Muchos españoles así lo creen, señalan los expertos de Multiópticas: la frase “no me pongo gafas porque no quiero que me aumente la graduación” es más que común, algo que repercute negativamente en la salud visual y responde a una falta de información sobre el tema.
Esta creencia es absolutamente falsa, pero mucha gente cree que sí porque, al quitarse las gafas, les parece que ven peor que antes de ponérselas. ¿Por qué? Esto se debe a que el ojo se acostumbra a ver correctamente y de acuerdo a sus necesidades cuando las lleva puestas, trabajando con menos esfuerzo y provocando que, al quitárnoslas, volvamos a ver mal, notándose más la diferencia entre una visión adecuada y una que no lo es.
El aumento de la graduación no depende del uso o la ausencia de elementos para corregirlo, sino más bien de otros factores relacionados con la genética y con el entorno diario: iluminación en el trabajo, exposición a pantallas, etc.
Sí es cierto que cuando se llevan gafas, se suele apreciar una mayor dependencia de ellas. Esto no ocurre exactamente porque aumenten las dioptrías, sino porque el ojo se acostumbra a ver cómodamente y a efectos de la edad, ya que el cristalino se va deteriorando paulatinamente.
- ¿Por qué es necesario llevar instrumentos de corrección?
Porque, si no se hace, el ojo hace un continuo sobresfuerzo para ver bien, lo que puede provocar fatiga ocular, jaquecas y hasta tensión muscular, ya que tienden a producirse rutinas posturales inadecuadas.
- ¿Cada cuánto conviene revisarse?
Las revisiones oculares deben ser anuales. Sin embargo, sólo un 44% por ciento de la población cumple con ello. Esto significa que más de la mitad de los españoles no acuden a su óptico cuando corresponde, algo que puede resultar muy negativo para la salud visual, impidiendo prevenir o atacar posibles problemas, por ejemplo, de refracción, como la miopía o el astigmatismo.
- ¿Por qué los españoles no se revisan cuando deberían?
Cuando se pregunta a los españoles, éstos demuestran concienciación sobre la importancia de la salud visual. En cambio, a la hora de la verdad, la mayoría no han acudido a una revisión óptica en los últimos doce meses. ¿A qué se debe esto? Aunque consideran la vista como algo primordial, se aprecian varias causas para que no vayan a una óptica rutinariamente, entre las que destacan la situación económica o la misma pereza, pero también el hecho de que creen que llevar gafas puede hacer que les aumenten sus posibles dioptrías.




