EPOC Y TABACO Si fumas, sigue leyendo

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Nicotina, alquitrán, amonio, monóxido de carbono o gas cianhídrico son sólo algunas de las sustancias “venenosas” presentes en un cigarrillo. Con tales ingredientes no es extraño que el tabaco sea causa directa, en el 90% de los pacientes, de la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC). ¡Propósito de año nuevo: dejar de fumar!

El 20 de noviembre se celebraba el Día Mundial de la EPOC, que actualmente afecta a más de 210 millones de personas en el mundo y que, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), puede convertirse en la tercera causa de muerte en 2030. Se trata de una enfermedad respiratoria caracterizada por la obstrucción progresiva e irreversible de las vías aéreas que se presenta con disnea (falta de aliento), tos, sibilancias (pitos) y aumento de expectoración, síntomas que pueden restringir la capacidad del paciente para realizar sus actividades cotidianas.

En nuestro país afecta a 1 de cada 5 fumadores y es la responsable de unas 50 muertes al día. A pesar de su dimensión, la enfermedad se puede prevenir, ya que se estima que el tabaquismo es el responsable del 90% de sus casos. Aún así, es una de las causas de mortalidad que más ha aumentado en los últimos años, por encima de patologías de alto riesgo como el cáncer o las enfermedades cardiovasculares.

Plan Estratégico de la Comunidad de Madrid
Asimismo, es una patología desconocida e invisible para una gran mayoría de la población, hasta el punto que se estima que el 73% de las personas desconoce que la padece. Esto se debe a que los afectados de EPOC en ocasiones infravaloran los síntomas iniciales hasta que la enfermedad se agrava, como consecuencia de interpretarlos como algo normal asociado a su consumo tabáquico. Pero la tos, la limitación al ejercicio o la expectoración habitual no tienen por qué ser síntomas propios del fumador sino que pueden ser un indicio de la existencia de esta dolencia.

Precisamente, la lucha contra el tabaquismo y la mejora del diagnóstico precoz son objetivos prioritarios para el control de la enfermedad. Así lo pone de manifiesto el Plan Estratégico de la Comunidad de Madrid, desarrollado a partir de la Estrategia Nacional y que fue presentado recientemente por el director general de Atención Primaria, el doctor Antonio Alemany; el coordinador científico de la Estrategia Nacional para la EPOC, el doctor Julio Ancochea; y el doctor José Miguel Rodríguez González-Moro, coordinador de este Plan Estratégico en EPOC de la Comunidad de Madrid. Valencia y Baleares, junto con Madrid, son las comunidades que marchan a la cabeza en el proceso de implantación de estos planes estratégicos. En este marco, el doctor González-Moro explicó que “la lucha contra el tabaco, que es la causa de la enfermedad, y la mejora del diagnóstico mediante espirometría (ya que sólo uno de cada cuatro pacientes está diagnosticado), son las líneas maestras de este plan. La iniciativa también aborda la rehabilitación y caracterización del enfermo en situación estable para adecuar el tratamiento y hacer posible la continuidad asistencial, integrando esta enfermedad en el próximo plan de crónicos”.

Ancianos, en el punto de mira
La enfermedad pulmonar obstructiva crónica es una de las afecciones respiratorias más frecuentes en ancianos. Es una patología progresiva con una alta morbilidad y mortalidad asociadas. “La EPOC afecta aproximadamente al 10% de la población de entre 50 y 70 años, y es responsable de 3 de cada 10 solanohospitalizaciones”, explica el doctor Juan José Solano, ex presidente de la Sociedad Española de Medicina Geriátrica (SEMEG). Los pacientes de edad avanzada tienen unas consideraciones especiales, señala el experto: “En los ancianos la EPOC se asocia, no por azar, a cardiopatía isquémica, hipertensión sistémica y pulmonar, apnea del sueño, obesidad, depresión y algunos tipos de cáncer, no exclusivamente el de pulmón”.

El tabaquismo es el factor más importante en el desencadenamiento de la EPOC, relacionándose tanto con el número de cigarrillos consumidos como con la cantidad de años que se ha estado fumando. Por tanto, el tratamiento se basa en primer lugar en el abandono del tabaco, que se ha demostrado como la única medida preventiva y que mejora el pronóstico del proceso. “Evidentemente, existe una relación bien establecida entre la EPOC, el cáncer de pulmón y el tabaquismo que se mantiene en el paciente anciano”, comenta el doctor Solano, así que “las personas mayores también se beneficiarían de la supresión del hábito de fumar”.

El tratamiento específico se compone de broncodilatadores, fármacos que disminuyan la producción de moco y corticosteroides para disminuir la inflamación de la mucosa bronquial, explica el experto. También es importante la vacunación antigripal anual y la antineumocócica para disminuir el riesgo de sobreinfecciones que conlleven una disminución de la función respiratoria. “El tratamiento del EPOC en ancianos no difiere inicialmente del que se propone en pacientes más jóvenes. Sin embargo, hemos de prestar especial atención a las posibles interacciones farmacológicas. Otro aspecto importante es la correcta utilización de los dispositivos de dispensación de los medicamentos; éstos deben adaptarse a las capacidades y problemas de adherencia de la población anciana”, concluye el doctor Solano.

“Dale Marcha a la EPOC”
Los pacientes con EPOC muestran en general una clara tendencia al sedentarismo debido a la obstrucción bronquial que presentan, a la repercusión sistémica de la EPOC o a las enfermedades consecuencia de ésta. De hecho, un 32 % de los pacientes no realiza ninguna actividad física.

Por ello, y con motivo del Día Mundial de la EPOC, la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica, junto con 9 hospitales de toda España y con la colaboración de Novartis, han puesto en marcha la campaña Dale Marcha a la EPOC para sensibilizar a los pacientes de EPOC y sus cuidadores de la importancia de la actividad física, primera medida no farmacológica para hacer frente a su enfermedad. Incrementar la actividad física en 1.000 kilocalorías por semana reduce el riesgo de mortalidad en un 20%.

El cigarrillo electrónico, en entredicho
Cada vez hay más personas que usan el e-cigarrillo como método sustitutorio o de abandono del tabaco, “pero los profesionales sanitarios no lo recomiendan ni lo aprueban ante la falta de pruebas y de evidencia científica que demuestren que son eficaces y seguros a largo plazo”, advierten desde la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR). Además, debe tenerse en cuenta que el cigarrillo electrónico contiene algunas sustancias idénticas a las que lleva el cigarrillo convencional y por tanto, de potencial cancerígeno a largo plazo. “Debido a la ausencia de datos específicos, en la actualidad se s solanodesconocen los efectos del e-cigarrillo a largo plazo, pero posiblemente sean potencialmente adversos y merecedores, sin lugar a dudas, de una profunda investigación”, argumenta el doctor Segismundo Solano, neumólogo y coordinador del Área de Tabaquismo de SEPAR.

En España aún no existe ningún tipo de regulación para la venta de este producto. Únicamente, al igual que en otros países, no se permite su venta a los menores de edad. Otros gobiernos, como los de Australia y Canadá, por ejemplo, han prohibido su comercialización completamente. En este marco, la Consejería de Salud de la Junta de Andalucía ha anunciado que regulará el uso de cigarrillos electrónicos “en el ámbito de sus competencias”, y no permitirá su consumo en centros sanitarios y educativos. La Consejería pedirá al Ministerio de Sanidad “que establezca una normativa que regule a nivel nacional el uso de estos productos”.

La normativa sobre cigarrillos electrónicos ha sido uno de los ámbitos de debate en la reciente aprobación de la directiva europea sobre tabaco. Según el texto final, no se regularán como medicamentos, sino como productos tabáquicos. En este sentido, la OMS ha declarado la prohibición de utilizar eslóganes sobre posibles beneficios para ayudar a dejar de fumar ligados a los cigarrillos electrónicos ya que “actualmente no existe evidencia científica que así lo corrobore”.

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