La Asociación Española para la Salud Sexual (AESS) ha hecho un llamamiento a la relación existente y no siempre conocida por el varón entre los trastornos de la próstata, de la erección y de la disfunción eyaculatoria. Hablar con el especialista sobre la calidad de las relaciones sexuales puede dar muchas pistas a la hora del diagnóstico, al tiempo que puede influir en su mejora.
Llegan a las consultas con problemas de próstata y se van tras haber reconocido que sus relaciones sexuales y sus erecciones no son las de antes. Esto es lo que suele ocurrir en las consultas de andrología y urología cuando el especialista indaga en los problemas de próstata referidos por los pacientes. Según el presidente de la Asociación Española para la Salud Sexual (AESS), el 

Las últimas investigaciones científicas señalan que esta relación entre ambas patologías puede deberse a cambios en la vascularización. Es decir, a una disminución del flujo sanguíneo arterial y de la irrigación en la próstata, el pene y la vejiga. Así, por ejemplo, de los pacientes con hiperplasia benigna de próstata (HBP) que finalmente se someten a cirugía, casi el 70% sufre también disfunción eréctil. Ello se debe, tal y como se ha demostrado, a que a mayor gravedad en los síntomas por sufrir hiperplasia benigna de próstata (cuyos síntomas principales son la dificultad a la hora de orinar, necesidad de ir más seguido al baño o la sensación de no vaciar la vejiga, entre otros), mayor probabilidad existe de sufrir disfunción eréctil y disfunción eyaculatoria. “Se está comprobando que esta relación que vemos nosotros en las consultas puede deberse a que existe una causa fisiopatológica común y que no se debe solo a la edad, como piensan muchos de nuestros pacientes”, añade el doctor Moncada.
La próstata y sus complicaciones
En la HPB, que es el crecimiento benigno de hasta un 20% del tamaño de la próstata, según el doctor Fernando Gómez Sancha, director de ICUA y jefe del Servicio de Urología de la Clínica CEMTRO, “cuando los hombres acuden al especialista la afección suele estar bastante avanzada”. Sin embargo, es importante que sepan que existen tratamientos eficaces, sencillos y rápidos que consiguen preservar la función eréctil y corregir el problema, como la enucleación prostática con láser que permite una rápida incorporación a la vida normal y un mínimo riesgo, por lo que el diagnóstico rápido puede contribuir a arreglar el problema con bastante facilidad.
Respecto al cáncer de próstata, enfermedad que cada vez preocupa más a los hombres y que suele presentarse a partir de los 60 años, según datos del Instituto de Cirugía Urológica Avanzada (ICUA), en España se detectan al año 

En cuanto a las medidas de prevención, los expertos aseguran que las patologías prostáticas pueden prevenirse si se siguen las medidas adecuadas como una dieta sana y la práctica frecuente de ejercicio físico. “Evitar el sobrepeso, el tabaco y el alcohol puede reducir el riesgo de aparición de estos problemas. En concreto, el doctor Gómez Sancha, aconseja alimentos ricos en grasas omega 3 para corregir los defectos de la próstata, licopeno para frenar su envejecimiento, selenio para desinflamarla y zinc que mejora la función sexual y previene lesiones prostáticas.
Eyaculación precoz: “En el momento justo”
La eyaculación precoz es una disfunción que se ha relacionado con una alteración neurobiológica vinculada a los niveles de serotonina: si éstos están bajos, provocan alteraciones en el control de la eyaculación. Según advierte el doctor Fernando Gómez Sancha, se trata de una disfunción sexual responsables de un alto grado de insatisfacción en la pareja. Esta patología, que puede llegar a afectar a casi el 40 % de la población masculina, suele aparecer a partir de los 20 años y, si no se soluciona, “se puede prolongar de por vida, junto a otras patologías ya que, a partir de los 30 años, el hombre comienza a experimentar el agrandamiento de su próstata. Esto sucede de forma natural y no suele dar síntomas hasta años más tarde”, explica el doctor Gómez Sancha.
Aunque esta disfunción sexual afecta a 1 de cada 5 hombres, sólo el 9% de ellos acude a la consulta del médico. De hecho, la mayoría ignora que es una disfunción sexual y que puede ser tratada. Por ello, la Asociación Española de Urología, la Asociación Española de Andrología, Medicina Sexual y Reproductiva, SEMERGEN AP y la Federación Española de Sociedades de Sexología, así como el Grupo Menarini, han puesto en marcha la Campaña En el momento justo, cuyo objetivo es sensibilizar a la población acerca de la disfunción sexual masculina más frecuente pero menos diagnosticada y tratada. La eyaculación precoz no es sólo un problema de los hombres sino de la pareja, de ahí que en www.enelmomentojusto.es se ofrezca información y consejos a los hombres que padecen eyaculación precoz y a sus parejas, ayudando a distinguir entre mitos y realidades, además de facilitar la búsqueda de ayuda profesional. Según la Sociedad Europea de Medicina Sexual (ESSM), aproximadamente un 40% de ellas acaba perdiendo el deseo sexual, el 60% tiene dificultades para excitarse y un 30% presenta problemas de lubricación.
Disfunción eréctil: diagnósticos a la baja
La disfunción eréctil es la incapacidad repetida de lograr o mantener una erección lo suficientemente firme como para tener una relación sexual satisfactoria. Su origen puede deberse a múltiples factores que van desde la diabetes o enfermedades vasculares, entre otras, hasta la cirugía radical de próstata (empleada en la mayoría de los casos para tratar el cáncer de próstata). Se trata de una patología que con frecuencia perturba el bienestar psicológico de los varones que la sufren, ya que éstos experimentan una pérdida de autoestima y seguridad en sí mismos, así como un elevado nivel de estrés. La importancia de un correcto diagnóstico de disfunción eréctil es muy importante, ya que este trastorno puede actuar como síntoma centinela, avisando de la existencia de otros trastornos graves como pueden ser las enfermedades cardiovasculares.
Sin embargo, según el Atlas de la disfunción eréctil en España, un Estudio realizado por la Asociación Española de Andrología, Medicina Sexual y Reproductiva (ASESA), más de dos millones y medio de varones padecen disfunción eréctil en nuestro país, pues se estima que el 18,9% de los españoles entre los 25 y los 70 años sufre esta enfermedad. Sin embargo, según el mismo informe, solo el 23,4% de los pacientes está diagnosticado, y solo la mitad de éstos (unos 330.000 varones) se somete a algún tipo de tratamiento, de ahí que se incida en el estudio en la situación de infradiagnóstico de este trastorno en nuestro país.
Implante de prótesis de pene: cuando los medicamentos no funcionan
Casi el 30% de los varones que padece disfunción eréctil no responde a los tratamientos farmacológicos existentes para combatirla. Según explica el doctor Enrique Lledó García, Responsable de la Unidad de Andrología y Cirugía Reconstructiva Uretro-Genital masculina del Hospital General Universitario Gregorio Marañón (Madrid) y de la Unidad de Urología del Hospital Vithas Nuestra Señora de América (Madrid), una de las opciones más interesantes en estos casos son los implantes de prótesis de pene.
Se trata de dispositivos que permiten al hombre conseguir la erección en el momento que lo decida y mantenerla durante el tiempo deseado. Entre ellas, destaca el llamado implante hidráulico de tres piezas, que consta de un par de cilindros que se colocan en el pene y una pequeña bomba situada en el escroto. Mediante la misma, se acciona un depósito que se coloca bajo los músculos del abdomen y que envía a los cilindros insertos en el pene la cantidad de líquido suficiente para proporcionar erecciones rígidas. Tan solo es necesario accionar la bomba para iniciar el proceso, que se interrumpe posteriormente con el botón de deflación ubicado en el mecanismo.
En definitiva, estos implantes permiten al hombre recuperar su vida sexual de forma rápida, y presentando un alto grado de satisfacción. De hecho, según el estudio elaborado por una multinacional especializada en salud pélvica, el 92% de los hombres que se han sometido al implante reconoce que esta solución permanente ha mejorado su calidad de vida y el 96% de las parejas se muestran satisfechas. En ese sentido, según el Atlas de la Disfunción Eréctil en España, lo que más valora el hombre de un tratamiento es que la respuesta sea rápida y volver a tener un rendimiento sexual como el de antes.
DECÁLOGO DE LA SALUD SEXUAL
Por el Instituto de Medicina Sexual (IMS)
- Vida sana: Es importante seguir hábitos saludables para disfrutar de una salud sexual óptima. Normas básicas, como seguir una dieta equilibrada, dormir 7-8 horas y practicar al menos 30 minutos diarios de ejercicio físico, redundarán positivamente en nuestra predisposición y capacidad sexual. De hecho, 6 de cada 10 hombres con disfunción eréctil sufren exceso de peso, según datos del Instituto de Medicina Sexual (IMS). Además de las patologías asociadas, el sobrepeso a menudo provoca que la persona se sienta menos deseable y por ende, esté menos predispuesta a un encuentro sexual.
- La salud sexual no es cuestión de edad: existe la falsa creencia de que el sexo lo practica sólo la gente joven y que los problemas de salud sexual son “cosas de la edad”. Sin embargo, disfrutar del sexo no tiene edad y las dificultades se pueden presentar en cualquier momento. Muchos jóvenes sufren dificultades como la eyaculación precoz o la disfunción eréctil. Un reciente estudio realizado en EEUU afirmaba que un 8% de los hombres menores de 40 años sufre eyaculación precoz y, de ellos, uno de cada cinco padece disfunción eréctil.
- Tu pareja, el mejor confidente: el primer apoyo a la hora de poner solución a un problema de salud sexual se encuentra en la pareja. Juntos podréis afrontarlo mejor. De hecho, en muchos casos el tratamiento de determinadas patologías incluye la participación de la pareja.
- Consulta tu problema sexual: Muchas dificultades sexuales permanecen años sin diagnosticar por el desconocimiento quién las sufre o por una actitud pasiva ante los síntomas. (“ya se me pasará”)Por eso es fundamental la consulta con el especialista ante cualquier indicio ya que puede estar ligado a otros problemas de salud que han podido pasar desapercibidos.
- El medico sexólogo y el andrólogo, te pueden ayudar: algunas mujeres acuden a su ginecólogo para consultar un problema de salud sexual y el hombre, al urólogo, sin embargo, no siempre encuentran respuesta. Hoy en día, existen médicos especializados en salud sexual. Los andrólogos son aquellos que se dedican al estudio de la función sexual y reproductiva del hombre y los sexólogos están especializados en dificultades sexuales del hombre, de la mujer y de la pareja.
- No a la vergüenza: Los problemas de salud sexual pueden tener causas tanto orgánicas como psicológicas, y en ocasiones existenciales: deben ser tratados del mismo modo que cualquier otra patología que afecte a la salud. ¡Fuera vergüenza, consulta y encontrarás solución! Además, existen las consultas online o teleconsultas que facilitan el proceso.
- Con diagnóstico, hay solución: un diagnóstico es la base para atacar la raíz del problema. Hoy en día existen tratamientos conductuales, sexológicos con y sin apoyos farmacológicos e incluso quirúrgicos, que ofrecen buenos resultados. Desconfía de productos milagrosos recetados sin averiguar las causas de tus síntomas. Sea cual sea tu problema, afortunadamente existen soluciones, no lo dudes.
- Vida sexual activa: la ausencia de disfunción sexual no es suficiente para una salud sexual plena. Hay que cultivar el autoconocimiento del cuerpo, el deseo y la intimidad con la pareja: busca huecos en la agenda, anticipa y planifica esos encuentros con antelación si la rutina y el estrés, empiezan a hacer mella.
- Vida sexual segura: entre las patologías más frecuentes relacionadas con la salud sexual se encuentran las enfermedades de transmisión sexual (ETS) que, en muchos casos, pueden evitarse llevando una vida sexual segura, respetando las medidas higiénicas y sólo manteniendo sexo sin protección en pareja monógama, cuando ambos hayan descartado sufrir alguna infección. Un hábito que puede contribuir a protegernos contras las infecciones, es orinar después de mantener relaciones sexuales.
- Internet no siempre es la mejor fuente: huye de webs que ofrecen productos milagrosos a golpe de clic y de pago con tarjeta de crédito. Consulta en centros acreditados de medicina y salud sexual en los que se garantice que existen profesionales de la salud detrás para ofrecer consejo, aclarar dudas y proporcionar el apoyo y la ayuda necesarias para acudir a la consulta de un andrólogo.
Cáncer de próstata
Ojo al bisfenol A
Los niveles de bisfenol A en la orina masculina pueden ser un indicador objetivo de la posibilidad de desarrollar cáncer de próstata en un futuro. Un estudio recién publicado en la prestigiosa revista científica PLOS ONE aporta por primera vez evidencias en este sentido, y revela además que la exposición a dosis bajas del mencionado disruptor endocrino puede provocar cambios celulares en la próstata, tanto en células malignas como normales. Con estos nuevos datos en la mano, la Fundación Vivo Sano ha alertado una vez más de los graves riesgos para la salud que supone esta sustancia y subraya la urgente necesidad de que el Gobierno apruebe cambios legales que limiten la exposición humana a este contaminante.
El director de la campaña Hogar sin tóxicos de la Fundación Vivo Sano, Carlos de Prada, recuerda que “el bisfenol A es una sustancia tóxica a la que todos estamos expuestos. Todos virtualmente tenemos bisfenol A en nuestro organismo, y la principal vía por la que nos contaminamos son los alimentos, muchos de ellos conservados en recipientes con bisfenol A, como por ejemplo muchas latas de conserva. Hay que prohibir ya por ley que se siga usando este disruptor endocrino en los materiales de uso alimentario”. Según datos de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC), el cáncer de próstata es el más frecuente en hombres y el segundo en población general, con aproximadamente 899.000 nuevos casos al año en el mundo, y en España se diagnostican más de 25.000 nuevos casos anuales. Sin embargo, los ciudadanos desconocen la asociación entre disruptores endocrinos y cáncer. El bisfenol A es un contaminante ambiental con actividad estrogénica, capaz de alterar el normal funcionamiento de nuestro sistema hormonal, pero “ni las instituciones ni los servicios médicos proporcionan a los ciudadanos ninguna información sobre el riesgo que supone el bisfenol A para desarrollar cánceres, diabetes, obesidad, problemas cerebrales y reproductivos, etc.”, denuncia Carlos de Prada, “y esta falta de información es la que hace que, a falta de leyes que protejan nuestra salud, el ciudadano medio ni siquiera pueda tomar medidas individuales de prevención. Pasa con el bisfenol A y pasa con otras sustancias tóxicas que pueden alterar nuestro equilibrio hormonal”.


La disfunción eréctil es un problema con alta prevalencia, muy influenciado, especialmente en los pacientes de edad mayor de 50 años, por factores ambientales-conductuales: la dieta, el sedentarismo, los factores de riesgo vascular (hipertensión, diabetes, tabaquismo, alteraciones en el perfil lipídico) que pueden condicionar alteraciones vasculares en la microcirculación que irriga los cuerpos cavernosos del pene. Al mismo tiempo, la disfunción eréctil puede ser un signo “guía” que alerte sobre la presencia de vasculopatía sistémica, que afectase la circulación coronaria o cerebral. Por otro lado, algunas enfermedades neurológicas, endocrinológicas y algunos tratamientos farmacológicos o ingestión de sustancias tóxicas pueden condicionar la aparición de disfunciones eréctiles.
¿Existe un nivel de frecuencia a partir del cual sea “anormal” no tener una erección? Cuándo debe un hombre sospechar algún tipo de anomalía y qué criterios determinan una disfunción pasajera y cuándo hay que empezar a preocuparse
Todo trastorno de la erección, por imposibilidad de conseguir o mantener una rigidez adecuada y suficiente en el pene como para mantener una relación sexual satisfactoria para ambos miembros de la pareja y que no remite con el paso de las semanas, es subsidiaria de consulta médica. Un trastorno puntual o esporádico es hasta cierto punto normal, el tipo de vida, el estrés, las exigencias diarias de nuestro ritmo de vida pueden explicarlo. Es el mantenimiento del problema a medio largo plazo lo que aconseja su valoración por el especialista.
¿Hasta qué punto el ritmo de vida actual, con su alto nivel de estrés y de exigencias a nivel personal y laboral, puede influir en la aparición de una disfunción eréctil?
El ritmo de vida, el estrés, las tensiones personales y preocupaciones pueden condicionar alteraciones en la esfera sexual. Las relaciones sexuales y todos sus aspectos reflejan mucho el estatus vital de un ser humano. El deseo sexual y la respuesta a los estímulos precisan tanto en el hombre como en la mujer, en condiciones normales, de un estado físico y psíquico preservado. Y, por supuesto, de una buena comunicación con la pareja y de la puesta en común de los problemas.
En qué medida afecta el factor psicológico en su aparición, y en qué medida la ayuda de un psicólogo puede ayudar a superar el problema.
Algunos casos de disfunción sexual pueden tener una causa más psicológica, especialmente en personalidades concretas y en pacientes más jóvenes. Además, la ansiedad de anticipación por experiencias negativas previas puede facilitar la aparición de trastornos de manera repetida, que en circunstancias de menor ansiedad, más contemporización o contextualización de la alteración sexual, desaparecerían y serían en todo caso recordados como mera anécdota. Cuando el trastorno se mantiene y es evaluado por el especialista, pueden identificarse aspectos que caracterizan la disfunción sexual como muy influenciada por cuestiones funcionales o psicológicas y es en ese momento cuando la figura del psicólogo-sexólogo es esencial.
Qué franja de edad es la más afectada y a partir de qué edad empieza a ser normal la dificultad para lograr una erección.
A partir de los 50 años, aunque el hombre sigue siendo joven, la influencia sostenida de algunos factores de riesgo con el paso del tiempo puede mostrar sus consecuencias, entre las que cabe destacar la disfunción eréctil. No obstante, los trastornos de la esfera sexual pueden aparecer a cualquier edad. Ningún caso debe ser obviado en cuanto a proceso diagnóstico y, si precisa, terapéutico específico.
Antes de pasar a un tratamiento farmacológico, qué medidas preventivas (estilos de vida, dieta, ejercicio…) y qué medidas paliativas existen a la hora de afrontar una disfunción eréctil.
Las medidas preventivas son esenciales como base de los tratamientos farmacológicos. El ejercicio físico moderado y regulado, la dieta equilibrada, la suspensión del tabaquismo, el control adecuado de la hipertensión, la hiperlipemia, la diabetes, influyen en la reducción de los síntomas y en una mejor respuesta a los tratamientos.
En el estudio Atlas se ha visto que la disfunción eréctil puede actuar como síntoma centinela, avisando de la existencia de otros trastornos graves como pueden ser las enfermedades cardiovasculares. ¿De qué otro tipo de trastornos puede avisarnos?
La disfunción eréctil refleja en algunos casos una de las consecuencias de una vasculopatía sistémica. Los pequeños vasos sanguíneos pueden sufrir alteraciones secundarias a la aterosclerosis u otros trastornos. La circulación coronaria, la cerebral, está constituida por arterias de pequeño calibre susbsidiarias de la formación de placas de colesterol en determinadas circunstancias adversas, que pueden obstruir el flujo sanguíneo. Este proceso produce consecuencias, y una de ellas puede ser la disfunción eréctil por alteraciones en la repleción sanguínea de los cuerpos cavernosos del pene. No olvidemos que, en suma, la erección es un proceso vascular en el que la excitación sexual facilita que las arteriolas abran su diámetro para que la sangre fluya libremente a los cuerpos cavernosos.
Según estudio, de los más de dos millones y medio de hombres con este problema, solo 300.000 están en tratamiento… Supongo que tiene mucho que ver con que aún hoy día siga tratándose de un tema tabú. Por qué les cuesta tanto a los hombres hablar de este problema y tratar de encontrar solución en las consultas de los especialistas.
Los hombres son de forma espontánea muy reticentes a explicar abiertamente sus problemas sexuales. Puede tratarse de una cuestión cultural, quizás más frecuente en nuestro país… Pero este es un elemento común en todos los países. Debe comprenderse que la sexualidad es un aspecto que redunda en la calidad de vida de las personas y todos sus trastornos, y hablamos ya no solamente de la disfunción sexual masculina sino también de la femenina, que existe sin duda, son subsidiarios de tratamiento y curación.
¿Cómo ve que internet sea la primera vía de información para estos pacientes? ¿le parece un medio seguro donde asesorarse?
El acceso a información sobre temas médicos a través de Internet tiene una doble vertiente. Es positivo, inicialmente, como avance tecnológico, y permite que los pacientes comprendan mejor la naturaleza de los problemas e incluso puedan optimizar la entrevista directa con el profesional. Siempre y cuando las páginas fuente de información sean científicamente objetivas, de primer nivel y dirigidas por especialistas reconocidos. Cuando las páginas de acceso no tienen esas características y/o tienen un fin comercial, la información obtenida no proporciona un efecto positivo, sino negativo, dirigido a un determinado fin o mostrando expectativas de resultados equivocadas. Obviamente, debe regir la libertad de expresión, pero con una regulación básica de contenidos que se me antoja difícil de conseguir.
Antes de recurrir al implante hidráulico de tres piezas, ¿qué soluciones farmacológicas existen? ¿El tratamiento es multidisciplinar?
Por supuesto, el implante de prótesis de pene no es la primera línea de tratamiento. Los fármacos inhibidores de la fosfodiesterasa tipo 5 (tadalafilo, sildenafilo, vardenafilo) iniciarían el tratamiento farmacológico siempre y cuando no existan contraindicaciones a su uso. Otras opciones como la inyección intracavernosa podrían plantearse si fracasan los previos. Posteriormente, si el paciente es refractario a todas las opciones farmacológicas, es el momento para indicar la prótesis, que es un recurso excelente y que puede proporcionar un alto grado de satisfacción al paciente y su pareja. La psicoterapia es muy importante en aquellos casos en los que no existe tanto un factor orgánico como un problema funcional (estrés, ansiedad, problemas en la relación de pareja, etc.).
¿Este implante es una solución que se contempla únicamente como último recurso para aquellos hombres en los que no funciona el tratamiento farmacológico? Qué porcentaje de hombres se someten a este tipo de intervención. ¿Permite la misma calidad en las relaciones sexuales para el hombre?
Podemos decir que un 20% de pacientes aproximadamente con disfunción eréctil de causa orgánica pueden al final de un proceso de tratamiento farmacológico mostrarse refractarios al mismo y, por supuesto, la prótesis de pene es una magnífica opción en estos casos. Es esencial la explicación exhaustiva por parte de un especialista al paciente. Las expectativas deben ser adecuadas, en cuanto a la calidad de la erección conseguida, la longitud resultante del pene en erección, la implicación y comprensión del proceso tanto por el paciente como su pareja. El grado de satisfacción en las relaciones sexuales en ambos tras el implante puede superar el 85% de los casos. La disfunción eréctil hace que los hombres eviten las relaciones sexuales y esto les produce un importante sentimiento de culpabilidad por no poder satisfacer a su pareja. Es habitual que los pacientes lo achaquen a la edad o a otros problemas de salud relacionados, no obstante, es importante recalcar que existen diversas alternativas, que van desde la farmacología hasta los modernos implantes de pene, que nos permiten devolverles su calidad de vida.




