Empezamos el año de enhorabuena, entrevistando a uno de los artistas latinos más importantes de los últimos tiempos. Lleva más de 30 años de éxitos con millones de oyentes mes a mes. Así, no ha dejado de cosechar éxitos. Y no es para menos. Carlos Baute es de esas personas cuya energía contagia bienestar. El cantautor venezolano, además de celebrar sus más de tres décadas en la música, presenta Quién mejor que tú, un himno al amor auténtico y a las conexiones que realmente sanan. Porque en tiempos de prisas y pantallas, el amor -en todas sus formas- se convierte en una fuente de salud. Entre conciertos, familia y proyectos, Baute sigue apostando por la salud integral: la del cuerpo, la mente y el alma.
Venezolano de nacimiento, ciudadano del mundo y padre entregado, Carlos Baute vive un momento vital en la que prioriza lo esencial: la familia y el bienestar, siempre con la música. Baute siempre encuentra tiempo para el deporte, la alimentación consciente y la calma mental, pilares que considera fundamentales para mantener la energía y la voz -su instrumento más preciado- en plena forma.
Después de más de 30 años de carrera, ¿qué balance hace?
La verdad es que estoy muy agradecido con la vida y a mis fans, que me permiten, año tras año, seguir en mi pasión, que es la música.
¿Cómo lo va a celebrar?
Ya los celebré. Estuvimos en Ecuador, Perú, Miami… a tope. Feliz y sin parar. Y con este nuevo tema Quién mejor que tú, imagínate… tengo canciones ya listas para el 2026, e incluso para el 2027. Voy bastante adelantado, soy como las vacunas (entre risas), que para que estén listas para inocular, deben estar preparadas y aprobadas años antes. Estoy en ese momento en el que todo es una alegría… sin presiones y con nuevas canciones. Soy muy dinámico. Este tema precisamente surgió sin buscarlo. Me junté con mi amigo Andrés Castro, que tiene muchos Latin Grammy, y hubo una química brutal.
Con esta canción habla de elegir a la persona correcta. ¿Pero no hay que aprender antes a elegirnos antes a nosotros mismos?
Elegirte a ti mismo es conocerte. Todos pasamos por muchas épocas y momentos a lo largo de la vida y nunca te terminas de conocer. De repente puedes atravesar determinadas circunstancias, o puede pasarle algo a familiares o a amigos, y de repente tener un “click”. Creemos que somos de hierro y no. Siempre hay que cuidarse y prevenir. En esos casos, ir a un psiquiatra o psicólogo es importante. Recomiendo a Marian Rojas Estapé y que lean sus libros, por ejemplo. Por otro lado, hay que dejar a los niños que se aburran, que se busquen la vida con lo que tengan, que se desarrolle su hipotálamo, que no estén todo el día con pantallas. La salud mental es muy importante.
¿Qué papel juega la salud emocional en el proceso creativo y en su día a día?
Es importantísimo. Para mí la salud mental es fundamental. Gracias a Dios he tenido parejas maravillosas y desde hace 15 estoy con la persona ideal, tengo hijos, que es algo increíble, el amor más bello que hay. Además, cuando eres feliz haciendo lo que haces vives con dopamina, tienes oxitocina tu vida. Yo tengo esa suerte: desde que tengo 13 años pertenezco al mundo de la música… en lugar de pedir juguetes en Navidad pedía instrumentos. ¡Tengo el mismo piano de cuando era pequeño, que me lo traje de Venezuela! La música es clave para ver dónde están los talentos de los niños y apoyarse en ella ayuda a que sean felices. Mis niños escogieron el piano y el ukelele. Yo estaré ahí para apoyarles en lo que ellos quieran.
La salud física y emocional es un pilar fundamental en la vida de cualquier artista. ¿Qué rutinas sigue para mantenerse física y mentalmente en equilibrio?
Si estoy en casa, por las mañanas me levanto temprano para desayunar con mis niños y llevarlos al colegio. No suelo tener mucha hambre a esas horas, pero me tomo el café. De hecho, tomo bastante cafés durante el día. Me encanta. Voy al gimnasio todos los días que puedo. Y a las 9.30 h ya estoy listo para hacer entrevistas, componer, lo que sea que me toque hacer de trabajo en ese momento. También salgo mucho con los perros después del cole de los peques o salimos en bicicleta ¡Tenemos 5 perros! Es una locura. Tenemos una vida muy activa. Además, cenamos muy pronto, sobre las 19 h o 19.30h. Y, me encanta el surf.
A lo largo de los años ha mantenido una energía muy positiva. ¿Cuál es su secreto para conservar ese optimismo vital?
Es genético (entre risas). Y un secreto: tomo chocolate cuando me da un bajoncillo.
¿Suele recurrir a la farmacia como aliada para el autocuidado? ¿Te ha ayudado en algún momento especial?
Pues sí, proporcionándome las vitaminas siempre, que son muy importantes. Con los cambios de estación o los viajes, la vitamina C y el magnesio son fundamentales. Y el OMEGA-3 en suplementos. Siempre es mejor prevenir.
¿Cuál ha sido el mejor consejo que le han dado?
Que hay que tener fe. Es bonita la religión. Da igual en lo que creas, pero es muy lindo porque todos en algún momento estamos solos y agradecer o pedir cualquier cosa que te preocupa a Dios es bello. Nosotros rezamos con mis hijos, igual que hacía yo con mi mamá… eso crea valores.
Si tuviera que dar un consejo de salud (física, mental o emocional) a sus seguidores, ¿cuál sería?
Que hagan meditación y se encuentren consigo mismos. Siempre se lo digo a mis niños, aunque sean pequeños, es muy importante. Yo lo hago cuando lo necesito, cuando viajo tanto… Respirar y escuchar la respiración te reinicia. Aparte de eso, cada vez que lo necesito voy a un doctor, a quien adoro, a un homeópata: José Luis Cidón Madrigal. Para mí es como mi médico de cabecera. Y de vez en cuando hago ozonoterapia. Lo recomiendo, la verdad.
PARA CONOCERLE MEJOR:
Un libro que le haya marcado: Encuentra a tu Persona Vitamina, de Marián Rojas Estapé.
Qué significa para su familia la música. Yo la veo como una una oportunidad para saber dónde están los talentos de los niños.
Su deporte favorito: el surf.
Una canción: Burbujas de amor, de Juan Luis Guerra.
¿Viajaría al pasado o al futuro? Al futuro.

