La futura curación de la diabetes o, al menos su control más efectivo y cómodo, dependerá en gran medida de la aplicación de tecnologías emergentes, como las aplicaciones micro/nanotecnológicas en el ámbito de la biomedicina o la combinación de recursos de Medicina Regenerativa y Bioingeniería. Así se ha puesto de manifiesto en una mesa redonda que se celebrado en el marco del XXVIII Congreso Nacional de la Sociedad Española de Diabetes, clausurado durante este fin de semana.
La confluencia de importantes progresos en el ámbito de la Medicina Regenerativa y de la Bioingeniería puede deparar nuevas esperanzas para las personas con diabetes. “La posibilidad de generar células productoras de insulina a partir de células del propio paciente podría ofrecer una solución atractiva al tratamiento de la enfermedad; al mismo tiempo, los avances en el campo de la bioingeniería han supuesto el desarrollo de nuevas tecnologías para crear sistemas de cultivo que pueden mimetizar las condiciones fisiológicas en las que las células se encuentran en el propio tejido (páncreas). Estos avances no únicamente aportan un conocimiento básico de la enfermedad, sino que ofrecen nuevas alternativas para su tratamiento”, asegura Nuria Montserrat, del Instituto de Bioingeniería de Cataluña (IBEC).
Generar tejidos en el laboratorio, una realidad
La Medicina Regenerativa está procurando la generación de sistemas celulares que ayudan a comprender mejor cómo desarrollar tejidos y sistemas de cultivo para estudiar la gestación y progresión de enfermedades. Junto a ello, avances tales como la impresión de tejidos pueden suponer alternativas de gran interés a la hora de generar tejidos o órganos artificiales en el laboratorio. “En algunos contextos biomédicos, como la vejiga, ya es una realidad la posibilidad de crear tejidos en un laboratorio”, asegura Nuria Montserrat. De hecho, como informa la misma investigadora, “algunos grupos estamos trabajando en la impresión tridimensional de tejidos usando células de pacientes combinadas con materiales compatibles, siendo ésta una de las líneas principales de investigación del IBEC”. En este sentido se ha presentado la propuesta Human Organ Printing Era (HOPE) como nuevo FET flagship, en la que IBEC participa junto a instituciones y empresas de otros 20 países. Esta iniciativa pone de manifiesto el impacto de la bioimpresión, biofabricación, así como la robótica e ingeniería junto a las tecnologías de la información en la comunidad científica y en la sociedad.
Trasladado al campo de la diabetes, estos progresos ya se empiezan a aplicar con éxito, solventando limitaciones de otras aproximaciones antaño prometedoras. Así, cuando se realizó el primer aislamiento de células madre embrionarias humanas, en el año 1998, se consideró que la generación de células productoras de insulina a partir de estas células podría suponer una terapia de reemplazo efectiva para el manejo de la diabetes. Sin embargo, según detalla la experta del IBEC, “después de más de 20 años de investigación, se ha visto que el uso de células madre embrionarias en el contexto de la terapia celular no supone una solución definitiva, debido básicamente a la necesidad de inmunosupresión”; por el contrario, matiza, “la posibilidad de generar células productoras de insulina a partir de células madre pluripotentes del propio paciente haría innecesaria la inmunosupresión, y plantea escenarios interesantes para testar fármacos a la carta, es decir, específicos para cada paciente”.
Junto a esto, la posibilidad de entender las causas moleculares de la enfermedad, mediante el uso de los sistemas celulares que pueden ser manipulados (introduciendo mutaciones, modificando secuencias asociadas con ciertos polimorfismos…), permite modelar la génesis o progresión de la diabetes en la placa de cultivo, así como investigar cuestiones más básicas, tales como modificaciones epigenéticas que se creen importantes en los primeros momentos del desarrollo de la enfermedad.
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