La uveítis engloba diversas enfermedades oculares inflamatorias de la úvea. Esta inflamación y sus complicaciones asociadas dañan el tejido ocular y pueden reducir la visión o, en algunos casos, causar ceguera. Aunque puede aparecer a cualquier, esta patología afecta principalmente a personas en edad laboral, por lo que el impacto en la calidad de vida suele ser enorme.
No es una patología muy conocida por el público general, ¿qué es y cuál es la incidencia de este trastorno?
Las uveítis son un grupo de enfermedades de baja incidencia y prevalencia; estarían dentro del grupo de enfermedades raras o minoritarias. No obstante, afectan de forma más frecuente a pacientes jóvenes (20-40 años) con una vida laboral activa, lo que condiciona con gran impacto su calidad de vida.
¿Se conocen sus causas? ¿Quienes son las personas de riesgo?
Lo más importante es diferenciar las uveítis que tienen una causa infecciosa de las que tienen una base inmune. Con respecto a las primeras, en general tienen un tratamiento específico con antiobióticos o antivirales por lo que el diagnóstico y posteriormente el tratamiento adecuado es curativo.
Con respecto a las de base inmune hay un grupo que se asocia a enfermedades autoinmunes sistémicas, como pueden ser las enfermedades reumatológicas, la sarcoidosis o la enfermedad inflamatoria intestinal y un segundo grupo que son las de causa puramente ocular.
¿Cuáles son los síntomas que pueden alertarnos sobre una inflamación ocular?
Si la uveítis afecta a la porción anterior del globo ocular, que son las más frecuentes, los pacientes relatan en general dolor ocular y visión borrosa. La pérdida de visión no suele ser muy grave en estos casos.
En el caso en que la uveítis afecte a la parte más posterior del ojo, y dado el contacto de la coroides con la retina, los pacientes pueden tener pérdida de visión severa o defectos del campo de visión.
La uveítis y sus complicaciones pueden reducir la visión e incluso llegar a causar ceguera, ¿de que tratamientos se dispone en la actualidad para impedirlo?
Las uveítis, especialmente las posteriores pueden ser causa de ceguera. Tienen en muchas ocasiones un curso crónico y que implica que deba realizarse el tratamiento adecuado desde el inicio del diagnóstico de la enfermedad. Los corticoides son la primera línea de tratamiento pero si deben administrarse crónicamente tienen efectos secundarios frecuentes y graves, por lo que suelen acompañarse de fármacos inmunosupresores, que también los presentan, e impactan sobre la calidad de vida. La introducción de los fármacos biológicos principalmente los de acción anti TNF ha sido un gran avance en el tratamiento de las uveítis de base inmune. Permiten un tratamiento más selectivo y mejoran la calidad de vida de los pacientes
Y la cirugía, ¿cuándo está indicada? ¿Puede ser eficaz para subsanar el problema o sus complicaciones?
La cirugía se utiliza para el tratamiento de las complicaciones, siendo las más frecuentes la catarata y el glaucoma. Pero pueden aparecer complicaciones retinianas que requieren cirugía de vitrectomía. Dado que la cirugía oftalmologia ha avanzado de forma significativa los pacientes con uveítis pueden beneficiarse de las nuevas técnicas menos invasivas.
¿Puede prevenirse? ¿Cuáles serían las recomendaciones en este sentido?
Las medidas preventivas deberían dirigirse a efectuar controles oftalmológicos en aquéllas enfermedades que pueden acompañarse de uveítis, principalmente las reumatológicas y otras enfermedades de base inmune como la enfermedad de Behçet o la sarcoidosis. Es especialmente importante en las niñas afectas de artritis crónica juvenil. El diagnóstico precoz en este tipo de uveítis es clave.
La uveítis se puede producir a cualquier edad, incluso en niños, pero afecta principalmente a personas jóvenes y de mediana edad. ¿Cómo afecta a la vida del paciente?
Las uveítis autoinmunes requieren en ocasiones tratamientos prolongados con efectos secundarios que impactan en al vida laboral de los pacientes. Por otra parte, la sintomatología de las uveítis afecta a la calidad de la visión además del déficit visual. Esto hace que en ciertos trabajos el problema aún puede ser mayor.
En líneas generales, ¿haría alguna recomendación especial a la población en cuanto a salud ocular?
Acudir al oftalmólogo siempre que haya sintomatología y realizar revisiones oftalmológicas en aquellas enfermedades en las que la patología ocular puede asociarse.
Las 5 claves
- La uveítis se puede producir a cualquier edad, pero alcanzar su nivel máximo entre los 20-50 años.
- Los principales factores de riesgo son la predisposición genética o padecer alguna enfermedad inflamatoria autoinmune como la espondilitis anquilosante o la artritis reumatoide.
- La pérdida de visión asociada a la uveítis puede afectar muchos aspectos de la vida de los pacientes, a sus actividades cotidianas o sociales y a la capacidad para trabajar y conducir.
- Es la tercera causa de ceguera en países desarrollados en pacientes en edad laboral.
- El 10% de las pérdidas visuales totales se debe a uveítis.





