CÁNCER DE COLON Los grandes hits

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A menudo, este tipo de cáncer no produce síntomas en sus fases iniciales y la mayoría comienza con un pequeño pólipo en la pared del colon que aumenta de tamaño. Los expertos recuerdan la importancia de hacerse colonoscopias a partir de los 50 años para detectarlo en sus fases iniciales.

En España, cada año se diagnostican unos 31.000 nuevos casos de cáncer de colon, lo que lo convierte en el tumor maligno de mayor incidencia en nuestro país. Sin embargo, gracias a los avances de la cirugía y a la irrupción de las terapias biológicas, la esperanza de vida ha aumentado un 15% en 10 años. Según datos de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), el cáncer de colon se produce por el crecimiento anormal de células malignas en el entorno del colon o el recto. En función de su localización, se habla de cáncer de colon, recto o cáncer colorrectal. Es el tumor más frecuente en ambos sexos en España; el tercero más común en el varón y el segundo en la mujer; el de mayor incidencia (15%) y el segundo que provoca mayor mortalidad (14,3%) después del de pulmón (20,6%). Así cada año, de los 31.000 nuevos casos diagnosticados, unos 19.000 lo son en hombres y 12.000 en mujeres. En cuanto a la mortalidad anual, llega a los 14.000 casos (8.000 en ellos y 6.000 en ellas).

Colonoscopias a partir de los 50
Pese a las altas cifras de incidencia, hasta el 90% de los tumores de colon se pueden curar gracias a la cirugía oncológica si se diagnostican en las fases iniciales. Por esta razón, las pruebas de cribado son fundamentales para detectar posibles células cancerosas. Los especialistas insisten en que la población, hombres y mujeres por igual, debe realizarse pruebas diagnósticas a partir de los 50 años (principalmente colonoscopias) y de forma periódica cada 10 años. “La prevención pasa por el cribado en población de entre 50 y 69 años. Con la prueba de sangre oculta en heces sabemos si es preciso hacer una colonoscopia y con ella podemos evitar dos cosas: primero, que aparezca el cáncer de colon y, después, si éste ya está presente, poder diagnosticarlo en david marinuna fase lo más temprana posible”, comenta el doctor Enrique Aranda, jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital Reina Sofía, uno de los médicos protagonistas del proyecto Es posible. 10 años desafiando al cáncer de colon, (www.innovandoesposible.es) una iniciativa de Roche auspiciada por EuropaColon y por el grupo TTD (siglas del grupo Español de Tratamiento de Tumores Digestivos). La campaña recoge testimonios y experiencias personales de una selección de profesionales médicos que han ayudado cada día a que más pacientes puedan desafiar a una enfermedad tan agresiva y común como el cáncer colorrectal. Como afirma el doctor Enrique Aranda, “no se puede perder nunca la capacidad de asombro ante las personas que tenemos delante. Aprendemos ciencia y aprendemos técnica pero cuando más aprendemos es en ese momento personal con el paciente y también con los compañeros. Cuando uno convive con el dolor de una persona, realmente, de alguna manera, convives con ese paciente y es algo que engrandece, que contribuye al crecimiento personal de uno”.

También desde Atención Primaria
Por su parte, el doctor Eduardo Díaz-Rubio, jefe del Servicio de Oncología Médica del Hospital Clínico San Carlos de Madrid, indica que es clave que los médicos de atención primaria y la población en general tomen conciencia de que “el cáncer de colon es evitable”. “Será así”, según este experto, “si diagnosticamos un pólipo adenomatoso y lo extirpamos. Ese pólipo no va a generar un cáncer y el periodo durante el cual el pólipo puede convertirse en un tumor es de aproximadamente unos diez años. Por lo tanto, tenemos tiempo suficiente para hacer detecciones precoces si se realizan campañas con ese objetivo. De hecho, estamos ante un tumor que realmente dejaríamos de ver si toda la población se hiciera pruebas de diagnóstico temprano”. Además, en las personas con antecedentes familiares es fundamental realizar un esquema diagnóstico personalizado, ya que hasta en el 20% de estos casos el cáncer de colon puede ser hereditario.

Tres grandes hitos
Hace 10 años si se te diagnosticaba un cáncer colorrectal las esperanzas de vida eran escasas. Sin embargo, en esta última década se han acumulado más progresos contra este tumor que en todo el siglo XX. Si en los años setenta el 50% de los pacientes con cáncer colorrectal en España fallecía antes de cumplirse los cinco años de diagnóstico, ahora el porcentaje de pacientes que está vivo, pasado ese tiempo, asciende al 65%. El doctor Aranda cita tres grandes hitos en el manejo de la enfermedad:

1. En primer lugar, al paciente se le sitúa en el centro del sistema y eso hace que todos los especialistas piensen a la vez cuál es la mejor opción posible para el enfermo en ese momento concreto.

2. Otro elemento clave ha sido la cirugía: hay menos morbimortalidad, se empieza a realizar cirugía laparoscópica (técnica que evita las grandes incisiones de la cirugía abierta) y se consigue intervenir a pacientes con metástasis hepáticas con finalidad curativa.

3. A todo ello hay que añadir la disponibilidad de técnicas de imagen cada vez más precisas, como la ecografía, la resonancia, el TAC, el PET-TAC, etc., resume este experto, que es el actual presidente del TTD, grupo responsable directo de que España figure entre los países que lideran la investigación de tumores digestivos en Europa.

Cirugía: el tratamiento ideal en estadios iniciales
En la actualidad, la cirugía oncológica es el tratamiento de elección para el cáncer de colon en fases iniciales, necesitando algunos casos de radioterapia y/o quimioterapia adicional. En cualquier caso, cada proceso terapéutico debe ser adaptado al perfil de cada paciente, lo que sin duda aumenta de manera directa las probabilidades de curación. Al mismo tiempo, el estadio y la localización del tumor también son determinantes a la hora de elegir el tratamiento más adecuado por parte del equipo médico.

Cáncer metastásico
La irrupción de las terapias biológicas
La introducción de nuevas formas de combatir el tumor, añadidas a la quimioterapia, ha incrementado la supervivencia y la calidad de vida y ha hecho posible que incluso pacientes con metástasis hepáticas puedan ser operados con finalidad curativa. El primer logro en ese sentido llegó, en 2004, con la introducción de la terapia antiangiogénica. La angiogénesis es el proceso a través del cual un tumor induce la creación de nuevos vasos sanguíneos que le permitan seguir creciendo. Cuando su tamaño supera el milímetro necesita desarrollar su propia red de vasos que le aporten los nutrientes necesarios. Bloquear ese proceso ha demostrado que es una opción válida que se combina muy bien con la quimioterapia, maximizándose la eficacia. “Hablamos”, apostilla el doctor Aranda, “de curaciones, un objetivo que en estos pacientes era absolutamente impensable hace unos años; sin embargo, ahora existe un concepto de ‘quimioterapia de conversión’, con pacientes que cuando los evaluamos no son candidatos a la cirugía y que después de responder al tratamiento pueden entrar en el quirófano”.

Las nuevas terapias, antiangiogénicas o anti-EGFR, han contribuido a casi triplicar en poco tiempo la supervivencia global, de los 12-14 meses a los 29. “Tenemos pacientes con enfermedad avanzada que viven cuatro, cinco e incluso seis años con la enfermedad en fase metastásica. Por eso ya no es descabellado utilizar el término cronicidad. Para ello ha sido fundamental diaz rubiopoder adaptar el tratamiento al paciente”, indica el doctor Eduardo Díaz-Rubio.

En el caso del cáncer colorrectal metastásico, el RAS se ha identificado como el biomarcador clave para predecir la respuesta de los pacientes a las terapias antiangiogénicas. Desde el punto de vista clínico y gracias especialmente a la creciente identificación de nuevos biomarcadores, ahora se pueden estratificar distintos subgrupos de pacientes y, por lo tanto, es posible hacer un abordaje más individualizado.

Síndrome de Lynch
El Síndrome de Lynch es una predisposición hereditaria que incrementa la probabilidad de desarrollar fundamentalmente cáncer de colon, recto y endometrio. De hecho, es el responsable del 3% de todos los cánceres de colon y recto diagnosticados, y pese a todo, tal y como ha señalado el doctor Carlos carlos garzonGarzón, especialista en Oncología Médica del Grupo IMO, se trata de una enfermedad poco conocida entre la sociedad e infradiagnosticada. En menor frecuencia, puede generar otras neoplasias: ovario, estómago, vías urinarias, vías biliares, tumores de glándulas sebáceas, cerebro, etc. Las personas con Síndrome de Lynch tienen hasta un 82% de posibilidades de desarrollar un cáncer de colon antes de los 70 años, comparados con el 2% de la población general; y las mujeres con Síndrome de Lynch tienen hasta un 71% de posibilidades de desarrollar un cáncer de endometrio antes de los 70 años, comparados con el 1,5% de la población general

El doctor Garzón ha señalado en este sentido cómo “es fundamental identificar esta mutación lo antes posible en las personas afectadas con el objeto de que los especialistas podamos diseñar un plan de prevención de la enfermedad que sea efectivo para los pacientes y las familias”.

Se trata de una enfermedad hereditaria autosómica dominante que afecta tanto a varones como a mujeres, lo que significa que el paciente portador de la mutación tiene el 50% de probabilidades de transmitir la enfermedad a la descendencia. Por ello, María Ricart, presidenta de AFALynch, ha puesto de manifiesto la necesidad de que el Síndrome se conozca más en el ámbito de atención primaria: “el Síndrome de Lynch es una enfermedad infradiagnosticada. Existe un desconocimiento a todos los niveles. Lo que puede llegar a definir si una persona tiene el Síndrome es el estudio genético para tomar las medidas de prevención adecuadas”. Ricart ha apuntado en este sentido cómo, “si se trata del primer miembro hay que comunicar a la familia que se hagan un estudio genético, sin alarmar pero tampoco sin minimizar”.

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