A media mañana…
La siguiente batalla del día es el tentempié a media mañana, que habitualmente los niños hacen en el recreo de los colegios, seguido del almuerzo. Para el tentempié lo ideal sería elegir aquellas alternativas que no sean productos ultraprocesados de mala calidad nutricional. Hay que elegir productos naturales frente a los típicos zumos envasados, batidos de chocolate, galletas, bollería, embutidos, chucherías y bolsas de patatas fritas y snacks. Estas son mis propuestas, que podéis alternar cada día de la semana:
1. Tuppers con fruta troceada y frutos secos.
2. Tomatitos cherry y zanahorias.
3. Batidos caseros con leche y fruta.
4. Sándwiches integrales de:
o Tortilla francesa.
o Hummus.
o Queso y tomate.
o Vegetal: Pollo, huevo cocido, lechuga y tomate.
o Atún o salmón ahumado con queso de untar y /o tomate.
En el comedor escolar
Por último, llega la hora de comer. Si tu hijo está apuntado al comedor del colegio, asegúrate de que el catering que sirve las comidas cumpla todos los requisitos y esté supevisado por un dietista-nutricionista. Puedes imprimir el menú y tenerlo a mano en la nevera para luego en casa, completar con las cenas. Es conveniente acostumbrar al niño a comer de todo, incluyendo guarniciones de ensalada o verduras que suele acompañar los segundos platos. De igual manera, se debe hacer énfasis en que se consuma la fruta que suele haber de postre. Lo que hagas en casa es lo que harán en el cole.
Cada vez hay una mayor regulación en los comedores escolares y existen documentos de consenso sobre cómo debe realizarse la alimentación en los centros educativos. La limitación del consumo de fritos y rebozados, al igual que de productos precocinados, el empleo de aceite de oliva o aceite de girasol alto oleico frente al aceite de girasol… Son algunas de las aplicaciones prácticas que se están llevando a cabo. Además, existe una frecuencia semanal recomendada para el consumo de cada grupo de alimentos.
