Home FarmaciaCampañas La farmacia comunitaria refuerza su papel en la prevención del ictus con más de 2.700 pruebas de salud

La farmacia comunitaria refuerza su papel en la prevención del ictus con más de 2.700 pruebas de salud

por Redacción Consejos
ictus COFB

La campaña “Mi farmacia, mi salud. Todos contra el ictus” ha cerrado su recorrido por la provincia de Barcelona tras realizar más de 2.700 pruebas de salud a cerca de 700 personas y efectuar cerca de 70 derivaciones urgentes y preferentes al sistema sanitario.

La iniciativa, impulsada por el Col·legi de Farmacèutics de Barcelona (COFB), Sandoz y la Fundación Ictus, con la colaboración de OMRON, ha recorrido entre septiembre y octubre cinco municipios de la provincia a través de una unidad móvil dedicada a la prevención y detección precoz de los principales factores de riesgo vascular.

Detectar el riesgo antes de que aparezca el ictus

Uno de los principales objetivos de la campaña ha sido identificar alteraciones que pueden pasar desapercibidas y que aumentan el riesgo de sufrir un ictus.

Para ello, los participantes completaron un circuito de cinco estaciones en el que se realizaron mediciones de presión arterial y pulso, detección de fibrilación auricular mediante tensiómetros con electrocardiograma, control de peso, talla y perímetro abdominal, así como determinaciones del perfil lipídico y de glucemia o hemoglobina glicosilada.

Con estos resultados se calculó posteriormente el riesgo vascular individualizado mediante el índice SCORE2.

Cuando se detectaban parámetros alterados, los profesionales ofrecían consejo sanitario y, si era necesario, realizaban una derivación directa y coordinada a Atención Primaria o al hospital de referencia.

Cinco municipios y seis paradas

La unidad móvil realizó seis paradas en cinco municipios: Rubí, Cerdanyola del Vallès, El Prat de Llobregat, Sant Adrià de Besòs y Barcelona, donde estuvo ubicada en Rambla Guipúzcoa y en los Jardines de Elx.

Durante el recorrido participaron cerca de 80 farmacéuticos comunitarios voluntarios, que trabajaron de forma coordinada con médicos de Atención Primaria y especialistas en Neurología de distintos hospitales de referencia.

Entre ellos se encontraban el Consorci Sanitari de Terrassa, el Consorci Corporació Sanitària Parc Taulí, el Hospital Universitari de Bellvitge, el Hospital Universitari Germans Trias i Pujol, el Hospital del Mar y el Hospital de la Santa Creu i Sant Pau.

“La prevención funciona y la proximidad importa”

Jordi Casas, presidente del Col·legi de Farmacèutics de Barcelona, destaca que “esta iniciativa es la confirmación de que la prevención funciona, que la proximidad importa y que la farmacia comunitaria continúa siendo un agente imprescindible para mejorar la salud de la ciudadanía”.

Casas añade que “más allá de las cifras, lo que realmente da valor a esta campaña es que ha permitido identificar factores de riesgo que muchas personas desconocían, ofrecer consejo sanitario personalizado y activar derivaciones necesarias al sistema sanitario. Esto es prevención, es salud pública y es una muestra del valor asistencial que aportamos desde la farmacia comunitaria”.

Asimismo, subraya la importancia de la coordinación: “una de las grandes fortalezas ha sido la participación de un equipo multidisciplinar formado por farmacéuticos comunitarios, enfermeras, médicos de atención primaria y neurólogos; la salud es una responsabilidad compartida y la coordinación entre profesionales e instituciones es el mejor camino para afrontar los grandes retos de salud pública”.

Uno de cada cuatro sufrirá un ictus a lo largo de su vida

La prevención cobra especial importancia ante la magnitud de esta enfermedad.

Esther Duarte, directora de la Fundación Ictus, recuerda que “una de cada cuatro personas sufrirá un ictus a lo largo de su vida y solo en Cataluña se registran más de 13.500 casos cada año. Estas cifras nos obligan a acercar la prevención a la vida cotidiana: campañas como esta permiten detectar factores de riesgo que pueden pasar inadvertidos y facilitar que las personas reciban atención antes de que se produzca un ictus”.

Y añade que “nuestro compromiso es prevenir el ictus y acompañar a quienes lo han vivido, porque sus consecuencias no terminan con el alta hospitalaria. La cercanía de la farmacia y el apoyo de entidades como la Fundación Ictus son esenciales para que las personas afectadas y sus familias encuentren orientación y recursos para recuperar autonomía y calidad de vida”.

La farmacia, puerta de entrada a la prevención

Los resultados de la campaña refuerzan el papel de la farmacia comunitaria como punto sanitario cercano y accesible, capaz de detectar factores de riesgo, ofrecer educación sanitaria y facilitar la derivación cuando se identifican alteraciones que necesitan valoración médica.

La coordinación entre farmacia, Atención Primaria y hospitales permite además que esa detección no quede en una simple medición, sino que pueda integrarse en el circuito asistencial.

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