Tras un corte o una herida hechos con un objeto visiblemente deteriorado, viene la pregunta lógica que todos nos hacemos: ¿me tengo que vacunar del tétanos? La respuesta es sí: es recomendable vacunar si han pasado más de 5 años desde la última dosis de refuerzo, especialmente si la herida es profunda, está sucia o contaminada.
Cuando te haces un corte con algún objeto oxidado o abandonado en malas condiciones, es muy común dudar sobre la necesidad de ir a que te pongan la vacuna antitetánica. La fórmula que nos propone el Comité Asesor de Vacunas e Inmunizaciones de la Asociación Española de Pediatría para tomar la decisión correcta y saber cómo actuar se basa en tres aspectos que hay que tener en cuenta:
- Contemplar su aspecto, teniendo en cuenta que las heridas que con mayor frecuencia se asocian a tétanos son aquellas contaminadas con tierra o heces humanas o de animales y las que muestran grandes áreas de necrosis tisular.
- El número de dosis de vacuna antitetánica recibidas con anterioridad.
- Y el tiempo transcurrido desde la última dosis de vacuna antitetánica recibida.
El riesgo tetánico puede existir también ante mordeduras de animales, cirugía intestinal, broncoaspiración de heces o de tierra contaminada, por uso de jeringuillas contaminadas e incluso en tatuajes y perforaciones corporales (piercing). Igualmente, la utilización de material no esterilizado en los cuidados del cordón umbilical puede provocar tétanos en hijos de madres no inmunizadas.
Una neurotoxina realmente peligrosa
La bacteria Clostridium tetani es un bacilo que se localiza en forma de esporas en el suelo, el polvo y los excrementos humanos y animales, siendo responsable del tétanos. Sus esporas penetran a través de heridas y cortes en la piel, proliferando en condiciones de anaerobiosis en tejidos desvitalizados y necróticos, algo común en heridas por desgarro, incisocontusas, por aplastamiento, mordeduras o quemaduras. El mecanismo es el siguiente: cuando nos hacemos un corte o una herida con alguno de estos elementos contaminados, este bacilo entra al organismo, donde produce una neurotoxina que afecta a los nervios, causando espasmos musculares en la mandíbula, la espalda y el cuello, aunque estos síntomas no suelen aparecer hasta 5 y 10 días después de la infección, pudiendo tardar en aparecer incluso hasta 50 días en algunos casos. En realidad, este bacilo provoca dos toxinas (tetanolisina y tetanospasmina), siendo esta última la realmente peligrosa y provoca una clínica de rigidez muscular generalizada que puede conducir a la muerte.
Rigidez progresiva
La enfermedad del tétanos se caracteriza por contracciones musculares dolorosas, primero en los músculos de las mandíbulas y en los músculos del cuello y rigidez abdominal, aunque a veces se limita a la zona de la lesión. Entre los signos que pueden ser indicativos de infecciones tan graves como la septicemia, la meningitis o la encefalitis, están la fiebre alta persistente, somnolencia excesiva y/o manchas en la piel.
Educar para la vacunación
La vacunación es la mejor forma de prevenir el tétanos, aunque las heridas limpias y superficiales pueden no requerir refuerzo si la última vacunación fue hace menos de 10 años. En cualquier caso, tras un corte y especialmente si la herida es profunda, está sucia o contaminada, es recomendable vacunar si han pasado más de 5 años desde la última dosis de refuerzo. A modo de guía, el Comité Asesor de Vacunas de la Asociación Española de Pediatría nos aclara en qué casos es necesaria la profilaxis antitetánica.
- La pauta vacunal recomendada para la infancia consiste en la administración de 5 dosis de la vacuna frente a la difteria, el tétanos y la tosferina (DTPa/Tdpa): 2 dosis (a los 2 y 4 meses) y refuerzo a los 11 meses (3.ª dosis) con vacuna DTPa-HB-Hib-VPI (hexavalente); a los 6 años (4.ª dosis) con el preparado de carga estándar (DTPa-VPI), preferible al de baja carga antigénica de difteria y tosferina (Tdpa-VPI) y a los 10-12 años (5.ª dosis) con Tdpa.
- Igualmente recomienda Tdpa en cada embarazo entre las semanas 27 y 36 de gestación, preferiblemente en la 27-28. En caso de parto prematuro probable, se puede administrar a partir de la semana 20, tras haber realizado la ecografía de alta resolución.
Para la población adulta, la vacunación con 5 dosis en la infancia y adolescencia, y con una dosis de recuerdo a partir de los 60-65 años, o 5 dosis a lo largo de toda la vida, es suficiente para estar bien protegidos frente al tétanos. No existen límites superiores de edad para la inmunización contra el tétanos, y hasta las personas mayores, de 75 o más años, deben recibir inmunización primaria y refuerzos cada 10 años, puesto que son precisamente los que presentan la máxima mortalidad cuando contraen tétanos.

