Urticaria solar y erupción solar
Por otra parte, las reacciones inmediatas más frecuentes de la «alergia al sol» son la urticaria solar o la erupción polimorfa solar. La urticaria solar es un trastorno raro que se produce por un mecanismo de hipersensibilidad inmediata frente a un fotoalérgeno desconocido. Tal y como explica el doctor «a los pocos minutos de la exposición solar se produce eritema, picor y lesiones habonosas (ronchas) en la zona, que persisten entre unos minutos y un par de horas, desapareciendo sin dejar lesión alguna. Cuando la exposición es muy intensa y/o la superficie afectada es muy grande, puede acompañarse de sintomatología general como dolor de cabeza, náuseas, dificultad respiratoria e hipotensión, pudiéndose incluso producir pérdida de conocimiento. Para su prevención se recomienda evitar en lo posible las exposiciones solares y el uso de antihistamínicos orales para
su tratamiento».
Por otro lado, la erupción solar polimorfa es una de las fotodermatosis más frecuentes y llega a afectar hasta a un 15%-20% de la población general. Se caracteriza por la aparición de una erupción cutánea de morfología variada que se localiza de manera predominante en la cara, escote, antebrazos y zona anterior de las piernas y que puede durar varios días hasta su desaparición. «Aparece en las primeras exposiciones solares y mejora tras exposiciones repetidas a medida que la piel se broncea. En general no entraña gravedad y,
una adecuada protección solar, exposiciones cortas y progresivas, y, ocasionalmente, el uso de antihistamínicos suele ser suficientes para su control», comenta el especialista.
Dermatitis atópica
En esta patología cutánea los baños en piscinas más frecuentes en esta época del año pueden empeorarla por la irritación debida al cloro usado como desinfectante. En caso de acudir a piscinas se aconseja una ducha posterior al baño y el uso de cremas hidratantes para disminuir la posible reacción. Los baños en el mar son recomendables, pero se deberá tener precaución con la exposición solar excesiva mediante el uso de cremas solares adecuadas para niños, evitando la exposición en niños muy pequeños.
Acude al alergólogo
Ante una reacción de estas características es preciso una valoración médica para la realización de una historia clínica detallada, una exploración física meticulosa general y, específicamente de las lesiones cutáneas, así como una serie de pruebas y exploraciones complementarias (analítica, fototest, pruebas de fotoparche, etcétera.) que conducirán al diagnóstico y tratamiento adecuado.
«Si se observa algún tipo de reacción tras una exposición solar es muy importante acudir inmediatamente al médico para empezar un tratamiento cuanto antes, siempre indicando la medicación utilizada previamente o las cremas aplicadas a modo de protección frente al sol», concluye el doctor García Abujeta.




