Una amenaza infravalorada
La realización de un deporte supone un esfuerzo para el organismo, más aún si se trata de un deportista de élite. Por esto el organismo debe estar en un nivel óptimo para desarrollarlo adecuadamente. “La cavidad oral, como una parte más de nuestro cuerpo, debe gozar de una buena salud para permitir al organismo soportar un fuerte requerimiento físico”, informa la Dra. Regina Izquierdo, periodoncista y vocal de la Junta Directiva de la Sociedad Española de Periodoncia (SEPA).
El deporte es salud si se practica de manera saludable y responsable, formando parte de un estilo de vida saludable; dentro de estos hábitos saludables es esencial la salud bucodental. Pero, como advierte la Dra. Izquierdo, “en contra de la percepción de que los deportistas gozan de una buena salud general, los estudios en deportistas de élite demuestran que un alto porcentaje de ellos tiene mala salud bucodental”.
“Se ha demostrado que problemas de origen bucodental pueden causar una disminución de rendimiento a nivel deportivo”, señala el Dr. Carlos de Teresa. Así, por ejemplo, se ha evidenciado que la gravedad de la enfermedad periodontal se relaciona de forma directa con la reducción de la fuerza muscular en flexiones de brazos, abdomen y carrera, o que formas más avanzadas de periodontitis se asocian con la reducción de la capacidad cardiorespiratoria. Un estudio de referencia (de Needleman y colaboradores del 2013), en el que se valoró la salud bucodental de 278 deportistas durante los Juegos Olímpicos de Londres, detectó que el 55% de los olímpicos presentaban caries, el 45% erosión dental el 76% gingivitis y el 15% periodontitis. El 18% de estos deportistas afirmaban que estos problemas afectaban a su entrenamiento y su rendimiento deportivo. Similares resultados se desprenden del estudio de Ashley del 2015 en deportistas de élite de diferentes disciplinas.
También hay ejemplos en España. Un estudio realizado en futbolistas profesionales del FC Barcelona mostró que un mayor grado de afectación periodontal y peores niveles de higiene oral se correlacionaban con mayor frecuencia de lesiones musculares. En una boca enferma se produce una situación de infección crónica que puede llegar a originar problemas musculares, tendinitis, artritis…que van a limitar el rendimiento del deportista al sumar el dolor y la limitación funcional. También se asocia con mayor fatiga muscular y una recuperación más tardía de las lesiones musculares. Asimismo, aunque no exista una relación absolutamente directa, también se suelen asociar determinados problemas bucales con trastornos que pueden minimizar el rendimiento deportivo; así, por ejemplo, una maloclusión puede producir un defecto en el equilibrio, la tensión mandibular se puede relacionar con dolores en cuello y espalda y una mala masticación provocaría la disminución del poder energético del deportista. En definitiva, resume el presidente de SEMED, “el adecuado estado bucodental disminuye el riesgo de lesiones y de algunas enfermedades y, de esta manera, colabora en el rendimiento deportivo”.
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