Nutrir, hidratar y reparar “de dentro afuera” y por vía oral. Estas son las principales señas de identidad de la nutricosmética, una opción cada vez más presente en las rutinas de belleza, complementando a los cosméticos “convencionales” que se aplican sobre la piel.
Dentro de la tendencia well-being (que supone, entre otras cosas, decantarse por opciones de efecto holístico y/o tratamientos integrales), la nutricosmética se ha revelado como una de las estrategias más potentes y, también, más populares.
Las cifras al respecto son muy claras: de acuerdo con los datos de Farma Dorsch, el consumo de este tipo de productos ha crecido en España un 30% anual y de forma lineal en los últimos años (aunque aún estamos por detrás de países como Alemania o Francia). “Hoy en día, más de un 45% de los españoles ha consumido nutricosmética, y las mujeres de más de 40 años son las más adeptas a estos productos”, señala Sonia Márquez, directora de comunicación y ventas de esta firma.
En la misma línea, Lucía Altozano, titular de la farmacia Skinpharmacy Jorge Juan 34, de Madrid, comentó en una reciente sesión celebrada en el marco del programa AminoExpert Tour de NHCO Nutrition (Chiesi) que “la nutricosmética está cada vez más presente en las rutinas de cuidado personal, y esta tendencia está impulsada por la demanda de los pacientes de obtener resultados visibles, duraderos y sostenibles en la salud y apariencia de la piel mediante un tratamiento integral que trabaje tanto desde el exterior como en el interior del organismo. En este contexto, se percibe como una herramienta de autocuidado, longevidad saludable y de mejora de la calidad de vida”.
En modo “laboratorio interior”
Pero, ¿qué es exactamente la nutricosmética (grupo de productos, pertenecientes a la categoría de complementos alimenticios)? Nos lo explica la farmacéutica Luz García Toro, PR &Training Director de Luxmetique: “Consiste básicamente en el aporte de nutrientes para la piel ingeridos por vía oral. Sus beneficiosos efectos se manifiestan externamente en forma de una importante mejora en distintos parámetros cutáneos: hidratación, densidad, regeneración, arrugas o tono de la piel, por citar los más importantes”. “La principal ventaja de la nutricosmética consiste en que consigue ejercer una acción en toda la superficie de la piel -y no sólo la facial- y, lo que aún es más importante, en toda su profundidad”, añade la experta. Actualmente, estos productos se pueden encontrar en diferentes formatos: cápsulas, ampollas, comprimidos, sticks, bebibles, gummies…, pero en todos los casos, su “modo de actuación” es similar.
El plus de la biodisponibilidad
En cuanto a las diferencias entre la nutricosmética y los productos de aplicación tópica, especialmente en lo que se refiere a su formulación y principios activos, Luz García Toro señala que “teniendo en cuenta que cuando hablamos de nutricosmética nos referimos a productos que se consumen por vía oral, en este escenario, lo primordial es la biodisponibilidad de los activos que contiene la fórmula, esto es, la capacidad de que el organismo los absorba y pueda utilizarlos”. Si bien algunos de los ingredientes de los nutricosméticos también están presentes en los productos de aplicación tópica, la experta indica que esta “coincidencia” no es la norma, y explica por qué: “En ocasiones, los mismos activos que utilizamos por vía tópica también se emplean por vía oral, pero no siempre es así, pues puede suceder que aquellos que tengan un elevado peso molecular o unas determinadas características impidan su correcta absorción en el tracto digestivo, limitando así su eficacia como nutricosmético”.
Así actúa en la piel: el efecto “tricapa”
Una de las principales “bazas” que aporta la nutricosmética (y que constituye su principal diferencia respecto a la cosmética convencional) es su potente efecto en toda la estructura cutánea. Luz García Toro describe las peculiaridades de este impacto:
“La piel cuenta con tres capas bien diferenciadas, y no es posible llevar a cabo una acción conjunta en todas ellas con los productos de aplicación tópica. Por el contrario, el aporte de nutrientes desde el interior que caracteriza a la nutricosmética hace posible que todas las células cutáneas se beneficien de los principios activos”.
El objetivo “prioritario” de estos productos es la dermis que, según la experta, “es en general la capa más importante de la piel, ya que en ella se sitúan los fibroblastos, responsables de la síntesis del colágeno y la elastina, que son las proteínas que aportan firmeza y flexibilidad a la piel. En este sentido, la nutricosmética es capaz de llegar, a través de los vasos sanguíneos, hasta la dermis, facilitando así la acción de estos principios activos”.
“Por otro lado, en la dermis también se encuentran los melanocitos, esto es, las células encargadas de sintetizar la melanina, responsable a su vez de la pigmentación de la piel (el bronceado) y también de las temidas manchas cutáneas. Es por esta razón por la que, en el caso de los tratamientos despigmentantes, la nutricosmética debe incluirse como una parte fundamental del programa”, afirma García Toro.
Hidratación, reparación… Tras la pista del colágeno
Teniendo en cuenta este “mecanismo de acción”, hay determinados ingredientes que son esenciales en las formulaciones nutricosméticas destinadas a la mejora cutánea. Tal y como expone Luz García Toro, “cuando se trata de rutinas de cuidado de la piel, sin duda hay que referirse a un ingrediente por excelencia: el colágeno. Se trata de la proteína más abundante en nuestro organismo, responsable de la firmeza cutánea. Sin embargo, cuando se incorpora a las opciones nutricosméticas, hay que tener muy en cuenta que es una molécula con un peso molecular muy alto y de difícil absorción, por lo que se debe incluir en estas fórmulas en forma de biopéptidos fraccionados”.
Otros activos indispensables que están presentes en las formulaciones de nutricosmética son las vitaminas, los minerales y los antioxidantes, ya que, como destaca la farmacéutica, se trata de ingredientes clave para protegernos frente al exposoma (la acción de los factores ambientales, entorno, estilo de vida, etc. a los que estamos expuestos). “También están presentes dos ingredientes que son tendencia cosmética en la actualidad: el ácido hialurónico, como agente hidratante retenedor de humedad, y los ácidos grasos Omega 3”.
Como resultado de estas formulaciones, los principales efectos de los productos de nutricosmética dirigidos a mejorar el estado de la piel son: protección y reparación de la función barrera; mantenimiento de unos niveles de hidratación adecuados; disminución de los efectos del envejecimiento prematuro (arrugas, líneas de expresión…); aporte de elasticidad, densidad y firmeza; y eliminación o reducción de la apariencia de las manchas cutáneas.
Más allá del skicare: sus “otros beneficios”
Los expertos son unánimes al considerar a la nutricosmética como un paso clave en la optimización del cuidado personal, debido principalmente a que ofrece la posibilidad de abordar los tratamientos con una visión 360º. Por eso, y además de sus ventajas en el cuidado de la piel, también da respuesta a otras necesidades concretas:
- Anticaída y fortalecimiento del cabello. Son uno de los productos “veteranos” en el campo de la nutricosmética. Están formulados con una alta concentración de vitaminas, minerales -especialmente el zinc-, extractos vegetales y activos antioxidantes que ayudan a activar el folículo piloso, estimulando la fase de crecimiento del cabello y preservando o potenciando la densidad capilar. Actúan sobre la síntesis de queratina (componente clave de la estructura del cabello), reforzando la fibra capilar desde la raíz y mejorando la salud del cuero cabelludo. El efecto más evidente de estos tratamientos es la prevención y/o reducción de la caída del cabello (por eso son especialmente recomendables en épocas como el otoño), y también la mejora de su aspecto (más brillo, hidratación, fuerza, densidad y volumen).
- Protección solar. Los productos “sun beauty” han tomado el relevo a los suplementos de betacarotenos (“pioneros” de la nutricosmética), ofreciendo una acción más completa que aúna fotoprotección, reparación y prevención de manchas solares. Claudia Popa, química, formuladora y fundadora de Eiralabs, explica cuáles son las características y ventajas de estos productos: “Combinan antioxidantes orales (vitaminas C y E, zinc…), que protegen frente al daño solar y el envejecimiento prematuro; incluyen colágeno y ácido hialurónico (claves para la hidratación y firmeza de la piel); e incorporan hidrolizado de queratina, que sustituye a los betacarotenos en estas formulaciones, evitando así la pigmentación anaranjada asociada a estos ingredientes y asegurando un bronceado uniforme y hasta cuatro veces más rápido”. Las fórmulas más novedosas empiezan a incorporar también niacinamida, el activo antiedad “de moda”.
- Anti-celulitis y anti-retención. Las distintas opciones de nutricosmética “corporal” tienen en común su efecto drenante, detoxificante y activador de la circulación sanguínea. La nueva generación de estos productos ha dado un paso más, ofreciendo fórmulas específicamente diseñadas para problemas concretos, como es el caso de la celulitis. Una de ellas es Celulox Fórmula, de Luxmetique, a base de principios activos que actúan en los mecanismos de origen de la celulitis edematosa (la más habitual entre los 20 y 40 años): retención de líquidos, mala microcirculación y alteración del tejido graso. El tratamiento de al menos tres meses consecutivos ha demostrado una mejora de la inflamación y el edema, la disminución del aspecto de piel de naranja y el aumento de la firmeza y la tonicidad.
- Bolsas, ojeras y mejora de la visión. Entre las opciones “novísimas” destacan los productos formulados para mejorar la salud visual y la apariencia estética de la mirada. Combinan activos eficaces para aliviar y/mejorar los signos de fatiga ocular causados por el estrés, la falta de descanso o la exposición prolongada a la pantalla (vitamina K1, centella asiática, extractos de mirtilo y de semilla de uva, entre otros) con ingredientes indispensables para una salud ocular óptima (vitamina E, zinc y dos carotenoides: luteína y zeaxantina).

Manual de uso: como incorporarla a la rutina cosmética
Luz García Toro comenta algunos de los aspectos más importantes a tener en cuenta al incluir los productos nutricosméticos en el ritual de cuidados beauty:
- No ir “por libre”. Actualmente hay una amplia variedad de opciones de estos productos “y, además, las fórmulas están pensadas para poder complementarse con los cosméticos tópicos, pero siempre es recomendable solicitar consejo a un profesional sanitario antes de empezar un tratamiento de nutricosmética”. También es muy importante leer y seguir las instrucciones de cada producto en concreto pues, por ejemplo, en el caso de las dosis, que generalmente suelen ser 1-2 al día y antes de alguna comida, pueden variar de un nutricosmético a otro.
- Tratamiento personalizado. “Hay que elegir los activos que necesita la piel en cada etapa vital y también se debe tener en cuenta el momento del año en que nos encontramos y el estado de la piel”.
- Mantenida en el tiempo. No sirve de nada utilizar puntual o esporádicamente estos productos ya que, como apunta la experta, “aunque contamos con nutricosmética avanzada con activos eficaces y medibles en el corto plazo, es fundamental que haya una continuidad en el tratamiento (lo ideal es que sea de tres meses)”.
- Respetar los “protocolos”. Aunque el tratamiento siempre es individualizado, hay unas pautas que se deben seguir para optimizar las ventajas de estos productos: “En concreto, para las pieles maduras (a partir de los 30 años) se recomiendan los rituales antiedad, que aportan colágeno y antioxidantes. Asimismo, y en general para todos los tipos de piel y edad (y, sobre todo, en aquellas personas que tienen la piel muy seca), los más adecuados son los rituales de hidratación, en los que el ácido hialurónico es el protagonista. Y para las manchas cutáneas (una preocupación que afecta a todas las edades y situaciones), hay que recurrir a los rituales despigmentantes”.
- Con todas las garantías. En opinión de Luz García Toro, la amplia oferta y la variedad de precios y opciones para adquirir nutricosmética puede crear confusión a la hora de decantarse por una u otra opción, “por eso mi recomendación es fijarse muy bien en las fórmulas y los ingredientes que contienen (si son patentados o no, si tienen evidencia científica certificada…), y, sobre todo, adquirir estos productos en los canales adecuados, como la farmacia”.

