Las autoridades sanitarias internacionales mantienen activados los protocolos de vigilancia y aislamiento tras la repatriación de pasajeros del crucero MV Hondius, afectado por un brote de hantavirus. Los distintos países están gestionando la situación con medidas preventivas estrictas mientras continúan las pruebas diagnósticas y el seguimiento epidemiológico.
En España,13 pasajeros y un miembro de la tripulación han sido trasladados al Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla, en Madrid, donde permanecerán en cuarentena preventiva bajo protocolos sanitarios reforzados.
El hospital ha activado circuitos cerrados de acceso, aislamiento preventivo y medidas especiales para evitar contacto con otros pacientes o visitantes. Las autoridades sanitarias españolas mantienen la vigilancia epidemiológica activa, aunque por ahora no se han confirmado casos positivos graves entre los españoles repatriados.
Entre los repatriados españoles hay ciudadanos de Cataluña, Madrid, Asturias, Castilla y León, Galicia y Comunidad Valenciana.
Caso investigado en Alicante
En paralelo, Sanidad ha confirmado el resultado negativo en hantavirus de la mujer ingresada en Alicante que estaba siendo estudiada como posible caso relacionado. Igualmente la mujer aislada en el Clínic de Barcelona por ser contacto ha dado negativo en la prueba PCR.
Este resultado reduce parcialmente la preocupación sobre posibles contagios asociados fuera del núcleo principal del crucero, aunque las autoridades mantienen la máxima precaución debido al periodo de incubación de la enfermedad.
Francia y EEUU: última hora
De los cinco ciudadanos franceses repatriados procedentes del MV Hondius, uno de ellos comenzó a presentar síntomas compatibles con hantavirus. El primer ministro francés, Sébastien Lecornu ha confirmado que los cinco pasajeros han sido puestos en aislamiento estricto, están recibiendo atención médica y se les realizarán pruebas diagnósticas y evaluaciones clínicas completas.
Además, el Gobierno francés prepara medidas adicionales para el control de contactos estrechos y la protección de la población general.
Por su parte, de los 17 ciudadanos estadounidenses que viajaban a bordo del crucero y que han sido repatriados a Estados Unidos, uno de ellos ha dado un “positivo leve” por PCR a la cepa Andes del hantavirus, mientras que otro presenta síntomas leves compatibles con la infección.
Ambos pasajeros están siendo trasladados en unidades especiales de biocontención como medida de precaución. Las autoridades estadounidenses han activado el protocolo de enfermedades infecciosas y trasladarán a los afectados al Centro Regional de Tratamiento de Patógenos Emergentes de Nebraska, especializado en patógenos de alto riesgo.
A su llegada cada pasajero será evaluado clínicamente, permanecerá bajo vigilancia médica y recibirá atención específica según su evolución.
Situación contenida pero bajo vigilancia internacional
Los principales puntos de preocupación son la posible aparición de nuevos síntomas en pasajeros ya repatriados, el seguimiento de contactos estrechos y la vigilancia específica de la cepa Andes, una variante poco habitual del hantavirus que puede presentar transmisión interpersonal en determinadas circunstancias.
Por ahora todos los países implicados han activado protocolos de aislamiento y control sanitario preventivo. Por el momento, los casos detectados son limitados y los síntomas descritos son leves o moderados,
