En invierno se agravan las enfermedades respiratorias

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Según los expertos reunidos en la VII Reunión de Invierno Conjunta de las Áreas SEPAR, celebrada en Palma de Mallorca ayer, la contaminación atmosférica es una de los mayores problemas de salud a nivel local y mundial de la actualidad ya que favorece la aparición o agravamiento de enfermedades  espiratorias o asociadas a ellas como las vasculares o los cánceres.

En España se calcula que fallecen cada año 16.000 personas de muerte prematura relacionada con la contaminación al aire y según la Comisión europea se producen 370.000 muertes al año por esta causa en la zona europea. Según un estudio de la OMS de 2006 dos millones de personas mueren cada año a causa de la contaminación del aire y la mitad de estas muertes se produce en los países desarrollados a causa de la contaminación originada por industrias y tráfico. El origen del problema se encuentra las emisiones originadas por la industria, las calefacciones y sobre todo el tráfico. Los principales contaminantes son las partículas en suspensión, el ozono troposférico y el dióxido de nitrógeno. “Cuando respiramos,  espiramos mucho más que oxígeno, el aire contiene otros elementos que disminuyen la calidad del aire y tiene efectos nocivos en el medioambiente y la salud. Especialmente peligrosas son las partículas en suspensión a veces tan pequeñas que son capaces de penetrar en las vías respiratorias y desencadenar reacciones inflamatorias en los pulmones” afirma la Dra. Cristina Martinez, neumóloga y Coordinadora del
Área de Enfermedades Respiratorias y Medio Ambiente de SEPAR.

El término “partículas en suspensión” abarca un amplio aspecto de sustanciaos suspendidas en el aire tanto de origen natural como artificial (polvo, hollín, polen, cadmio, sustancias químicas como ácido sulfúrico, petróleo, dioxinas, plaguicida.s…). El tamaño de las partículas sirve para clasificarlas y también para valorar su peligrosidad para la salud. Las PM 10 o partículas torácicas (10 micrones de diámetro) pueden penetrar hasta las vías respiratorias bajas, las PM2,5 o partículas respirables penetran en los pulmones y se depositan en los alvéolos disminuyendo la capacidad pulmonar. Las partículas ultrafinas pueden llegar incluso a la sangre.

Según la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica, niños, ancianos, personas con enfermedades respiratorias, especialmente asma y EPOC, y cardiovasculares son los princi ales grupos de riesgo ante la contaminación. Si en España, el sol y las altas temperaturas del verano aumenta la contaminación por ozono o smog fotoquímico, en invierno la falta de lluvias fuertes y vientos en amplias  Salud , Farmacia , Psicología , Belleza, Medicamentoszonas del territorio español hace aumentar el nivel de partículas contaminantes en suspensión que permanecen más tiempo concentradas. En invierno también aumenta la combustión de materiales fósiles para la calefacción. Tampoco la estructura de las ciudades españolas con edificios altos y calles estrechas faculita la dispersión de partículas.

El informe de Ecologistas en Acción de 2008 señala que segundos valores limites establecidos en la Directiva 2008/50/CE, un 35% de la población española (16 millones de personas) respiran aire contaminado. Si se toman en cuenta las recomendaciones de la OMS el porcentaje se incrementa la 84% de la población (38 millones de personas).

La solución es reducir los niveles de contaminación atmosférica. “La adopción de medidas dirigidas a reducir la contaminación como la limitación de la velocidad en la ciudad y alrededores o el incentivo del uso del transporte público, se ha demostrado, en las ciudades que lo han estudiado, que va acompañado de un descenso de las exacerbaciones de enfermedades respiratorias y de la disminución del número de hospitalizaciones” afirma la Dra. Martínez.