles a bordo, el Ministerio está verificando actualmente si mantienen su residencia habitual en España. En aquellos casos en los que así sea, su evacuación se llevará a cabo mediante un operativo coordinado por el Ministerio de Defensa y serán trasladados al Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, en Madrid, donde realizarán la correspondiente cuarentena bajo supervisión sanitaria.
En caso de aparición de síntomas, el Sistema Nacional de Salud activará la red estatal UATAN para garantizar una atención inmediata y segura. En cualquier caso, la ministra ha querido trasladar un mensaje de tranquilidad a la ciudadanía, insistiendo en que el riesgo para la población general continúa siendo muy bajo.
Aunque el hantavirus puede presentar una elevada letalidad en determinadas formas clínicas graves, especialmente respiratorias, el Ministerio ha explicado que el contexto específico del brote —una embarcación con convivencia estrecha y prolongada— favorece mucho más la posible transmisión interpersonal.
Tanto la OMS como el ECDC recuerdan también que aunque la especie identificada es el hantavirus andino, una de las pocas variantes en las que se ha documentado transmisión entre humanos, este tipo de contagio sigue siendo extremadamente infrecuente y requiere contactos muy estrechos y prolongados, generalmente con personas sintomáticas.
El hantavirus, en pocas palabras
*Por el Grupo de Trabajo de Enfermedades Infecciosas y Sepsis de la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (Semicyuc).
- Las infecciones por hantavirus son zoonosis transmitidas por roedores infectados.
- Se estima que existen aproximadamente 000 casos humanos anuales de infección por distintas especies de hantavirus en todo el mundo, especialmente en América y África.
- El contacto con roedores es el factor clave en la transmisión, ya que los hantavirus se eliminan por la orina, heces o saliva de roedores infectados.
- Se distinguen dos cuadros principales, el síndrome cardiopulmonar por hantavirus (SCPH) de mayor gravedad y peor pronóstico, predominante en América, y la fiebre hemorrágica con síndrome renal (FHSR), más frecuente en Europa y Asia.
- El SCPH cursa con fiebre inicial inespecífica seguida de insuficiencia respiratoria aguda, shock y fracaso multiorgánico. El diagnóstico se confirma mediante serología o PCR. No existe un antiviral claramente eficaz en fases avanzadas, por lo que el tratamiento se basa en el soporte vital, que debe realizarse en una UCI.
- La mortalidad del SCPH en los casos de mayor gravedad puede ser elevada, de ahí que el diagnóstico precoz sea clave para mejorar la supervivencia.





