Sentirse escuchado, comprendido y acogido no solo alivia emocionalmente, sino que también tiene un impacto directo en la salud. Así lo puso de manifiesto Marian Rojas Estapé durante su intervención en la sesión “Recupera tu mente, reconquista tu vida”, celebrada en Infarma Madrid 2026 con el apoyo de Arquia Banca.
La especialista, centrada en el tratamiento de pacientes con ansiedad, depresión, trastornos somáticos y trauma, explicó que la conexión emocional reduce el sufrimiento, algo respaldado tanto por la experiencia clínica como por la evidencia científica.
Neurociencia y salud mental: el reto del siglo XXI
Durante su ponencia, Rojas subrayó que su objetivo es «acercar la neurociencia a los profesionales de la salud en un contexto en el que la depresión y la ansiedad se han convertido en las grandes enfermedades del siglo XXI”, destacando además el papel esencial de los farmacéuticos en su abordaje.
La psiquiatra explicó que el organismo humano está diseñado para la supervivencia global —no solo física, sino también emocional, social y económica—. Ante amenazas, reales o percibidas, el cuerpo activa mecanismos de defensa liberando hormonas como el cortisol y la adrenalina.
Sin embargo, cuando este estado de alerta se prolonga, se bloquea la corteza prefrontal, afectando funciones clave como la atención, el autocontrol y la toma de decisiones.
El impacto del estrés en el organismo
Rojas incidió en que el dolor emocional tiene un efecto fisiológico y que «duele igual que el físico, ya que activa el eje hipotálamo-hipófiso-adrenal (HHA), principal sistema neuroendocrino de respuesta al estrés que, mantenido en el tiempo, puede modificar el organismo y la microbiota». En este sentido, defendió la necesidad de reforzar la formación sanitaria con contenidos específicos sobre gestión emocional. «En nuestra formación falta aprender a gestionar lo que no controlamos», afirmó.
El papel clave del farmacéutico en la salud mental
En un entorno marcado por el estrés y la inmediatez, la experta concluyó que la prevención es fundamental. En un mundo intoxicado por la dopamina, el cortisol y la velocidad, la prevención en salud mental juega un papel muy importante”, afirmó.
En este contexto, destacó la labor de los farmacéuticos, quienes, gracias a su cercanía con los pacientes, generan confianza y favorecen la liberación de oxitocina, vinculada a la empatía, ya que “están al otro lado del mostrador ayudando a aliviar el dolor físico y emocional”.
Inspiración y superación: la experiencia de Albert Espinosa
El congreso también ofreció un espacio para la reflexión personal con la intervención de Albert Espinosa. El autor compartió su vivencia durante la enfermedad que superó en la infancia, poniendo en valor el papel del entorno sanitario.
Espinosa destacó especialmente la dimensión humana de los profesionales, que “no solo dispensaban medicamentos, sino también cercanía, consejos y humanidad”, un factor determinante en su recuperación y en la de otros pacientes con los que convivió.





