Los hidratos de carbono de asimilación lenta ,que son los que proporcionan las legumbres, las
verduras o las frutas, son los más recomendables, sobre todo cuando no se realiza demasiada actividad física, puesto que su asimilación es más lenta, lo que provoca que tengamos menos apetito y que la liberación de energía sea más sostenida. Actualmente, la mayoría de los españoles llevan un estilo de vida demasiado sedentario, por lo que debería convertir las legumbres y la verdura en los protagonistas de su alimentación, no a los alimentos ricos en hidratos de carbono de asimilación rápida como la pasta, el pan, harinas refinadas o las patatas.
Pero en la práctica, la realidad es otra bien distinta, ya que el 71% de los españoles abusa de los hidratos de carbono de asimilación rápida, consumiendo pasta, arroz o pan todos los días. Por su parte, un 18% asegura ingerir este tipo de alimentos dos o tres veces a la semana, un 10% lo hace a veces y un 1%, nunca. Según Sara Jiménez, Directora Técnica de Nutrición 






